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"Gersul es el peor ejemplo de gestión pública que he visto en mi vida"

"Gersul es el peor ejemplo de gestión pública que he visto en mi vida"

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El presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, en su despacho. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen El presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, en su despacho. | MAURICIO PEÑA
David Rubio / D.L. Mirantes | 14/07/2020 A A
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"Gersul es el peor ejemplo de gestión pública que he visto en mi vida"
Administración El presidente de la Diputación, Eduardo Morán, repasa su primer año de mandato
Hace un año el PSOE recuperaba el Gobierno de la Diputación tras 24 años en la oposición, con Eduardo Morán como el presidente responsable del cambio. El Covid-19 ha marcado la actividad de la institución provincial en este primer año de mandato, pero el Equipo de Gobierno, en el que está UPL, mantiene el rumbo fijado con Internet, el servicio de extinción de incendios (Sepeis) y Gersul como asuntos clave también para los próximos tres años.

–Visto desde fuera parece que Eduardo Morán llevara mucho más que un año como presidente de la Diputación ¿Cuál es su balance personal de este año que ha pasado desde la toma de posesión?

–La pandemia nos ha cambiado la dinámica totalmente, no nos ha hecho olvidarnos del trabajo ordinario y de grandes proyectos, pero sí centrarnos en cuidar a las personas. Esa fue la obsesión durante casi dos meses porque era gente que estaba en una situación muy delicada. Tuvimos muchas bajas laborales y tuvimos que ir sustituyendo, incluso los domingos, hasta 91 trabajadores. Las cosas han salido bien. Los jefes de servicios, los directores de los centros y la propia diputada ya habían tomado medidas en torno al día 2 de marzo en cuanto a aislamiento, precaución y separación de los más vulnerables. Hemos potenciado el teletrabajo, que no era habitual aquí, y no hemos dejado de trabajar para que la actividad no se parase porque no podemos permitirnos parar, por ejemplo, la obra pública que genera la Diputación. También hemos aumentado en 1,5 veces hasta 4,5 millones el plan de empleo para ayudar a los ayuntamientos a prestar servicios porque esta situación ha creado necesidades que no estaban previstas. Además, suspendimos la recaudación de impuestos a las familias de los 206 ayuntamientos que recaudamos y de Gersul. La Diputación anticipa unos 104 millones a los ayuntamientos y a Gersul, y eso ha permitido que las familias no tuvieran que hacer frente a este pago, sin perjudicar a los ayuntamientos.

– ¿Y el balance hasta el 13 de marzo?
– Yo estoy satisfecho con el trabajo que venimos haciendo, nos planteamos proyectos importante. En todo se puede ir más rápido, pero creo que vamos con una velocidad adecuada. Al final del mandato me gustaría tener finalizado o al menos muy encauzado el llegar con internet a todos los pueblos. Hemos avanzado muchísimo, firmando un protocolo con la Junta para llegar con fibra a los pueblos que nos quedan lejos, pero también hemos avanzado con la Secretaria de Estado de Telecomunicaciones en un proyecto más ambicioso. Prácticamente podríamos cubrir toda la provincia, también con cobertura móvil, que en algunos pueblos no hay. Es lo más importante del mandato. No podemos decirle a la gente que se quede en los pueblos si no tienen esa posibilidad, ni a los que viven, ni a los que pueden venir. Cuando no tienes cobertura hablar de telemedicina u otras cosas de la pandemia, parece casi un insulto. También hemos vistos problemas con la educación, con serias dificultades para comunicarse con los colegios o con la universidad.

– Además de la línea, tiene que haber una operadora.
– Ese es uno de los problemas. Las operadoras llegan donde hay negocio y prefieren el entorno de León y no los pequeños pueblos. Ahí es donde tenemos que llegar las administraciones.

Nosotros vamos a facilitarles las instalaciones para que puedan prestar ese servicio que no podemos prestar las administraciones – ¿Cómo?
– A través de la Secretaría de Estado se va a forzar a las teleoperadoras. Los que comen la carne que se coman el hueso. Nosotros vamos a facilitarles las instalaciones para que puedan prestar ese servicio que no podemos prestar las administraciones. En España había una operadora pública que llegaba con los servicios donde no llegaba nadie porque era un servicio público. Yo espero que esa perspectiva, a través de Europa y de los gobiernos nacionales, se pueda recuperar con un grupo importante de teleoperadoras que puedan volver a facilitar al rural ese servicio público.

