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"Lo importante no es conocer muchas recetas sino saber hacer algo sabroso"

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El contrabajista Javier Colina  actúa hoy en el festival de jazz. | JUAN LUIS GARCÍA Ampliar imagen El contrabajista Javier Colina actúa hoy en el festival de jazz. | JUAN LUIS GARCÍA
Emilio L. Castellanos | 05/08/2021 A A
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"Lo importante no es conocer muchas recetas sino saber hacer algo sabroso"
Música Javier Colina, contrabajista y uno de los músicos más importantes del panorama actual del jazz llega este jueves a León acompañado de otros 2 músicos importantes: Josemi Carmona y ‘Bandolero’
El contrabajo de jazz es un instrumento esencialmente rítmico y sólo unos pocos elegidos son capaces de trascenderlo y dotarlo de una exclusividad creativa. Javier Colina forma parte de ese olimpo desde hace ya muchos años y así lo ha ido demostrando al lado de algunas de las figuras más significativas del arte universal jazzista (Tete Montoliu, George Cables, Bebo Valdés, Chucho Valdés, Jerry González, Pat Metheny, Hank Jones, Brad Mehldau, Al Foster o Michel Camilo, entre otros) y sumiéndose en proyectos de los que no queda excluido precisamente el riesgo o el maridaje de sonidos y donde se hace evidente su polivalencia y su talento. "En la vida me he encontrado con músicos y con culturas musicales que me han llamado la atención", indica el músico navarro, quien, tras interesarse por el ejercicio del piano, la guitarra y el acordeón, acabó aproximándose al contrabajo de una manera autodidacta y siempre bajo una óptica muy personal y con el jazz como uno de sus soportes para la acción musical. "La preparación que te da el jazz es muy especial porque tienes que aprender cosas que en otras culturas musicales no son tan importantes, como la rapidez a la hora de escuchar acordes, la inmediatez, la interacción…".

Colina reivindica el punto de vista, un concepto que hace alusión a la condición y la perspectiva propias de cada cual, como vehículo para asumir nuevos sonidos, tales como el flamenco o la música latina, e incorporarlo a un bagaje que lleva apuntalándose desde hace ya varios años y confirmándolo como uno de los mejores y más versátiles y contrastados contrabajistas de la actualidad. Y en la provincia de León, en apenas tres semanas, lo va a demostrar en sendas actuaciones de dos de los grupos en los que actualmente se integra: la banda de flamenco-jazz, completada por el guitarrista Josemi Carmona y el percusionista Bandolero, que intervendrá en el Festival de Jazz ‘León, cuna del Parlamentarismo’ (este jueves, a las 22 horas, en el IES Juan del Enzina); y una de las formaciones más consolidadas del jazz español, CMS Trío, al lado del saxofonista Perico Sambeat y el baterista Marc Miralta, que participará en el festival de jazz de Ponferrada (día 26 de agosto, a las 21 horas, en el castillo templario).

Ya tengo una edad y sé perfectamente quién soy. Llevo ya muchos años conmigo. Los comentarios no me preocupan porque me conozco mejor que cualquier comentarista"Un instrumentista se distingue por la música que toca, por la música que compone tocando. Yo he seguido un camino más melódico, otros han seguido otros caminos… De siempre, me ha encantado bajistas diferentes, tales como Charlie Haden o Cachaíto… Cada uno le damos el enfoque que queremos o que podemos, aquel que nos vaya bien a cada uno", asegura Colina a propósito de ese talante tan personal con el que queda distinguida su labor musical, sobre la que han quedado depositados toda clase de halagos. "Ya tengo una edad y sé perfectamente quién soy. Llevo ya muchos años conmigo mismo. Los comentarios se agradecen, pero no me preocupan porque me conozco mejor que cualquier comentarista. Estoy orgulloso de muchas cosas porque el orgullo es algo bueno. La soberbia no".

La lista de músicos con los que ha tocado engrandece aún más su trayectoria. "Yo no acompaño, colaboro… No es un acompañamiento sumiso. Hago uso siempre, musicalmente, de todas mis armas. Cada uno de esos músicos te llega de diferente manera. También, tienen que ver los valores que transmitan, tanto dentro como fuera del escenario. Normalmente, cuanto mejores son los músicos, más fácil es tocar. He tocado con grandes músicos y siempre les he tenido un gran respeto, que no acojono. Todos los músicos con los que he tocado son de carne y hueso como yo y no de otro planeta. Me siento afortunado y no acojonado". Bebo Valdés, con el que grabaría un celebrado disco a dúo en el Village Vanguard de New York y ese monumento de la discografía española que es ‘Lágrimas negras’ (junto a Diego El Cigala), es uno de los músicos, confiesa, de los que mayor influencia ha recibido.

Siempre ha demostrado Colina una especial complicidad con todos los músicos con los que ha compartido experiencia creativa y el CMS Trío o el grupo flamenco con el que llega hoy a León dan cuenta evidente de ello. "La interacción con el resto de músicos siempre es importante. Para la interacción necesito rodearme de seres humanos que con los que comparta punto de vista y valores". El músico navarro siempre ha guardado enorme fidelidad a algunos de los proyectos en los que ha estado inmerso, lo que ha avalado no sólo su continuidad sino su solidez y su consistencia artística. "Es una suerte poder elegir y yo afortunadamente puedo hacerlo. Quiero que los músicos ya no sólo sumemos sino que multipliquemos por nuestra interacción".

Hace tiempo que Colina se convirtió en un músico que vive todos los proyectos, propios o de otros, en primera persona. Y este con el que visita este jueves la ciudad de León, y donde también brillan Josemi Carmona (ex Ketama, miembro de la saga de Los Habichuela y siempre abierto a hibridar su música con otras texturas) y José Manuel Ruiz ‘Bandolero’, funde flamenco y jazz, tal y como quedó traducido en el par de discos que lo amparan. "El flamenco guía nuestra propuesta". Además de temas propios, el grupo insiste en la versión para el flamenco de estándares de jazz o boleros clásicos. "Casi todo está destinado a disponer de huecos para improvisar. La improvisación sigue siendo primordial en este proyecto. Josemi y Bandolero tienen una formación flamenca desde pequeños y, como yo, han ido atesorando numerosas experiencias colaborando con bastante gente procedente de diferentes culturas musicales". El flamenco es una de las músicas que más fascinan a Colina y de ello da testimonio su labor junto a intérpretes tan sobresalientes como Chano Domínguez o Jorge Pardo, entre otros. "Es una cultura que me toca muy de cerca y que trasciende lo puramente musical. Hay que aprovecharse de estar en contacto con una cultura tan viva como la flamenca. Me pasa igual con la música cubana. Estoy mucho más cerca de ese contexto que del del jazz anglosajón. Creo que lo más importante no es conocer muchas recetas sino saber hacer algo sabroso".
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