Publicidad
La Casa Forno

La Casa Forno

OPINIóN IR

02/12/2020 A A
Imprimir
La Casa Forno
Durante siglos, nuestros pueblos han sido garantes de la cultura de esta tierra; y sus gentes, quienes la han ido transmitiendo de generación en generación. Pero, en algún momento, hace ya décadas, la situación debió de empezar a cambiar; supongo que, en buena medida, por la despoblación –y también, quizá, por un cambio de intereses–, y no era raro encontrarse con construcciones tradicionales derrumbadas –o ‘parcheadas’ con elementos ‘extraños’ (hubo un tiempo en que la uralita se puso de moda)– o con habitantes –muchos emigrados a la ciudad– que evitaban palabras leonesas para no hablar –decían– como los ‘de pueblo’, por poner un par de ejemplos.

No obstante, ya sabes que, afortunadamente, hoy son muchos los que luchan por poner en valor lo leonés; y no deja uno de sorprenderse muy gratamente cada vez que descubre una iniciativa, un proyecto, una idea que contribuye a impedir la desaparición de una parte de nuestra cultura…

Tal es el caso de la Casa Forno de Murias de Ponjos, un pequeño pueblo en la comarca de Omaña –y a escasos kilómetros del Bierzo y de La Cepeda–, que tendrá una veintena de vecinos. Era un viejo horno comunal, que pudo ser restaurado entre 2016 y 2018 con subvenciones de la Diputación y fondos de la junta vecinal; y, sobre todo, gracias a la generosidad de sus propietarios –nueve figuran en los agradecimientos del panel explicativo–, cada uno de los cuales cedió su parte al pueblo para poder así llevar a cabo su recuperación.

Hace un tiempo me acerqué hasta allí, y el pedáneo, Roberto Melcón –que me atendió muy amablemente–, me contó cómo había sido el proceso. Y cómo había culminado: inaugurándose el 2 de noviembre de 2019 con un ‘amagüestu cultural’ –así se denominó– en el que no faltaron vivencias, recuerdos ni música; ni tampoco castañas, chocolate y pan… cocido en el ‘forno’, claro.

La idea, me dijo, era hacer algo parecido cada año. En 2020, la situación no invitaba a ello; pero el próximo, si se organiza, allí estaré. Y tú, ¿te animas?
Volver arriba
Newsletter