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La cara más personal de Andy Kawaya

La cara más personal de Andy Kawaya

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Kawaya, con su hijo durante su última visita, coincidiendo con el choque frente al Athletic B en el que marcó. | CYD Ampliar imagen Kawaya, con su hijo durante su última visita, coincidiendo con el choque frente al Athletic B en el que marcó. | CYD
Jesús Coca Aguilera | 29/10/2019 A A
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La cara más personal de Andy Kawaya
Fútbol / Segunda División B El extremo de la Cultural habla cuatro idiomas, le gusta "escribir de temas filosóficos y mentales", es seleccionable por el Congo y "hace todo" por su hijo que vive en Bruselas
Sobre el césped, Andy Kawaya se ha convertido por méritos propios en una de las sensaciones de la temporada en la Cultural y en toda la Segunda División B. Pero además, fuera de él, el extremo belga sorprende de la misma manera que lo hacen sus regates a los defensores rivales.

Su adaptación a la ciudad, pese a venir solo a León pues toda su familia está en Bruselas, ha sido veloz y perfecta gracias a su facilidad para aprender un nuevo idioma. A sus 23 años Kawaya habla ya cuatro, pues al flamenco, el francés y el inglés ha sumado en sólo nueve meses en León el castellano, del cual no sabía nada antes de fichar por la Cultural.

Y lo ha hecho «sin ir a clases de español», sólo «escuchando y prestando mucha atención en el vestuario y luego viendo la televisión en casa. Si hablas francés es más fácil porque los verbos y las raíces son similares».

Llegó hace 9 meses sin saber nada de español y aprendió «sin ir a clase, viendo la tele y escuchando en el vestuario» Sólo con eso, y tras llegar el 29 de enero a León, el belga fue capaz de realizar una entrevista completa en español a La Nueva Crónica hace dos semanas, después de dos intentos de lanzarse en ruedas de prensa. En la primera, se ríe recordando que «le dije a Germán, el jefe de prensa, que sí, que la hacía, pero al escuchar la primera pregunta me puse nervioso y ya respondí en inglés», y en la segunda ya fue capaz de hablar en castellano en alguna de las cuestiones.

Eso sí para dar rienda suelta a una de sus grandes pasiones, utiliza su idioma natal. Y es que cuando está en casa, donde reconoce que «paso mucho tiempo, estando tranquilo», al belga le encanta «escuchar música, en especial rap y rhythm and blues», pero también le «gusta mucho escribir. No de ficción ni de deporte, sino de temas filosóficos, de cosas sobre la vida y mentales. Creo que el aspecto de la cabeza es muy importante tanto para el fútbol como para la vida en sí, y me gusta reflexionar sobre ellos o ver vídeos de inspiración. El espíritu del técnico de baloncesto Phil Jackson, cuyo libro ‘Once anillos’ es mi preferido». Eso sí, escribe «sólo para mí, no para que lo lean otros», bromeando con que «igual lo de sacar un libro para después, ahora desde luego no».

«Al retirarme querría seguir en el fútbol con algún tema psicológico o con niños, con una academia o entrenando» De hecho, eso influye en sus planes de futuro, para los que no obstante aún les falta mucho. Porque su idea cuando le llegue la retirada sería «seguir en el mundo del fútbol pero o bien en algún tema o aspecto psicológico o bien con niños, para entrenarles o haciendo algún tipo de academia».

Eso sí, sería en Bruselas, «que es mi ciudad y la que quiero más que a todo». En ella nació ya Andy Kawaya, aunque sus padres son del Congo, de donde se fueron «hace ya 30 años» rumbo a Bélgica, siendo en Europa donde se conocieron. Por esa razón el jugador culturalista tiene la doble nacionalidad y podría ser convocado por la selección del Congo, si bien de momento ha renunciado en las ocasiones en las que le han llamado.

En Bruselas tiene el extremo «a toda mi familia». Tanto «a mis tres hermanos y tres hermanas, con los que me gustaría estar», como «a mi novia y mi hijo pequeño, al que echo mucho de menos».

«No es fácil estar lejos de mi hijo, pero lo hago para que tenga un buen futuro». En su última visita llegó su único gol De hecho, Andy reconoce que «es un sacrificio estar lejos de él», pero que por ese pequeño «lo hago todo, para que tenga un buen futuro. No es fácil estar alejado de él, pero es ley de vida». No obstante, pareja e hijo han estado «ya cuatro veces en León, en dos ocasiones durante dos semanas y en dos durante un mes», coincidiendo de hecho la última con el partido frente al Athletic B, en el que el belga consiguió hacer el único gol que lleva esta temporada.

Es la cara más personal de Andy Kawaya. Un fanático en su día de Ronaldo «pero el brasileño»; que ve «como el mejor jugador con el que he compartido vestuario» al internacional argentino Matías Suárez, ahora en River Plate y con el que coincidió en el Anderlecht; y si tuviera que quedarse con un entrenador sería con Jürgen Klopp «por su mentalidad y pasión».

Unos aspectos menos conocidos de una de las grandes referencias de una Cultural con la que espera caminar de la mano hasta la Segunda División.
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