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La recreacción del estándar con Aurignac

La recreacción del estándar con Aurignac

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Ernesto Aurignac Ampliar imagen Ernesto Aurignac
Emilio L. Castellanos | 12/08/2017 A A
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La recreacción del estándar con Aurignac
Jazz El trío del saxofonista malagueño llega hoy a la Fundación Cerezales Antonino y Cinia con una actuación gratuita a partir de las 22:00 horas
El estándar es ese tema musical que se queda clavado en la memoria para siempre y ni nadie ni nada pueda arrancarlo. Afrontarlo es una tarea exigente para el músico dado el anclaje que tiene en la realidad emocional de una audiencia que se lo ha apropiado y que, pase lo que pase, ya no lo suelta. El estándar es la canción de toda la vida. La que no se deja erosionar por el paso el tiempo y a la que no le hacen mella las inclemencias o los imponderables. El estándar es el guía indestructible del universo de sensibilidades que cada cual porta a lo largo de su devenir. El estándar es el clásico que no pasa jamás de moda y que remite a la circunstancia de cada cual.

Ernesto Aurignac, uno de los grandes músicos con que cuenta actualmente el jazz español, siempre lo ha tenido claro. “El estándar es la escuela del músico de jazz. Es la base, la fuente del jazz». Así se expresaba en noviembre pasado cuando visitaba El Albéitar para presentar su nuevo proyecto creativo, ‘Plays Standards’, volcado en la recreación del estándar sin renunciar a su universo propio, manifestado ya en diferentes empeños (como su afamado Quinteto o la Orquesta que dirige, entre otros) a lo largo de una trayectoria que se inunda de toda clase de referencias y que le ha permitido colaborar con músicos de la talla de Lee Konitz, Kenny Werner, Jerry Bergonzi, Perico Sambeat, Jorge Pardo, Eric Alexander o Joachim Kühn, entre otros, poner el jazz en contacto con otros paisajes sonoros (como el flamenco o la clásica), participar en la grabación de numerosos discos (tres de ellos llevan su nombre) y ejercer la docencia en cualquier rincón del mundo.

‘Plays Standards’ se materializa a través de un trío en el que Ernesto Aurignac se aplica como líder, hace alarde de su virtuosismo al saxo alto y comparte escenario con el contrabajista Pedro Campos y el baterista Santi Colomer. Ellos tres se convierten en los protagonistas del concierto del Festival de Jazz de Cerezales del Condado que el 12 de agosto (22 horas; entrada libre y gratuita), se celebrará en la plaza de esta localidad leonesa y durante el que se repasarán algunos de los temas que integran el disco que el malagueño ha publicado recientemente para reverenciar al estándar, ‘Plays Standards Vol.1’. “El estándar es una fuente de inspiración increíble, es la música que más he estudiado desde pequeño. Realmente tenía la necesidad de tocar esa música y hacer un disco con ella», asegura un Aurignac al que el aroma que desprendían los discos de Chet Baker, Charlie Parker, John Coltrane, Joe Pass y Miles Davis señaló su infancia y su juventud. «El sonido de mi música es la fusión de mis influencias y experiencias vitales. Creo, invento, imagino, sueño, juego, aprendo, comparto… Mi misión como persona y como músico es profundizar y madurar en el arte que me guía, la música».

El saxofonista malagueño es uno de los músicos más relevantes del jazz español actualPresentará en esta noche en Cerezales su tercer disco como líder, ‘Plays Standards Vol.1’«Siempre tuve en la cabeza hacer un disco a trío, sin instrumento armónico, tocando mis estándares favoritos. Un disco que fuera sencillo, fácil de escuchar y dinámico; Que se pasen los temas volando, lleno de clásicos, todos los tracks con breve duración, solos muy cortos, exposición y re-exposición de las melodías al uso, con un sonido directo, humilde y sincero». Esa es la filosofía del nuevo disco de Ernesto Aurignac y también del concierto de esta noche. Pero Aurignac ofrece algo más. Se mide con cada uno de los temas desde su propia orientación, dando una nueva vuelta de tuerca a composiciones tan celebradas como ‘La chica de Ipanema’ o ‘On Green Dolphin Street’, entre otras, y atraerlas hacia ese mundo de inquietudes que él cultiva y donde la comodidad y el artificio no tienen acomodo. «Siempre estoy haciendo cosas nuevas, siempre estoy variando, siempre estoy buscando... Eso supone moverse en diferentes ramas y tipologías de música y aproximarse a una variedad amplia de colores. El jazz es maravilloso y brinda muchas posibilidades. Tiene mucha riqueza».
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