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León es ya el epicentro de la actividad del voluntariado

León es ya el epicentro de la actividad del voluntariado

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La presidenta de la asociación de voluntarios de León asume también la de la plataforma de la comunidad. | L.N.C. Ampliar imagen La presidenta de la asociación de voluntarios de León asume también la de la plataforma de la comunidad. | L.N.C.
L.R. | 25/01/2021 A A
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León es ya el epicentro de la actividad del voluntariado
Sociedad La capital asume la sede de la plataforma de Castilla y León, dirigida por la leonesa Belén Arén
El auge del voluntariado es sin duda un síntoma claro de la sociedad de este primer tramo del nuevo siglo XXI, sin duda condicionado por la pandemia que ha transformado nuestra forma de ver la vida. Y en este nuevo horizonte, León emerge como epicentro de estas nuevas corrientes imparables, al asumir la sede de la Plataforma del Voluntariado de Castilla y León que integran Segovia, Burgos, Salamanca, Soria y evidentemente León. Y al frente de esta nueva Plataforma del Voluntariado de Castilla y León está una leonesa, Belén Arén, cabeza visible de la Plataforma de Entidades de Voluntariado de León, una organización, que ya ha dejado claro desde hace tiempo que quiere hacer que la vida de muchas personas y sectores de la sociedad que padecen discriminación, abusos, o abandono, deje de ser una pesadilla. En total, la nueva estructura integra una red de doscientas asociaciones cuyo objetivo fundamental no es otro que ayudar a los sectores sociales más desprotegidos a vivir con dignidad y en mejores condiciones, en una sociedad tan dispar. Y los más de 200.000 voluntarios que donan con generosidad su tiempo libre es, sin duda, la mejor de las armas de trabajo de un plataforma que nace con un objetivo evidente; conseguir que miles de castellanos y leoneses, cuantos más mejor, se unan a esta legión de voluntarios que quiere convertir este mundo en un espacio mejor habitable, sin tantos desajustes económicos, sociales o emocionales como imperan en esta manera de vivir, tan distópica como competitiva.

Ha sido, paradójicamente, durante los meses más duros del finiquitado 2020 cuando se ha podido cerrar un acuerdo congelado durante años. Y ha sido posible ante la corriente imparable del equipo humano de la Plataforma del Voluntariado de León que busca y trabaja para transformar una realidad. Tal y como subraya Belén Arén, «formamos parte de esa ciudadanía activa, diversa y heterogénea que ya no acepta las viejas relaciones de poder y busca modelos basados en la cooperación y en el apoyo mutuo».

Las primeras plataformas de voluntariado en Castilla y León se remontan a principios de la última década, los años 90, del pasado siglo y, como recuerda Belén Arén, «era la única autonomía que no tenía plataforma de vital importancia para defender y extender el trabajo del voluntariado».

Las negociaciones, hasta que la plataforma se convirtió en un hecho real, pasaron por distintas etapas de entendimiento y mucho diálogo, y la clave estuvo en dar el protagonismo debido a los elementos comunes, lo que une. El trabajo para hilvanar la nueva estructura territorial se centró en la búsqueda de valores compartidos, «y pusimos especial atención a los voluntarios que forman cada de las plataformas, porque son la esencia de la organización, tanto como en las propias entidades que las componen», recuerda Belén Arén.

Y acto seguido a la formación, la Plataforma ya se ha puesto manos a la obra. Paso a paso y el primero de ellos estaba claro. Dar visibilidad y cobertura legal a todas las entidades que defienden y trabajan con el voluntariado «tenemos la oportunidad de aportar nuestra voz y compartir valores, un espacio donde reina un espíritu de participación, de diálogo y donde procuramos dar visibilidad a las distintas causas y colectivos por los que trabajamos».

Una vez pasadas unas fiestas navideñas tan diferentes a otros años, la maquinaria de la Plataforma tiene claro los siguientes pasos, crear espacios de contacto directo no sólo con el Gobierno Castilla y León, también con los ayuntamientos y Diputaciones de las diferentes provincias, una premisa básica para que conozcan la disposición de las organizaciones del voluntariado a colaborar en tantas acciones como sean necesarias. «Queremos crear sinergias y sobre todo», matiza la presidenta de la Plataforma de Castilla y León, «viendo la que se avecina y teniendo encima una crisis tan brutal, es ahora o nunca cuando debemos trabajar en equipo y que nadie se quede fuera, no nos lo podemos permitir».

Y por tanto para poner en marcha esta maquinaria resulta imprescindible contar con recursos de manera urgente. Entre estos primeros objetivos de la Plataforma figura el defender y definir la figura de la persona voluntaria y del voluntariado, y para ello trabajan en el diseño de un modelo de financiación que permita seguir prestando servicios a las personas que lo necesitan y que mantenga en primera línea la reivindicación de derechos sociales. Y para ello hace falta, entiende Belén Arén, que las instituciones reflexionen en serio sobre el papel que juegan las organizaciones del voluntariado en la sociedad actual. «Necesitamos que determinados organismos piensen un poco más en la gran labor que se hace desde las entidades de voluntariado y tengamos más acceso a las subvenciones, ya que en la actualidad o tienes un apellido de entidad social grande o no existes», agrega. Las diferentes plataformas de Castilla y León suman más de 400 asociaciones en las que trabajan, de forma desinteresada, más de 200.000 voluntarios. ¿Es para tomar en serio a esta organización que hemos creado o no? Pregunta en voz alta, a quien quiera contestar, Belén Arén.

La nueva entidad cuenta con el apoyo manifiesto y público de la Plataforma Nacional de Voluntariado, y por ello insisten en la necesidad de un sistema de financiación que les permita, vía presupuestos, acometer con garantías todas las áreas de trabajo que recoge la propia ley que regula la existencia de las organizaciones del voluntariado. Es un campo de operaciones extenso, la formación en ODS, en voluntariado, el servicio a las entidades de la plataforma en las áreas que precisan necesiten, o dar visibilidad a los campos en los que los voluntarios desarrollan su trabajo, mayores, niños, inmigración, violencia o cualquier tipo de maltrato, animales, medioambiente. Uno de los aspectos en los que Belén Arén pone especial énfasis es el que está relacionado con la pobreza que ha creado esta crisis y con las personas, cada vez más, en riesgo de exclusión social.

De entrada, la sociedad leonesa ha acogido con agrado que la sede de la Plataforma del Voluntariado de Castilla y León se quede aquí y que esté dirigida por una leonesa. La gran baza que juega a favor de la recién creada Plataforma es que su trabajo diario y cotidiano le permite conocer como pocos y de primera mano, sin intermediarios, la situación real y las necesidades reales de buena parte de la sociedad oculta o alejada de los focos mediáticos.

En la hoja de ruta de estos primeros pasos que ya se han comenzado gestionar, la Plataforma contactará con las entidades públicas y privadas que compartan estas iniciativas que parten desde el conocimiento real de las necesidades de las personas y que marcan como objetivo tanto generar riqueza equitativa para toda la sociedad como construir una sociedad más justa en la que no sobra nadie, de la que no se excluye nadie.

Arén ha querido manifestar su agradecimiento a todas la entidades que en este momento forman la plataforma, un grupo de personas, ilusionadas, acostumbradas a trabajar en equipo , con una gran sensibilidad y solidaridad hacia todas las personas y colectivos más vulnerables. Pero también al Ayuntamiento de León y a la Concejalía de Asuntos Sociales por ceder un espacio en el que poder trabajar.
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