Publicidad
Historia de un peregrino en Villafranca

Historia de un peregrino en Villafranca

EL BIERZO IR

Ampliar imagen
D.M. | 12/07/2020 A A
Imprimir
Historia de un peregrino en Villafranca
Rincones Olvidados No es una localidad de paso en elCamino, es mucho más, y el caminante reajusta sus itinerarios para disfrutar de esa mirada al Castillo, a las iglesias, a un patrimonio único que recorre en su paso por la Pequeña Compostela
Venía por el Camino de la Virgen, un poco cansado sí, pero lleno de ilusión porque estaba, según su guía, a punto de entrar en el hito quizás más importante del Camino Francés, ya que Villafranca siempre gozó de ser la antesala compostelana. Sus nueve iglesias, el Castillo y los palacios blasonados invitaban en cualquier época a tomarse un merecido descanso en una villa que anteriormente fue capital de provincia y, merced a envidias y malos quereres, se tuvo que ir quedando relegada en beneficio de otras poblaciones que aún con menos, se fueron adueñando poco a poco de muchos intereses que esta ofrecía llena de generosidad al estar sobrada de historia e hidalguía.

No podía dejar de pasar por la Fuente de los Peregrinos y saciar su sed física, aunque no era lo primordial, pero sí la espiritual, ya que como él muchos cientos de miles de caminantes van hacia la Tumba del Apóstol, lo hicieron a través de los tiempos y otros esperan hacerlo cuando las lluvias caigan y otra vez el sol derrita la nieve para que las montañas que la circundan puedan ofrecer a los dos ríos las mejores aguas del Camino.

El Río Burbia, con sus treinta kilómetros de aguas puras y cristalinas le esperaban, bien en sus orillas o en esas duchas reparadoras que ofrecen los más de veintiséis establecimientos hoteleros con los que cuenta la villa, mientras que el Río Valcárcel, con más agua, será su compañero inseparable hasta bien llegados a Las Herrerías, donde se dice que aquellos peregrinos que hacían el Camino a caballo herraban sus caballerías para así llegar a Santiago con los cascos bien herrados.

El peregrino sació su sed y sin poder quitar el embeleso corrió más que caminó a postrarse ante la Puerta del Perdón de la Iglesia Románica de Santiago donde, despojado de la mochila, admiró como todos los magníficos capiteles que esta ofrece. Cuando, adentrándose en la misma, se maravilló ante el Cristo Vizantino que preside el altar mayor, sin reparar hasta poco más adelante que en aquella enorme pila bautismal se había bautizado Fray Martín Sarmiento, padre de las letras gallegas. No pude por menos que sorprenderse ante el primer albergue construido en la era moderna y que, debido a un incendio, se le llama el Ave Fénix, que ya cuenta con más de cincuenta años desde sus comienzos, lo que dice mucho en favor de su alberguero Jesús Arias, más conocido por Jato, que corresponde a su segundo apellido y que muchos peregrinos de distintas nacionalidades dicen haber sido curados por la imposición gratuita siempre de sus manos.

Caminando ya sobre nubes de algodón, ya que sus calzados ni mochilas pesaban, se encamino hasta la entrada del Castillo donde le dijeron que en aquel lugar componía el afamado compositor Cristóbal Halffter y cuentan que en ocasiones, si el aire está a favor, todavía se podrían escuchar las notas de la siempre idolatrada Marita Caro de Halffter, fallecida, pero siempre viva en el corazón de todos los villafranquinos. Camina el peregrino anonadado y sorprendido, ya que desde el Castillo acierta a ver varias enormes iglesias con un estilo medieval que inconscientemente le van transportando a varios siglos atrás y le hacen pensar si realmente él ya ha estado aquí en otra vida, aunque se restregará los ojos y no dejará de sorprenderse de nada de cuanto encuentre en las calles retorcidas y, a veces muy estrechas, donde sin duda miles y miles de peregrinos han sentido las mismas sensaciones que él está sintiendo al tiempo que, incomprensiblemente, avanza sin rumbo fijo, ya que no sale ni quiere salir de su asombro. Pronto tomará un albergue u hotel, ya que todos son de primera línea y se alojará, se duchará rápidamente y, casi sin cerrar la mochila, se echará a la calle donde seguirá con su asombro en busca de más y más luces que iluminen su Camino, ya que como bien se dice, Villafranca es el lugar donde no se mira, porque todo se ve con los ojos del corazón. Nuestro peregrino sigue por la calle del Agua y después de admirar los palacios y fachadas medievales, verá en su guía, que había pasado desapercibido el Monasterio de La Anunciada, donde se guardan las tumbas, entre otros, de San Lorenzo de Brindis y el Virrey de Nápoles Pedro de Toledo, pero que justo al lado, se encuentra el mayor ciprés de Europa, con sus documentados más de cuatrocientos años y muchas vicisitudes que contar. No hay tiempo que perder, se huele, se siente el murmullo de las aguas de los ríos y el baño reparador en esas aguas cristalinas donde se pueden beber al mismo tiempo que se nada. Es un lujo que nadie con un poco de sentido común se puede perder por lo que piensa que Villafranca, no es para pernoctar un solo día y debe de hacer un pequeño ajuste en sus itinerarios para poder disfrutar como corresponde de un lugar tan maravilloso.

Después del baño, que le supo a muy poco, ya tiene decidido que al día siguiente seguirá visitando esta población que ya alguna guía bien documentada y hecha sobre el terreno, le había recomendado.La Colegiata, San Nicolás o el Jardín Romántico de La Alameda quedarían para el día siguiente con calma, porque nadie puede marcharse de Villafranca sin haber hecho una visita a la maravillosa Iglesia de San Francisco, que se dice que fue fundada por este Santo y que en la actualidad cuenta con un artesonado Mudejar que es el mayor de España y que acompaña un altar barroco con unas dimensiones fuera de lo común, mientras los enterramientos como el del Poeta Enrique Gil y Carrasco o el Conde de Lemos le harán, quizás, pedir permiso para subir al magnífico coro de esta iglesia desde donde también puede admirarse alguna obra de Becerra y otros escultores de fama nacional.

Pero el caminante debe descansar, son demasiadas emociones para solo dos días….Quizás mañana tenga la oportunidad de escuchar un magnífico concierto de música clásica de los muchos que se pueden disfrutar en esta población berciana.
Volver arriba
Newsletter