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¿Hace falta entender algo?

¿Hace falta entender algo?

A LA CONTRA IR

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| 30/10/2019 A A
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¿Hace falta entender algo?
¿Hace falta entender algo para disfrutar de su belleza? Mira la foto ¿Estás seguro que necesitas saber qué deporte es? ¿Estás seguro que necesitas saber cómo se llama la niña? ¿Estás seguro que es preciso conocer de qué competición se trata, en el caso de que lo sea? ¿Estás seguro, en definitiva, de que necesitas algún dato?

No. Lo sabía. Cuando en la televisión retransmiten alguna competición de gimnasia rítmica no entiendo ni una palabra de lo que dicen comentarista y especialista, pero soy incapaz de apartar la mirada y, por una vez, me da igual que sean chinas, suecas, españolas o kazajas...

Bueno, si son de León.

Tal vez se deba a que recuerdo un viejo reportaje, en una iglesia tan fría como vacía y una niña, frágil hasta casi romperse, entrenaba allí horas y horas con una alfombra vieja, unos espejos traídos de casa... Y la niña Carolina lo fue todo en este deporte con el tiempo.

Tal vez recuerdo la ternura que me provoca cruzarlas allá a las diez de la noche, en las frías heladas del invierno leonés, regresando de entrenar muchas horas con unas bolsas de deporte al hombro que son más grades que ellas. Tienen voz dulce y no caminan, parecen levitar.

Por ello. Disfruta la belleza, no hace falta entender nada. Ya sé que el razonamiento vale para el Musac, pero eso es otra historia.
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