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Lo que queda del verano

Lo que queda del verano

OPINIóN IR

07/08/2019 A A
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Lo que queda del verano
Levantarse y buscar en el resguardo de la parra una sombra en la que guarecerse de los primeros rayos de sol del día. El olor al jabón hecho en casa con la grasa del jato que todavía resbala por la pila de lavar la ropa. Enfilar el camino de las eras con las acederas goteando el rocío y las orillas del camino repletas de caracoles. El olor de las matas de tomate que queda en las manos al arrancar los primeros de la cosecha. Mojarse las zapatillas en el huerto cuando baja el agua por el surco. El olor a humedad que sale de entre el verdor de los maíces. Buscar la sombra para volver a casa y sentir el fresco en los brazos. El olor que sale del fogón cuando llegas a casa y ya está puesta la olla al fuego. Bañarse en la piscina antes de comer. El olor a cloro que desprende la toalla al colgarla en la soga. Dormirse en el corral a la hora de la siesta, despertarse tres veces por culpa de las moscas que se posan en las piernas, una por la del chatarrero y otra por la del melonero. El olor a la sandía recién abierta para merendar. Sudar con el calor que desprende el asfalto donde no ha habido sombra en lo que va de día. El olor del chocolate de los bocadillos de los niños debajo del sauce llorón a media tarde. Coger una bolsa para ir a moras. El olor del perro que aprovecha el agua de la acequia para refrescarse. Volver a casa botando en la bicicleta sin esquivar los cantos del camino. El olor que queda en el patio al regar las flores cuando cae la tarde. Embelesarse con el naranja del cielo mientras el sol se pone. El olor a los pimientos del padrón recién hechos mientras la sal se deshace sobre ellos. El baile de los murciélagos saliendo y entrando de los cuarterones abiertos. El olor a quemado de una parrillada ajena. Rascarse los ronchones de los mosquitos, ponerse la chaquetina para dar un paseo con el cielo estrellado, escuchar las risas de los niños que se irán en septiembre. Se llevarán el verano. Dejarán las historias, los olores. Y eso será lo que siempre les hará volver.
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