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Hombres verdes

Hombres verdes

OPINIóN IR

01/05/2015 A A
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Hombres verdes
Cada primero de mayo los ‘Hombres Verdes’ retornan a Villafranca del Bierzo. En ese día los Hombres y Mujeres se convierten en Árboles o quizá sean los Árboles los que se humanizan. ¿Hombres arbolizados o Árboles humanizados? ¡Quién sabe la sorpresa que esconden esos enigmáticos seres dendromorfos llamados Maios que recorren la villa entre gaitas, flores y cánticos!

La ‘Festa do Maio’ se representa en tres actos que en su conjunto simbolizan el viaje circular de la vida, la muerte y el renacer. Por la mañana temprano, en los barrios del Castillo, las Vegas o la calle del Agua se escenifica el primer acto, el nacimiento o creación. En él la primavera viste de folias a los ‘Hombres Verdes’. Lentamente las cañaveiras van transformando al hombre en planta, van mutando su sangre en la savia del Maio: «Este Maio, señora é, este Maio andaba de pé».

En el segundo gran acto, el de la vida, una gran cofradía pagana coronada de bellas flores silvestres acompañan al Maio. Esta procesión alegre y petitoria va recogiendo en sus cestillas dineros y castañas. El ritmo de esta multitud lo marcan las coplas como ese «Tire castañas señora María, tire castañas quas ten na cociña...» A los donantes desprendidos se les agasaja: «esta casa es de cristal donde vive un general» o «estas portas son de ferro, onde vive un cabaleiro». Pero a los agarrados, una merecida copla los reprocha: «esta casa es de losa donde vive una roñosa».

Cuando todos los Maios han llegado a la Plaza Mayor, comienza el tercer y último acto. Los Maios se van sucesivamente acostando y levantando, durmiendo y despertando animados por la copla: «Levántate Maio bastante dormiche, pasa un burro e non o sentiche». En él se representa el morir del invierno y el renacer de la primavera, con este acto se cierra ese ciclo continuo que es la vida.

Los ‘Hombre verdes’, nuestro Maios, son una de las figuras más populares del paganismo. Para nuestros lejanos antepasados, muchos espíritus y deidades estaban asociadas con la naturaleza, la vida silvestre, el crecimiento de las plantas, el renacer de los meses: «Marzo airoso abril chuvisnoso, sacan o mayo florido y hermoso».

Un año más la ‘Escola do Gaitas’ de Villafranca del Bierzo consigue que los hombres se transmuten en fertilizantes árboles que llenan a su querida Villafranca de la más luminosa y florida primavera. Un año más, gracias a la ‘Escola’, cuando suenen las gaitas y el Maio se levante renaceremos en la primavera. ¡Qué nadie se pierda a los ‘Hombre Verdes’ este año!
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