–En relación con otro proyecto importante, a los leoneses que simplemente se buscan la vida, quieren vivir en su pueblo y tener los mismos servicios que en la ciudad ¿Cómo les explicaría todo lo que ha pasado con los parques comarcales de Bomberos?
– Es muy difícil explicarle a cualquier leonés o leonesa que no tengamos un servicio de extinción de incendios y que crean que pueda aparentar que estamos mareando la perdiz durante tanto tiempo. Lo que no puedo entender es que quienes han pertenecido al equipo de gobierno hasta hace una año y siguen perteneciendo a esta Corporación Provincial tengan exigencias tras el varapalo que nos hemos llevado. Estaban los deberes sin hacer porque no están cerrados los convenios con los ayuntamientos de León y Ponferrada. Teníamos la posibilidad de adjudicar las obras de los parques provinciales y en eso nos pusimos con los proyectos que encontramos aprobados, alguno, como el de Valencia de Don Juan, sin licencia. Pero lo resolvimos. Y cuando lo sacamos a licitación quedan desiertos. Los empresarios nos dicen que con los precios que tienen no se pueden ejecutar esos proyectos de tal manera que en estos momentos, solo hay uno en ejecución y con dificultades. Estamos retomando los proyectos para ver los precios y volver a sacarlos. Pero además, se está discutiendo en Castilla y León la ley que va a regular este servicio en todas las provincias y en la que todavía no se ha avanzado mucho. Y surge esta sentencia que dice que hay que anular este documento de trabajo base que estamos utilizando. Por lo tanto, desde hace mes y medio, todo lo que habíamos hecho no sirve para nada y hay que rehacerlo. Se podrá aprovechar algún proyecto, pero el planteamiento de funcionamiento es totalmente distinto. Ahora tenemos que hacer una plantilla de unos 85 funcionarios más de los previstos, lo que nos limita muchísimos y estamos analizando cómo nos lo pueden autorizar y cómo podemos afrontar el gasto. Estamos en reelaborar ese documento de funcionamiento, en comunicación continúa con la Junta para ver si finaliza esa ley para que no nos encontremos otra sorpresa. En esos tres frente. Me gustaría licitar antes de fin de año las obras de los parques y a lo largo de 2021 ir perfilando la plantilla. Me gustaría que estuvieran todos los parque funcionando al final de mandato, pero a lo que me comprometo es a que tengamos, como mínimo, un servicio aceptable antes de que finalice el mandato.

–¿La Junta regula y financia?
– No, sólo regulan. Y no comparto los parques de voluntarios. No podemos poner en riesgo la vida de personas voluntarias ante una situación extrema.

Nos toca a nosotros dar la cara, hacer un trabajo serio y responsable, y actualizar la tasa de Gersul, que puede ser de un incremento aproximado de entre el 15 y el 16% – En su toma de posesión se llevó una sorpresa con el tema de Gersul, que terminaba algún plazo importante. ¿Cómo se ha resuelto esa crisis?
– Estamos trabajando en ese asunto de forma plena. Es complejo. Nos hemos encontrado con una deuda brutal, un acuerdo extrajudicial, no se cobraban todos los recibos pendientes y algunos estaban a punto de prescribir. Los pusimos en marcha en 4 ó 5 meses, pero estamos intentando rescatar algunos recibos porque la gestión no se hizo debidamente. Se decidió que cobrara una empresa externa, que cobró la parte fácil, la que era voluntaria, pero la ejecutiva la dejó prescribir, lo que supone una gravísima perdida de dinero, que tenemos que afrontar todos. Además, León y San Andrés suman una deuda de en torno a 7 millones de euros, pero con un periodo de pago que están cumpliendo de manera ordenada. Ahora los servicios económicos de Gersul nos plantean que tenemos una tasa que es deficitaria en más de 2 millones de euros al año, porque desde 2008 no se ha actualizado la tasa. Eso significa que ahora nos toca a nosotros dar la cara, hacer un trabajo serio y responsable, y actualizar la tasa de Gersul, que puede ser de un incremento aproximado de entre el 15 y el 16%, pero eso es obligatorio por ley. Por lo tanto, nos hemos encontrado lo peor que nos podíamos encontrar: deuda, compromiso de pago inmediato, recaudación mal hecha y una tasa deficitaria. Nos toca la peor parte, pero la asumo. Soy presidente para lo bueno y para lo malo, toca ser responsable y poner en orden un servicio que es fundamental y que no hicieron los anteriores. Tendrá un coste político para nosotros, pero a veces la responsabilidad no va en la misma línea que política, y ahora tenemos una responsabilidad institucional suponga lo que suponga, y además lo vamos a hacer cuanto antes.

