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León fue la segunda provincia que menos protestas convocó en 2016

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Una concentración ante la Subdelegación del Gobierno. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Una concentración ante la Subdelegación del Gobierno. | MAURICIO PEÑA
D.L. Mirantes | 21/04/2017 A A
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León fue la segunda provincia que menos protestas convocó en 2016
Sociedad La Subdelegación constató 34 manifestaciones comunicadas y dos sin aviso
León es la primera provincia de la comunidad y la segunda de España en la que mejor están las cosas. Los leoneses apenas tienen motivos para movilizarse, para salir a la calle, para protestar, para ponerse detrás de una pancarta. La provincia leonesa es un claro ejemplo de paz social, lejos de conflictos. Quizás en las barras de los bares o en las mesas de las comidas de familiares la situación pueda parecer distinta, pero a tenor del número de manifestaciones constatadas por la Subdelegación del Gobierno en León durante el pasado año todo parece indicar que los leoneses no tienen motivos suficientes para organizar protesta en defensa de sus intereses o no creen que salir a la calle a reivindicar soluciones para sus problemas sea una opción atractiva. Según los datos oficiales en las provincia de León se realizaron 36 manifestaciones durante todo el pasado año, dos de ellas sin comunicación a la Subdelegación del Gobierno. Es la cifra más baja de la comunidad autónoma y la segunda más baja del conjunto nacional, solo por detrás de Santa de Cruz de Tenerife.

Pese al paro, el envejecimiento, la despoblación, la actividad empresarial, etcétera, la situación de la provincia pareció mejorar en 2016 si se atiende al termómetro de la conflictividad, que se enfrió dejando en la mitad del número de manifestaciones en comparación con el año anterior.

Más allá de las cifras y de las estadísticas, los leoneses tienen muy claro cuando manifestarse: entre julio, agosto y septiembre solo tuvieron lugar tres manifestaciones. También están claros los motivos para manifestarse: la minería, la sanidad, la educación, los conflictos laborales y, en menor medida, los servicios como el transporte y la política, con las reclamaciones leonesistas al frente.

No obstante, es necesario recordar que de las 34 manifestaciones comunicadas a la Subdelegación del Gobierno una parte se realizan cada año como son la del 8 de marzo del Día de la Mujer, la del 1 de mayo del Trabajador, la del 28 de junio del Orgullo LGTB o la del 20 de abril del Día Mundial de los Desplazados, que el pasado año tuvo mayor repercusión por la problemática derivada de la guerra en Siria.

No hay que olvidar tampoco que hay otro tipo de actos reivindicativos como la conmemoración de los Héroes Leoneses , los Lunes sin Sol, la Bici Crítica, la fiesta campesina de Ugal-UPA o actos más o menos espontáneos y que no se comunican como un corte de carretera que realizaron los empleados públicos del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo después de una reunión de la mesa de negociación que se cerró sin acuerdo sobre el plus de productividad.

Sin embargo, las protestas ‘piratas’ no ocultan la realidad de una provincia que parece protestar más de puertas adentro que en la calle como se puede comprobar con el calendario en la mano.

En enero, el Año Nuevo Leonés y una concentración por la integración de Feve el domingo 31 fueron las dos únicas manifestaciones celebradas.

En febrero, vecinos de Villaobispo salieron a la calle el día 8 para exigir mejoras el Colegio Público los Adiles con una marcha hasta la Calle Ancha. El miércoles 16 León se solidarizó con los refugiados Sirios y una semana después de los trabajadores del servicio de limpiezas y de jardines de Ponferrada protestaban contra la gestión del contrato del servicio.

Abril comenzaba con una protesta de las empleadas de Linorsa a las que debían entonces dos meses y medio de nomina del servicio en el Campus de Ponferrada. El lunes 5 de abril la Diócesis de León organizó una marcha y oración ‘Por la vida’ y miércoles de esa semana los ganaderos derramaron leche frente a la sede da la Junta en protesta por la situación del sector. Dos días más tarde la protesta era de los trabajadores del servicio de limpiezas y de jardines de Ponferrada. El miércoles 13 los estudiantes realizaron una huelga estudiantil contra la Lomce en la que 4.154 alumnos faltaron a clase, el 17% del censo, pero solo poco más de un centenar se manifestó. En abril también tuvo lugar una de las mayores concentraciones de los últimos tiempos en la capital leonesa con unas 2.000 personas reclamando "un conservatorio digno".

Después del 1 de mayor, el día 4 de se celebró una concentración para reclamar la autonomía leonesa mientras en las inmediaciones de San Isidoro, mientras en el claustro se celebraba un pleno de las Cortes de Castilla y León. Al día siguiente, una marea verde de unas doscientas personas volvía a salir a la calle contra la Lomce. El miércoles 18 la Asociación Plataforma Gestión de residuos de León se manifestó en San Román de la Vega tras finalizar plazo para presentar alegaciones a la ampliación del CTR.

En junio, el mes ‘más conflictivo’, mineros de la Hullera Vasco-Leonesa se encerraron para pedir soluciones al sector. El jueves 16 bomberos de varias puntos de España se solidarizaban con sus compañeros leoneses en una marcha para reclamar parques provinciales. Los trabajadores de Digitex se concentraba en el día 17 para reclamar sus derechos y el domingo siguiente más de 1.000 personas recorrían León "contra la desamortización de Feve".

En julio los autónomos de Embutidos Rodríguez marchaban en la capital leonesa para reclamar soluciones a su situación después del incendio de la planta y en Ciñera había una protesta con un corte de carretera pactado con la Policía en defensa de la minería.

El 7 de septiembre los trabajadores bloquearon la térmica de Compostilla en la única protesta de ese mes.

En octubre los trabajadores del sector del ‘contac center’ protestaron por el bloqueo del convenio, los sindicatos se manifestaron contra los acuerdos de libre comercio y en Ponferrada hubo una cacerolada contra la pobreza energética.

El martes 14 de noviembre los vecinos de Cantamilanos se concentraron contra la caldera de biomasa que el Ayuntamiento pretendía instalar en el barrio y el viernes 18 de noviembre cientos de personas clamaban en la Virgen del Camino contra la violencia de género después del asesinato de Juani a manos de su ex pareja.

Por último, a finales del pasado año, el 6 de diciembre la protesta volvía al Hospital del Bierzo para criticar la gestión del centro sanitario.

Eso fue todo lo que los leoneses tuvieron que decir en la calle el pasado año en los términos que establece el punto segundo del artículo 21 de la sección primera ‘Derechos fundamentales y las libertades públicas’ de la Constitución Española que establece para las «reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad», pero «que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes».
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