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La pequeña danzarina

La pequeña danzarina

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Insectívoras insaciables, cuando están alimentando a su prole capturan en vuelo con gran destreza una gran cantidad de insectos. | JAVIER VALLADARES Ampliar imagen Insectívoras insaciables, cuando están alimentando a su prole capturan en vuelo con gran destreza una gran cantidad de insectos. | JAVIER VALLADARES
Javier Valladares | 03/07/2019 A A
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La pequeña danzarina
Aves La tarabilla es una especie bastante común en los campos baldíos y zonas de matorral. Su continua danza arriba y abajo y su característico movimiento de la cola la hacen fácil de identificar
Por quinto año consecutivo inicio mi colaboración con La Nueva Crónica de León acercando la naturaleza a sus lectores, y comienzo agradeciendo al periódico su confianza una vez más en mí. En esta ocasión el protagonista de este espacio es un sencillo pajarito, pero de un comportamiento que lo hace especialmente simpático, la tarabilla.

La tarabilla común es un ave pequeña del tamaño de un gorrión, con un plumaje muy llamativo, sobre todo y como suele ser común, en el caso de los machos. Su hábitat preferido son las zonas de matorral, campos baldíos, cultivos y pastizales con presencia de matorrales y arbustos dispersos.

Es un ave bastante curiosa, que le gusta otear sus dominios desde lo alto de pequeños promontorios o matorrales. Esa curiosidad le hace ser más confiada que otras especies, y a veces logramos acercarnos a distancias relativamente cortas para otro tipo de aves de su mismo tamaño. Sin embargo cuando nos aproximamos en exceso lanza un agudo y repetitivo 'Chac-Chac' y vuela hacia otro posadero más alejado.

Los machos lucen un llamativo pecho anaranjado, que contrasta con la cara negra y el característico obispillo blanco. Las hembras por su parte, más discretas, lucen un plumaje más pardo, bastante similar a los ejemplares juveniles, con los que a veces no es fácil diferenciarlas.

Insectívoras insaciables, cuando están alimentando a su prole capturan en vuelo con gran destreza una gran cantidad de insectos, aunque también lo hacen en el suelo. Y es precisamente ahí, donde anidan, normalmente debajo de una pequeña mata o arbusto.

Pero la característica más peculiar de estas pequeñas aves es su carácter nervioso, moviéndose sin parar, desplazándose sin descanso de posadero en posadero con vuelos rápidos y cortos, y lanzando su llamativo canto. Cuando están posadas tampoco se están quietas, moviéndose sin cesar de arriba abajo en una continua y peculiar danza.

En nuestra provincia podemos observar también la Tarabilla Norteña. De un área de distribución mucho más limitada, y una coloración más discreta que su pariente la Tarabilla Común, tiene unos hábitos y comportamientos bastante similares a esta con la que comparte incluso las mismas zonas.
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