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Historias por contar

Historias por contar

A LA CONTRA IR

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| 07/01/2020 A A
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Historias por contar
Cuentan la historia del peregrino que atravesó esta tierra en verano. Llevaba tan solo unas sandalias, una especie de tanga y unas gafas de sol cundo entró por el sur de la provincia. Alguien a quien había llamado la atención en las tierras de Campos volvió a encontrarse con él, ya en El Bierzo. Vestía igual, pero ya no llevaba aquellas gafas de sol.

- ¿Ha perdido las gafas?

- No, las regalé porque me pesaban.

Es una historia del Camino, de peregrinos hacia Compostela, pero hay miles. Algunas aparecen porque son famosos, como Paulo Coelho, Martin Sheen o Shirley MacLane, que llevó su experiencia a una novela en la que de León decía que había mucha suciedad en los caminos y un puti-club nada más entrar en la ciudad (era 1994)... Otros aparecen por estrafalarios —aún se recuerda a uno sobre un extraño artilugio digno del mismísimo Tigre de Villahibiera—, otros por insistentes y recorrerlo una vez tras otra, algunos por sus historias de superación o solidarias e incluso hospitaleros como Tomás el de Manjarín...

Perola gran mayoría de las gentes del Camino quedan en el anonimatopese a que quienes han hecho el recorrido cuentan y no paran historias mágicas que han ido encontrando o viviendo; que Agapito Trigal, el que les deja fruta o galletas en una mesa para que repongan fuerzas en San Miguel del Camino, te hable de las nacionalidades que triunfan cada año con masiva presencia de los que comúnmente llama japoneses —que incluye a coreanos y otros países—; o a pesar de algún triste suceso que en mala hora concita a todas las televisiones.

Pese a todo, aún quedan miles de historias por contar.
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