LNC Cofrade: Turno 30

La Cofradía de Jesús Sacramentado está ligada desde su fundación a la Adoración Nocturna

Xuasús González
30/05/2020
 Actualizado a 30/05/2020
Adoradores del Turno 30, ante el Santísimo. | L.N.C.
Adoradores del Turno 30, ante el Santísimo. | L.N.C.
A las once de la noche de este sábado debería dar comienzo, en San Isidoro, una nueva vigilia del Turno 30 de la Adoración Nocturna –así denominado porque es precisamente ese día de cada mes cuando se reúne–, al que está ligado desde finales de la década de 1990 la Cofradía de Jesús Sacramentado.

Así lo recogen sus vigentes estatutos: «(…) la exposición permanente del Santísimo en la basílica que ha posibilitado que nuestra cofradía asuma, desde hace años, la organización y el orden del Turno 30 de la Adoración Nocturna Española bajo la advocación de ‘Nuestro Padre Jesús Sacramentado’».

Pero este sábado no será posible, porque la Adoración Nocturna no ha retomado aún su actividad, interrumpida hace dos meses y medio por la covid-19.

El vínculo entre cofradía y Adoración Nocturna –ambas con sede en San Isidoro– nace con la fundación de la penitencial en 1994, pues ya entre sus finalidades se encontraba «la adoración al Santísimo Sacramento» –que hoy mantiene–, y que entonces establecía la incorporación de «(…) una representación de sus miembros a los diferentes turnos (…)». Además, entre sus hermanos se encontraban ya algunos adoradores.

La Adoración Nocturna fue fundada en España en 1877 por el abogado, político y periodista gallego Luis de Trelles y Noguerol, quien la había conocido en París quince años antes.

La sección de León, constituida el 4 de marzo de 1889, cuenta en la actualidad con cerca de trescientos adoradores distribuidos en treinta turnos; aunque se encuentra ahora en proceso de reorganización y los turnos pasarán a ser dieciocho, según nos ha informado Luis Miguel Álvarez Domínguez, presidente del consejo diocesano.

Y, por su parte, el Turno 30, cuyos adoradores no han de ser necesariamente hermanos de Jesús Sacramentado, tiene como jefe de turno al actual hermano mayor de la cofradía, Javier Fernández Llamas.

La vigilia comienza en la llamada ‘Sala de guardia’ con una primera parte formativa, centrada en la lectura y reflexión en común en torno a un tema propuesto, que da paso a continuación, ya en la basílica, a la oración y a la adoración del Santísimo, incluida la celebración de la eucaristía con la comunión bajo las dos especies.

El rezo de la Salve ante la Virgen de la Piedad y del Milagro –cotitular de la cofradía– pone el punto final a la vigilia, ya de madrugada. Pero aún horas antes del amanecer.
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