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La cosa va de trenes

La cosa va de trenes

OPINIóN IR

20/07/2021 A A
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La cosa va de trenes
Una de las más habituales metáforas que se utilizan para referirse a la situación de nuestra región es sin duda la de los trenes. Siempre hay algún tren que hemos dejado pasar, algún viaje hacia una situación de prosperidad para el que siempre llegamos tarde, y otros trenes que nunca llegan mientras esperamos en los andenes. Observamos el cartel que anuncia las horas de llegada y de partida y los tiempos de retraso se acumulan inexplicablemente, y llenos de amargura pensamos que además nadie nos devolverá el precio del billete. Pasamos las horas levantándonos del asiento de la sala de espera, paseando por los pasillos, preguntándonos cómo es posible que nadie nos dé una explicación o que las averías siempre afecten a los mismos trenes.

Así ocurre cuando por ejemplo un informe de Hacienda paraliza de nuevo la integración de Feve en la capital, o cuando el tren de la ciberseguridad parece tener nuevas paradas en Málaga o en el País Vasco. Llega un momento en el que la metáfora comienza a dejar ser metáfora y adquiere una propiedad tan crudamente enunciativa que en realidad los trenes verdaderamente dejan de pasar, como ha ocurrido la semana pasada con el que unía Ponferrada con Vigo, o como ocurrió el año pasado con algunas relaciones de la estación de León.

Esas esperas interminables son hoy parte sustancial de una forma de ser leonés o leonesa. Muchas personas de esta región son como el Drogo del ‘Desierto de los tártaros’, la famosa novela de Dino Buzzati. Una forma de existencia trágica y desoladora que necesita ser corregida de alguna manera para cerrar el círculo y crear una fuerza compensatoria que provoque estabilidad. Es por ello que pienso que otras muchas personas de esta región viven en mundo parecido al de ‘El secreto del Bosque Viejo’, otra celebrada novela del mismo Buzzati. Un mundo lleno de magia y fantasía, de naturaleza sacralizada, ingenuo e infantil. Solo en este segundo mundo cabe la existencia de la Ponencia Política que el PP acaba de aprobar en su 15 Congreso Provincial. Eso sí, montados en el tren.
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