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"Hay que acabar con los miedos irracionales hacia el oso"

"Hay que acabar con los miedos irracionales hacia el oso"

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Fulgencio Fernández | 18/01/2018 A A
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"Hay que acabar con los miedos irracionales hacia el oso"
Cine Manuel González ‘masquepájaros’, el biólogo leonés autor de un documental sobre el urogallo, regresa con un nuevo trabajo cinematográfico dedicado en esta ocasión al oso pardo, ‘Tras las huellas de lo salvaje’, con escenas en Canada, Alaska y sobre todo la Cordillera Cantábrica
Mi madre me decía tú acaba la carrera y después como si quieres ir a criar gallinas al Canadá. Y ahora, más o menos, le voy haciendo caso aunque un poco desordenado». Lo dice, me dio en broma, un tipo muy singular, el doctor en Biología leonés Manuel González, más conocido por Manu ‘masquepajaros’ tomando su apellido del nombre de la empresa que ha montado, dedicada fundamentalmente a programar avistamientos de todo tipo de animales, aunque con los pájaros como punto de partida pues a uno de ellos, el urogallo, dedicó su tesis doctoral y un documental que tituló ‘En el corazón del bosque’.

Y para hacer bueno lo de «más que pájaros» ahora regresa con un documental que ya ha finalizado y dedicado al oso pardo, titulado ‘Tras las huellas de lo salvaje’ y que se presentará en León la próxima semana, el jueves. «Seguimos la estela del dedicado al urogallo cantábrico, pero con miras más amplias. Hemos filmado fundamentalmente en la cordillera Cantábrica —León, Asturias y Palencia—pero también en Alaska y Kamtchatka. El objetivo fundamental de este proyecto es dar a conocer el pasado, presente e indagar en el futuro de nuestros osos. Buscamos la divulgación científica en un formato atractivo para todos los públicos, una clase amena de sociobiología para todas las edades», explica González.

¿Y Canadá? Pues el trabajo llevó a Manuel González a este país y allí ocurrió una coincidencia fundamental para que creciera este proyecto. Conoció el prestigioso biólogo Tony Clavenger, que había trabajado en Riaño en los años 70. «Vivíamos a menos de media hora, hablar con él es un verdadero lujo y mucho más contar con su participación en este documental sobre los osos, sobre la diferente realidad que viven a uno y otro lado del mundo». Si a eso añades las ganas que tenían de hacer un trabajo sobre el oso... «Hay historias que las tienes ahí, que necesitas contarlas, una era la del urogallo y otra la del oso». Así arrancó una larga historia, la microfinanciación del proyecto —el famoso crowfunding—, la grabación con expertos y paisanos que han estado en contacto con el oso, la recuperación de viejas imágenes... «La experiencia del urogallo fue realmente positiva y ahora la gente que lo ha visto nos ha trasmitido ‘críticas’ muy buenas, que va a tener trascendencia, estamos muy ilusionados».

Señala Manuel González que lo de tener trascendencia es uno de los objetivos. «Hemos intentado hacer divulgación científica de una manera amena, pues creo que ahora mismo es necesario apostar por la educación, por poner objetividad científica en la realidad del oso pardo pues hay mucho sensacionalismo sobre él, como sobre todos los grandes depredadores. Ya es hora de erradicar tantos miedos irracionales sobre este animal».

Sobre la realidad que vive el oso pardo en la provincia de León, o en la Cordillera Cantábrica, señala Manuel González que hay dos zonas con realidades bien diferentes, la occidental y la oriental, en la primera la evolución es buena pero en la segunda cree que es bastante preocupante. «La evolución en la zona occidental, en Laciana y su comarca, es positiva, se va recuperando poco a poco. Sin embargo, en la zona Oriental, la de Riaño, la situación puede calificarse de preocupante, en la actualidad no quedan más allá de treinta osos, que eran los que había en los años 70 cuando estuvieron allí Tony Clavenger y Purroy. Esta comarca no levanta cabeza aunque hay un proyecto europeo para intentar reconectar las dos poblaciones, pero con resultados poco ciertos por el momento». Pese a ello, masquepájaros se muestra optimista: «Hay que serlo, de hecho el documental lo es».

¿Y lo de las gallinas? Pues que este singular biólogo no para de darle vueltas a la cabeza y anda metido en un proyecto de gallinas ecológicas.

¡Qué tipo Manu masquepájaros!
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