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La abuela que mira por la ventana

CULTURASIR

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Fulgencio Fernández | 24/01/2015 A A
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La abuela que mira por la ventana
Sociedad Carmen Gómez González entró ayer en el ‘club’ de los más longevos de España al cumplir 110 años / Nació en Potes pero con 3 años ya vino a vivir para Salamón
No estaba ayer Carmen en su salsa pues había en su casa de la avenida José Aguado más movimiento del habitual: nietos, biznietos, la monja que la cuida, su hija Leticia, su habitual brazo derecho... y se rompía la tranquilidad que tanto ama esta tranquila mujer, ésa que la ha llevado a convertir la costumbre de mirar por la ventana en su mayor entretenimiento. "Se ve mucha gente por la calle", solía explicar para justificar este entretenimiento, que  fue sustituyendo a su mayor pasión, la lectura, cuando ésta se fue haciendo más difícil de mantener.

Sentarse a mirar por la ventana es su mayor distracción, junto a rezar, y antes también le encantaba leer Yes que el relativo trajín que ayer había en casa estaba más que justificado, Carmen, Carmen Gómez González, entraba ayer en el club de los más longevos de España pues cumplía la nada despreciable cifra redonda de 110 años, lo que la convierte casi con toda seguridad en la más anciana de León y una de las más ancianas de la Comunidad pues al menos la abuela de Palencia, Claudia Martín, le saca unos meses pues llegó a los 110 años en octubre, en su pueblo de Villaoliva de la Peña.

Carmen Gómez, que presenta un inmejorable aspecto y relativa buena salud para esos 110 años que hacen inevitables los fallos de memoria, encuentra en  su profunda religiosidad el mejor ‘bastón’ para su vejez. "Aquí no me pienso quedar, cuando Dios quiera que me lleve",  nos confesaba en un reportaje anterior con motivo de otro cumpleaños con el siglo ya superado, donde explicaba que las lecturas, escuchar Radio María y observar por la ventana a la gente en la calle (hace varios años que no sale de casa) han sido su mayor entretenimiento. Le gustaban todas las lecturas, salvo una excepción, no le gusta nada esa moda actual de meter tacos en todos los lados. A ello añade compartir el tiempo con la familia —su mayor orgullo— y se confiesa feliz, como explica su hija Leticia, su mano derecha y su bastón durante muchos años.

- ¿Y la tele?

- Sí,sobre todo los concursos culturales, como Pasapalabra o La ruleta de la fortuna. Lo que no le gusta nada son esos programas en los que hablan a voces.

Hablarle de la familia siempre le arranca una sonnrisa pues se muestra muy orgullosa de ella, de sus 8 nietos, de los 10 biznietos...

Lo único que no le gusta para leer son libros con tacos, y de la tele los debates donde dan voces  La familia por la que tantos años ‘miró’ y cuidó pues Carmen siempre se ha confesado orgullosa «ama de casa». Aunque leonesa por los cuatro costados nació el 23 de enero de 1915 en la localidad cántabra de Potes, pero con tan solo 3 años ya vino para León, a Salamón, el pueblo de su madre y su referencia vital, aunque la profesión de su marido, Albertino López Recio, que era secretario de Ayuntamiento, llevó a Carmen por diversos destinos de León, Extremadura o Galicia. «Y siempre cuidando de la famila».

Y con una excelente salud, aunque se le atravesaron en el camino una angina de pecho y una rotura de cadera, que superó con una fortaleza envidiable. La misma que sigue mostrando ahora para llegar a los 110 años y lo que venga, aunque ella insista en que "sea lo que Dios quiera".
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