Cerrar
Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.
Cerrar
Iniciales LNC

Editorial

Icono viñeta con el texto Lolo

La Viñeta

Silueta de la escultura La Negrilla

La Negrilla

Carta

A pie de calle

La cadena alimentaria: ¿Un reservorio de microorganismos resistentes a los antibióticos?

ACTUALIDADIR

Avelino Álvarez Ordóñez (3i) coordina el proyecto de investigación de la ULE sobre antibióticos y cadena alimentaria’. | ULE Ampliar imagen Avelino Álvarez Ordóñez (3i) coordina el proyecto de investigación de la ULE sobre antibióticos y cadena alimentaria’. | ULE
L.N.C. | 02/02/2017 A A
Imprimir
La cadena alimentaria: ¿Un reservorio de microorganismos resistentes a los antibióticos?
Universidad Un equipo de la Universidad coordinado por el profesor Avelino Álvarez investiga la incidencia de prácticas industriales en la aparición de resistencias a antibióticos
Avelino Álvarez Ordóñez, profesor en el Departamento de Higiene y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de León (ULE), coordina un proyecto de investigación sobre ‘Identificación y caracterización de mecanismos de adquisición y dispersión de resistencia a antibióticos a través de la cadena alimentaria’.

La investigación –que cuenta con una financiación de 40.000 euros concedida por la Fundación BBVA dirigida a investigadores y creadores culturales– investiga la hipótesis de que determinadas prácticas de limpieza y tecnologías de procesado de alimentos habituales en mataderos e industrias, favorecen la diseminación de microorganismos resistentes a antibióticos, que representan un grave riesgo para la integridad de la cadena alimentaria.

Las líneas de investigación de Álvarez se centran en la seguridad alimentaria, la ecología microbiana y la resistencia a antibióticos Avelino Álvarez señala que el proyecto trata de dar respuesta «al impacto que tiene la exposición de microorganismos de interés alimentario a biocidas y técnicas de procesado, sobre la adquisición de resistencia a antibióticos». En este sentido, insiste en la trascendencia de este trabajo por el hecho de que hasta ahora «los estudios existentes en relación a mecanismos de resistencia cruzada a los antibióticos son escasos, y no hay que olvidar que es precisamente esta resistencia bacteriana a los antibióticos la situación que se presenta actualmente como uno de los retos de mayor envergadura a los que se enfrenta la humanidad».

El objetivo del proyecto se centra en estudiar cómo las prácticas de limpieza y desinfección en mataderos e industrias agroalimentarias suponen factores de riesgo.

Para ello, el equipo coordinado por Avelino Álvarez –formado por los profesores Miguel Prieto Maradona, Mercedes López Fernández y Montserrat González Raurich, y el titulado superior Adrián Álvarez Molina– desarrollará a lo largo de dos años una metodología de trabajo estructurada en dos fases. Una primera de estudio en laboratorio donde se cultivarán varias cepas de colección de Escherichia coli, Salmonella Typhimurium y Listeria monocytogenes, sensibles a antibióticos de importancia clínica, que luego se expondrán a biocidas de uso común, regímenes de procesado de alimentos (por calor, altas presiones hidrostáticas, luz ultravioleta y plasma atmosférico no térmico), y otras condiciones de estrés de interés alimentario, con el objetivo de determinar si se generan resistencias estables a antibióticos.

La segunda fase contempla la recogida de muestras ambientales en 10 mataderos, 10 industrias lácteas, 10 industrias cárnicas y una decena de otros sectores agroalimentarios, para muestrear desagües, suelos, superficies de corte de alimentos, paredes, corrales de espera, etc.… Este muestreo será utilizado como fuente de material genético para la construcción de una librería metagenómica, que será estudiada con la finalidad de identificar nuevos mecanismos de resistencia.

Una pandemia global


Durante más de 70 años, los antibióticos han sido utilizados en medicina humana y veterinaria y han contribuido a luchar contra los microorganismos patógenos y mejorar la salud humana y animal. Sin embargo, en las últimas décadas,  la aparición y propagación de microorganismos resistentes, han supuesto un desafío de gran magnitud para médicos e investigadores. La resistencia bacteriana a los antibióticos (RAB) ha sido definida como una pandemia global y uno de los principales desafíos del siglo XXI.

En la Unión Europea, se estima que 25.000 pacientes mueren cada año por infecciones causadas por bacterias resistentes a antibióticos, como tetraciclina y sulfonamidas. «Una resistencia que se ha extendido hasta tal punto que su valor para el tratamiento de infecciones mortales está comprometido, al tiempo que la fiabilidad de otros antibióticos más nuevos que juegan un papel de vital importancia en el tratamiento de infecciones graves ya está bajo seria amenaza», explica Avelino Álvarez.

Dentro de este escenario cobra especial protagonismo la cadena alimentaria y su contribución a la existencia de dichos microorganismos. Esta relación aún sigue siendo desconocida, pero en palabras de Avelino Álvarez «ya se reconoce que el control de la diseminación de bacterias resistentes a los antibióticos y genes de resistencia en la producción primaria de alimentos y en industrias de procesado de alimentos debe ser una prioridad que contribuirá a reducir la incidencia de infecciones intratables».

Uno de los valores que encierra este proyecto de investigación es el hecho de que reportará beneficios socioeconómicos para los sectores sanitario y agroalimentario tanto a nivel nacional, como de Castilla y León y de la provincia de León. Teniendo en cuenta que España es el octavo exportador mundial de productos agroalimentarios y el cuarto de la Unión Europea, y a nivel regional es la primera industria por número de empleados y la segunda en producción, «la industria agroalimentaria es particularmente importante, sobre todo la calidad e inocuidad de los alimentos, aspectos claves de la comercialización de productos que condicionan en gran medida la fortaleza y crecimiento del sector agroalimentario», detalla Avelino Álvarez, al tiempo que reconoce que la RAB constituye «un reto de enorme envergadura para los sectores sanitario y agroalimentario y lleva asociados enormes costes en términos económicos y de vidas humanas. Por eso, entendemos que este proyecto de investigación permitirá una mejora en las estrategias de limpieza y desinfección de equipos y superficies y el diseño de regímenes de procesado y conservación de alimentos más seguros, contribuyendo a evitar la emergencia de microorganismos resistentes a antibióticos a través de la cadena alimentaria».

Avelino Álvarez es doctor en Veterinaria y sus líneas de investigación se centran en la seguridad alimentaria, la ecología microbiana y la resistencia a antibióticos. Colabora como experto con organismos de numerosos países y con el panel sobre riesgos biológicos Biohaz de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa).
Volver arriba