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La tridimensionalización del plano de Francisco Redondo

La tridimensionalización del plano de Francisco Redondo

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Francisco Jesús Redondo ante dos de sus piezas. | VICENTE GARCÍA Ampliar imagen Francisco Jesús Redondo ante dos de sus piezas. | VICENTE GARCÍA
Vicente García | 23/11/2022 A A
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La tridimensionalización del plano de Francisco Redondo
Arte En los locales de Macondo y A Punto se ha presentado la exposición del artista asturiano que ya hemos visto anteriormente en Espacio E, junto a Aida Domínguez, con otra obra diferente realizada con latas de conserva
Al comenzar la conversación el artista reconoce estar muy contento de volver a León y más a estos espacios tan diferentes y a la vez tan interesantes para exponer su obra y que la conozcan muchas personas, muchos leoneses. En esta ocasión trae obra gráfica, y aunque parezca distinta, conceptualmente sigue el mismo sistema.

Al hablar de su trabajo expone que ha experimentado mucho a lo largo de su trayectoria diciendo lo siguiente: «Mi primera graduación en Bellas Artes es la de grabado y técnicas de estampación y llevo muchos años dejando de hacer el grabado clásico y experimentando un grabado que se puede denominar grabado escondido. En este caso no hay plancha, no hay matriz, porque el papel es plancha, es matriz y estampa a la vez».

Presenta seis piezas, dos en A Punto y cuatro en la cafetería Macondo. Son estudios geométricos que se proyectan en el propio plano, el papel es un plano al que haciéndole cortes, plegados y estarcidos salen las figuras geométricas y algo de color.

En cuanto a los colores, el negro habla del macizo y el rojo del lleno, como el autor comenta: «Utilizo el rojo porque algunos autores dicen que el rojo es la luz del lleno, es la luz de la escultura, sobre todo los escultores que trabajan con el metal: Oteiza, Chillida, la luz es la luz del lleno».

Y de este modo habla de los espacios vacíos y de los espacios llenos, que eran las teorías de Oteiza, para él el espacio era tan escultura como el lleno y él habla sobre eso, llegando a muchas de las conclusiones que él llegó, pero a partir del plano. Finaliza así: «al final llegamos a las mismas conclusiones, Oteiza dejó de hacer esculturas porque dijo que ya lo había hecho todo y yo muchas veces irónicamente digo que porque no había descubierto el plano. Aquí están los estudios, si yo dibujo con un lápiz este punto como un sistema diédrico de proyección en el plano, lo pliego, me sirve para generar un estarcido, genero un eje en el espacio, pliego, esto lo utilizo como un estarcido y vuelve a su forma y está recto en uno de sus vértices».

Lo que Francisco Jesús Redondo expone son proyecciones y las sombras son una proyección en el espacio, si se ves en la perspectiva caballera, habla de eso. Son estudios geométricos llevados a la obra gráfica porque es obra gráfica en la que no hay matriz, en la que el papel es matriz y estampa a la vez, generando un objeto, porque ya no es una estampa tradicional. Y acaba diciendo: «Utilizo una pieza dibujada hago los cortes y lo otro me viene sólo, son los mismos cortes porque es obra gráfica seriada».

 Cada pieza es parte de una serie, pero no demasiado larga y él lo explica así: «Hago series muy pequeñas, muy cortas y voy a dar una explicación que la doy muchas veces porque creo que narra muy bien esto: la Calcografía Nacional, entre otras muchas cosas, edita los billetes, los billetes son grabados, son obras únicas, por eso tienen un valor, pero fíjate que ahora la Calcografía Nacional empezara a editar billetes a lo loco, perdería su valor. Hago series muy cortitas, no soy amigo de hacer series enormes, como Dalí que hacía series de doscientas mil litografías, porque creo que desvalora un poco la obra. Hago series cortas porque es muy aburrido hacer series largas y por respeto a la persona que compre la pieza. Aunque son reproducibles tienen que ser un poco únicas».

Y dentro de esas láminas con dos colores y cortes hay composiciones de cajas, la bidimensión y la tridimensión están luchando ahí y mantienen un pálpito tremendo. Francisco Jesús Redondo se mueve en el mundo de la escultura, de la fotografía de la obra gráfica, hay críticos que dicen que se dispersa mucho y le alaban porque, aunque toca muchos palos, siempre tiene una base conceptual muy sólida. Como conclusión a todo ello dice: «puedes contar muchas cosas, pero siempre tienes que estar enterado de lo que estás diciendo».  La exposición estará en el local de A Punto y la cafetería Macondo hasta el 30 de noviembre.
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