Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad
La España fotografiada

La España fotografiada

A LA CONTRA IR

Ampliar imagen
| 12/11/2019 A A
Imprimir
La España fotografiada
Algún día, seguramente no lejano, se pasará la moda, la tontería y el invento y se nos olvidará la España vaciada, volveremos a dejar solos a esos paisanos que ahora se rascan la cabeza debajo de la gorra cuando escuchan la expresión.

Frente a ellos, ahí al lado, a unos pocos kilómetros está la otra España, la fotografiada, ésa en la que ha crecido la necesidad de hacerle fotos a todo y a todos, de grabarlo todo y a todos, de poner cámaras en todas las esquinas del redondel terráqueo.

Ahora mismo una niña, algunas niñas, han llegado a su casa en la España vaciada y han ido corriendo hasta la fuente, por el agua y por juego, a ver si su barco se ha hundido, a ver si las cabras y vacas de su vecino ya han bebido agua camino del monte, a ver si al fin nieva y se puede hacer una resbalera mientras protesta la vecina como si no hubiera pasado toda la vida.

Ahora mismo, muchas niñas esperan sentadas en cualquier rincón a que un mensaje les diga hacia dónde caminar mientras la cámara de su móvil dispara a todo lo que se mueve.

Ahora mismo una madre se prepara para llevar a la niña a música, yoga, gimnasia o tenis en cualquier lugar lejano porque nada está cerca en la España vaciada, ni la música ni la pediatra, tan solo la fuente quiere ser cómplice de su vida. Y al regreso, el castigo, que se sigue llamando deberes.

Ahora mismo una madre le mete el bocadillo en la mochila a la niña que en la ciudad acude a la escuela de música, a la pista de tenis, a la sala de juegos. Nada está lejos en las ciudades pequeñas.

Maneras de vivir, que decía la canción.
Volver arriba
Newsletter