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LA RUTA DEL PLACER | Delirios: La emoción de comer

LA RUTA DEL PLACER | Delirios: La emoción de comer

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Susana Martín | 03/03/2017 A A
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LA RUTA DEL PLACER | Delirios: La emoción de comer
La Ruta del Placer Festival de sabores en un rincón de León
Comienza aquí un viaje en el que van a experimentar los placeres más fascinantes. Esta senda sorprende con una explosión de sabores únicos e irrepetibles que hacen rozar el delirio». Con esta apetecible declaración de intenciones en su carta, parece claro que venimos a este local leonés a pasarlo muy bien. Centrémonos: viernes, Ruta del Placer, restaurante Delirios, León... Estamos aquí para disfrutar a lo grande de lo que para muchos es una de las grandes pasiones, la de la gastronomía.

Cada día desayunamos, tomamos un pinchín a media mañana, comemos, merendamos, cenamos... Pura rutina dedicarse a saciar el hambre, algo que poco –más bien nada– tiene que ver con dedicarle tiempo a uno de los grandes placeres de esta vida: disfrutar –de verdad– de la cocina. Y para ello no hace falta irse a un sitio de moda donde nos pongan de esas pijadinas ricas y bonitas que tanto lucen en Instagram.

Lo de saber disfrutar de la buena mesa tiene sobre todo que ver con saber apreciar y valorar los platos, aquello de exprimir cada uno de los sabores de cualquier casa de comidas de esas que miman el producto, las elaboraciones. Un verdadero lujo para el que lo único necesario es dedicar un poquito de tiempo a la tarea de gozar (la prisa mata, dicen en Marruecos) y sentarse a la mesa con quienes también sepan disfrutar de los pequeños grandes placeres.

Comer bien puede ser una experiencia emocionante que estimule nuestros sentidos. No es poesía, piénsenlo: ¿No tienen sellados en su memoria algunos platos gloriosos? Quizá los que cocinaba su madre, su abuela, o aquel garito cutre donde comió un guiso sencillo pero magnífico...

Al restaurante de Javier Rodríguez venimos precisamente a eso, a dejarnos encandilar por sus platos. Con elaboraciones originales, texturas nuevas, mezclas, sabores curiosos. Se trata de dejarnos sorprender por la cocina, y aquí lo logran.

Ha conseguido Delirios hacerse un hueco entre los comederos imprescindibles de la capital leonesa, y quienes todavía no lo conozcan ya están tardando. ¿Qué nos proponen aquí? Una carta muy variada, y dos menús que guiarán a los más indecisos: uno más corto (pero muy abundante), recomendable para mediodía, cuando hay que volver a trabajar, y otro gastronómico: largo, casi eterno, un recorrido por muchos más platos. Ambos menús se pueden maridar con un acompañamiento de bodega de cuatro o siete vinos.

¿Qué pedir? Entrantes, carnes pescados. Tartar de pez espada, bacalao confitado, corvina asada, rulo de cochinillo, ragout de ciervo. Y postres deliciosos, como su singular tiramisú, la fusión de helados, su tarta al whisky, la tabla de quesos...

Vayan a Delirios y gocen, sientan, emociónense. Qué experiencia.

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Delirios                                                                      
Calle Ave María, 2. León                                                                      
987-237699

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