Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

La aventura de nueve pescadores leoneses en la Patagonia

La aventura de nueve pescadores leoneses en la Patagonia

ESPECIALES IR

Pescadores de León en Chile. R.P.N. Ampliar imagen Pescadores de León en Chile. R.P.N.
Rodrigo Prado Núñez | 26/04/2019 A A
Imprimir
La aventura de nueve pescadores leoneses en la Patagonia
Pesca Las aguas cristalinas chilenas, entre preciosos corales, dejan ver y pescar a trucha vista los voraces y combativos peces
Nueve pescadores leoneses se lanzaron a la aventura de la pesca en Aysén Patagonia, que es un territorio rico en naturaleza y aventura en el extremo sur de Chile. Imagínate pescando en grandes ríos y lagos de aguas cristalinas con colores azules, turquesa y verde esmeralda. Lugares privilegiados donde la naturaleza te abraza y te serena el alma. Donde tan solo la contemplación del paisaje te relaja y tranquiliza. Puedes pasar tiempo contemplando esos ríos de fuertes corrientes que albergan una gran población de truchas arco-iris y marrón sin necesitar nada más.

La Patagonia Chilena con sus ríos, lagos y esa característica geológica tan especial es un lugar perfecto para la aventura de la pesca con mosca. Ante tu mirada se fusionan las montañas con bosques, paramos y pampas, conformando un lugar único, un paraíso soñado. Las gentes del lugar son amables y bondadosas haciéndote sentir como en casa. La comida es gustosa y tienen muy buen vino tinto.

En la Patagonia el viento puede ser una pesadilla a la hora de pescar, pero hay que arreglárselas y buscar la forma de lanzar. Con buena temperatura y en esta época, la pesca con imitaciones de saltamontes montadas en foam y patas de goma, del maestro Benito y de Chaqui, funcionaron estupendamente. También se pescó con ninfas, cucharillas y a la leonesa. Los ríos que pescamos fueron; El Huemules, Mañihuales, Simpson, Paloma, Cisnes, Ñirehuao, el Blanco y el río Norte. También se pescó el lago Solis y el Carlota.

Se  pescó con ninfas, cucharillas y a la leonesa en El Huemules, Mañihuales,Simpson, Paloma o el Ñirehuao Seguramente el río Paloma es el más bello de todos los visitados. Nace en el lago Paloma y atraviesa todo el valle entre cerros y bosques. Sus aguas corren a gran velocidad y van formando rápidos entre rocas y meandros. Su fauna es espectacular; cóndor, puma, vizcacha, zorro, águila, aguilucho, jote, chercán, liebre, perdiz, trucha marrón y arcoíris, entre otras especies. La aventura de pescar en su nacimiento es única. Sus aguas cristalinas, entre preciosos colores, te dejan ver esos peces voraces y combativos que puedes pescar a trucha vista. Pero en general, fueron grandes momentos de pesca los pasados en todos los escenarios. Desde las dos cabañas ocupadas a diario, sobre las ocho de la mañana y tras suculentos desayunos, partíamos en vehículos todoterreno a los ríos señalados por los guías en grupos de tres personas. La única nota negativa fue el estado de la mayoría de las vías recorridas, que son de tierra y piedras que dificultan el traslado al lugar de pesca. No se puede tener todo.

Pescando estos bellos ríos uno no puede por menos que evocar el pasado y recordar los antiguos cotos de Escaro, Pedrosa y Bachende, hoy anegados por el embalse de Riaño. El río Esla y el Yuso, por aquel entonces, nada tenían que envidiar a ningún otro río, ni de aquí ni de allí. Al acotado de Bachende, seguramente el más famoso y solicitado de todos los cotos de nuestra provincia por aquel entonces, también se le apodaba el Internacional y algunos le daban hasta tratamiento… Don Bachende. Cuando lo pescabas y mirabas al frente te dabas cara a cara con la Sierra de Hormas y al fondo el Espiguete, siempre nevado al principio de temporada, un autentico paraíso. Era la zona favorita de miles de pescadores de todas partes de España y del extranjero. En palabras de Gabriel García Márquez: «Recordar es fácil para quien tiene memoria, olvidar es difícil para quien tiene corazón».

Benito, Marcos, Paco, Víctor, Goyo, José Luis, Eduardo, Guti y Rodrigo fueron los leoneses desplazados Volviendo a la aventura chilena es de destacar el hospedaje, que próximo a Coyhaique, estaba ubicado en un paraje natural. Cabañas cómodas que hacen de este refugio un buen lugar para el descanso. Eventos y Cabañas Don Edilio, sito en Villa Jara, ruta 7, carretera Austral km. 8, dirección Balmaceda. Atención exquisita y muy buena comida. Zona con internet y wifi para completar un lugar con excelentes prestaciones y atenciones para el turista pescador, servicios difíciles de igualar en ningún otro destino. Coyhaique ha sido el centro de operaciones de las rutas marcadas en el calendario de los nueve aventureros leoneses, llegados con ansia de pesca y aventura. El cerro McKay, rocoso y atravesado por senderos, se alza sobre la ciudad. A las afueras se encuentra el río Simpson, repleto de truchas. Al oeste de la ciudad, pumas y huemules habitan en la reserva nacional Río Simpson, con bosques y la famosa Cascada de la Virgen. Es de destacar la profesionalidad de los guías de pesca y su trato cordial, Patricio, Mauricio y Cristian, que en todo momento estuvieron pendientes del bienestar de todos.

Aquí, en la Patagonia Chilena, pescamos y disfrutamos de la naturaleza salvaje los nueve componentes de esta expedición leonesa. Benito, Marcos, Paco, Víctor, Goyo, José Luis, Eduardo, Guti y Rodrigo. El compañerismo y el sentido del humor han sido claves para disfrutar de unas jornadas inolvidables de pesca en los memorables ríos de La Patagonia Chilena.
Volver arriba
Newsletter