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Limpieza, señalización y desbroces, lo que pide a gritos el Camino de Santiago en el Bierzo

Limpieza, señalización y desbroces, lo que pide a gritos el Camino de Santiago en el Bierzo

EL BIERZO IR

A los lados del camino no deja de haber botellines de agua y papeles que se tiran sin ningún pudor. | M.I. Ampliar imagen A los lados del camino no deja de haber botellines de agua y papeles que se tiran sin ningún pudor. | M.I.
M.I. | 29/10/2019 A A
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Limpieza, señalización y desbroces, lo que pide a gritos el Camino de Santiago en el Bierzo
Patrimonio La Asociación de Amigos de la ruta jacobea en la comarca reconoce que la suciedad es su mayor problema y piden a los ayuntamientos que se encarguen de mantenerla limpia
Un paseo desde Ponferrada a Molinaseca por la ruta jacobea da una idea de lo que el Camino de Santiago deja. Son unos 100.000 peregrinos al año los que pasan por él, y no siempre lo hacen de la manera más cívica.

El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en El Bierzo, Roger De La Cruz, asegura que es el gran problema del Camino, que muchas veces han intentado resolver desde la asociación o desde equipos de Protección Civil, como ha sucedido en Cruz de Ferro, donde se ha notado el empuje del alcalde de Santa Colomba de la Somoza en este sentido, dice.

El resto del Camino, los rincones convertidos en excusados poco íntimos se reproducen hasta El Acebo «hemos intentado quitar esos puntos, pero casi al mismo tiempo vuelven a aparecer», lamenta De la Cruz. Asegura que deberían ser los municipios por los que pasa el Camino, los mismos que presumen de contar con él, un Patrimonio de la Humanidad con una riqueza turística alta, los que se deberán implicar en reducir el problema «debería haber vigilancia y mantenimiento al menos cada dos días», dice, con personal destinado a ello. «Llevamos trabajando en el Camino 26 años y todo sigue igual», reprocha.Pero también reprocha que la suciedad no parte solo de los peregrinos, sino también de los excursionistas o personas de paso.

De la Cruz considera que, en estas condiciones, querer ahondar en la venta del camino como producto turístico es una apuesta vacía «si quieren hacerlo tienen que realizar desbroces y limpiar, y no hacerlo cuando está el mayor pico de paso de peregrinos activo». Aunque su agrupación quisiera implicarse, de manera altruista, en resolver estos problemas, se ve limitada «no podemos realizar desbroces porque nos multarían. Vemos mojones que se están comiendo los zarzales y no podemos hacer nada. Hay que seguir un proceso burocrático que se va demorando». Y mientras, la imagen que tiene el camino fuera es «de un camino sucio, sobre todo al final de la ruta». Solo con la insistencia de las agrupaciones ha habido alguna mejora en cuanto a la señalización, aunque De la Cruz es crítico con ella «porque en algunas zonas es demasiado grande y en otras no se ha tenido en cuenta la posición de la vieira». Por eso advierte que el Camino es el que va por las flechas amarillas. Su intención es solicitar una reunión con el nuevo regidor, Olegario Ramón, con el fin de trasladarle estas necesidades del Camino «y que la señalización sea más estética y más visible, porque ahora no lo es. Lo mejor sería el azulejo azul y vieira amarilla».

También considera que deberían colocarse contenedores «protegidos y estéticos», como existen en el Cebreiro, en otros lugares estratégicos para limitar que la basura acabe en el suelo. Pero sobre todo pide a los ayuntamientos que recurran a las agrupaciones como la suya para no meter la pata en la señalización o saber cuáles son sus necesidades «de cara al 2021 hay que incidir en estas cosas», apremia «porque queremos ayudar y a veces no se nos tiene en cuenta», reprocha».
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