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La educación… de charco en charco

La educación… de charco en charco

OPINIóN IR

16/11/2019 A A
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La educación… de charco en charco
La ministra de educación, Isabel Celaá, se había metido en un buen charco ayer en su intervención en el XV Congreso de Escuelas Católicas con más de 2.000 personas escuchándola decir que: «De ninguna manera puede decirse que el derecho de los padres a escoger una enseñanza religiosa o a elegir centro educativo podrían ser parte de la libertad de enseñanza. Esos hechos, los de elegir centros formarán parte de derechos que puedan tener los padres en las condiciones legales que se determinen, pero no son emanación estricta de la libertad reconocida en el artículo 27 de la Constitución Española». Se quedaron atónitos e indignados por la falta de solidez de este mensaje. No entendían este duro ataque a la enseñanza concertada. No se podían creer cómo es posible que la mismísima ministra les diga que la libertad de los padres de elegir centro y la enseñanza religiosa para sus hijos no está reconocida en la Constitución Española. La reacción fue inmediata en la sala con un rumor que se parecía mucho a un abucheo de los miles de padres que le habían hecho esta invitación y no se esperaban este ataque. Según los padres de la enseñanza privada y concertada esta falsedad, contradicción y giro político de la ministra sólo tiene una explicación: «reducir este derecho de los padres como un ‘guiño’ para seguir de ministra agradando a partidos que se pronostican y auguran para el nuevo gobierno y que defienden una educación única, pública y laica».

Pues aún estábamos en este gran charco, que va a traer mucha cola, cuando hoy aparece otro aún peor. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha decidido sacar a España del prestigioso Informe Pisa, al menos provisionalmente, aplazando la publicación de parte de los resultados españoles. ¡Vaya problema! La picaresca española aquí se ha pasado de frenada. Otro charco, señora ministra.

El Informe Pisa es un conjunto de pruebas destinadas a alumnos de 15 años, el final de la ESO, y se realiza desde el año 2000 cada tres años. Participa un gran número de alumnos, cerca de 40.000 de 1.102 institutos de todas las comunidades españolas. Con este informe se mide el rendimiento académico de los alumnos en pruebas de matemáticas, ciencia y lectura. Esta vez respondieron a una sección nueva de la prueba de lectura, ‘la fluidez lectora’. La OCDE publicará el próximo 3 de diciembre los resultados Pisa de la edición 2018 pero no figurarán los resultados españoles de Lectura. Esto no nos había ocurrido jamás. La decisión afectará sólo a Lectura, no a Matemáticas y Ciencia. La causa de esta exclusión española del informe Pisa, según la OCDE, está en un «comportamiento de respuesta inverosímil» por parte de algunos centros españoles y que la organización de París quiere analizar con más calma. El ministerio de Educación de nuestro país está de acuerdo con el aplazamiento de la publicación de los resultados sin fecha hasta que se averigüen las causas de la anomalía. Me imagino que la noticia habrá puesto nerviosos a algunos centros educativos. Además, lógicamente, los resultados de las competencias matemática y científica, aunque sí serán publicados el día 3 de diciembre, quedan bajo sospecha y están afectados en menor medida por este comportamiento anómalo.

¿En qué consisten estas anomalías? Los resultados ‘cantan’ demasiado en la nueva sección de ‘fluidez lectora’ por la exagerada rapidez de las respuestas empleando menos de 25 segundos en total para responder más de 20 preguntas, mientras que el resto de los estudiantes del mundo también dedicaron el esfuerzo adecuado para las mismas preguntas y emplearon por lo general entre 50 segundos y más de dos minutos en contestar esta sección. La diferencia es excesiva y llama la atención. La OCDE tendrá fácil detectar dónde estuvo el comportamiento anómalo porque la evaluación de esta sección nueva de la prueba de fluidez lectora se hizo a través de ordenador, las acciones de los estudiantes quedaron registradas y se podrá realizar un seguimiento de lo que hicieron.

En mi opinión esto es algo muy serio. El informe Pisa está muy prestigiado en todo el mundo. Posiblemente en algún centro no han valorado esta seriedad y se lo han tomado a la ligera sin valorar las consecuencias. Esto nos va a acarrear una caída en nuestra reputación y crédito educativo a nivel mundial. Pero también estoy seguro de que este tema será un manantial de chistes: ¿De que presumen en Japón o en Finlandia? ¿Ellos 50 segundos para responder a 20 preguntas? Nosotros sólo 25.

¿Qué se le va a hacer? Es una pena. Pero somos así.
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