La viuda de Urdangarín

La viuda de Urdangarín

OPINIóN IR

27/03/2022 A A
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La viuda de Urdangarín
Ya lo decía el cabo Manolo en la redacción del atestado del denunciante que se llevó la peor parte en la tremolina que se formó en el baile de la fiesta en el Casino. «El sujeto que se dice agredido no se queja de lo que el agresor llama gesto cariñoso sino de la velocidad que le imprimió, que estima excesiva pues según explica le tumbó patas arriba y hasta le salió un bulto. Dice el agresor que pensó que estaba más lejos y no calculó o, malicia, igual él se acercó sin darse cuenta y, quieras o no, cuando uno va y el otro viene se multiplican los efectos, que asegura el denunciado que no es una teoría que se haya inventado para justificarse, ni mucho menos, que Don Primo la explica en la escuela, con otras palabras pero, en definitiva, viene a ser lo mismo, que si tu vas y él viene o uno de los dos se aparta o probablemente haya parte de lesiones y atestado en el cuartel.

Pero claro, a la ruralidad lo que la tiene muy escamada es lo que el teniente Juan llamaba «el argumentario», que un teniente no puede andar diciendo las explicaciones, así no se asciende ni por tiempo en el escalafón, ahora si a razonar le llamas argumentario da por hecho que piensan en ti en cuantas que haya una vacante.

Vuelvo al suco, que me esnorté. Venía la cosa en lo tocante a las disculpas. Resulta que la cesante de la cohabitación con Urdangarín, la viuda o como se diga, que no soy Peñafiel, dijo que ella de cuentas no sabía nada, que no fue a la escuela con Don Primo. La que dicen Pantoja, que parece ser que también canta, fue al Juzgado a decir que es que ella lo que robaba era por inducción, como el choque, que resulta que el dinero iba, ella venía y el que le hace las cuentas –que no es una calculadora, es un paisano– dijo, pues nos lo ingresamos en la Caja de Ahorros nuestra, pero ella qué iba a saber, nada.

Y nos parece bien, pero cuando detuvo la Guardia Civil a Tono porque iba por la acera (con el coche) en vez de por la carretera ¿por qué no le sirvieron las disculpas? que dio dos a falta de una: Que era para tener una referencia y se ponía más cerca de la pared y dos, y mejor, que él no sabía que iba borracho.
Coño, pues si no lo sabía, ¿qué iba a hacer? Si lo llega a saber.
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