– ¿Siguen aumentando los intereses?
– Es una diferencia que tengo con los servicios económicos de Gersul: estamos pagando intereses en vez de amortizar principal. Pero, como no soy economista, pues seguramente estaré equivocado. No lo entiende casi nadie. Ahora mismo estamos trabajando con una operación de crédito para pagar esa parte y dejar de generar intereses.

–¿La deuda siguen siendo 12 millones?
– Estamos en una primera fase para recuperar 8,2 millones y hemos intentado rescatar recibos prescritos de antes… Lo que ha pasado con Gersul no puede volver a ocurrir nunca en esta provincia, es el peor ejemplo de gestión pública que he visto en mi vida, y ahí estamos representados todas las instituciones.

– La semana pasada anunció en Cubillos la inminente llegada de un proyecto que generará mucho empleo en Bierzo. ¿Puede concretar algo más? ¿Es el mismo que anuncia Endesa vinculado a las energías renovables?
– Uno de los riesgos que tenemos en esta provincia es que por falta de proyectos no fuéramos capaces de utilizar los fondos especiales. Afortunadamente creo que eso no va a ocurrir porque se están moviendo proyectos muy importantes, de mucha creación de empleo. Yo me temía que la propuesta de Endesa para captar pequeñas y medianas empresas en sus terrenos de Ponferrada se quedara proyectos que pudieran llegar a cualquier polígono industrial de la provincia. En primer lugar, los terrenos yo tengo la duda de que sean de Endesa, creo que son terrenos públicos que deberían revertir en el patrimonio del Estado para generar suelo industrial, así que lo que tenemos que hacer es irnos a grandes proyectos. Parece ser que ahora misma hay dos proyectos importantes encima de la mesa, que pueden suponer la creación de muchos puestos de trabajo. Uno, al parecer, tiene más viabilidad que el otro, y lo que está pidiendo ahora mismo a los promotores es que mejoren la situación o la perspectiva de viabilidad económica, que se lo han demandado desde el propio ministerio. Yo conozco una parte de uno de ellos, es posible que esta semana esté en Madrid hablando de estos proyectos con el ministro Ábalos y la ministra Ribera. No puedo dar más datos porque es a lo que me he comprometido, pero lo más importante es que estemos atentos a que no se vayan a otras zonas que también disfrutarán de fondos de transición, como Aragón o Asturias. Queremos que se dé preferencia al estudio de estos proyectos porque cualquiera de ellos puede ser importante para la economía provincial, sobre todo para el Bierzo, que se merece una gran industria por los miles de trabajos que hemos perdido por el fin de la minería, necesitamos un gran proyecto que genere la actividad.

– ¿Es el caso de Forestalia?
– Forestalia se basa en una central para generar energía eléctrica, alimentada con biomasa de los bosques del Bierzo, y yo espero que se hayan hecho todos los estudios oportunos para que sea rentable desde el punto de vista de la recuperación de la masa forestal y su transporte hasta la central. Siempre he tenido ciertas dudas respecto a ese proyecto, pero cualquier inversión que venga a la provincia será bienvenida. Como soy de pueblo, sé lo que es limpiar el monte y trasladar la maleza, eso tiene unos costes y espero que se tengan en cuenta y no sean un problema para el funcionamiento.

– ¿Cuál es la situación de las cuentas?
– Hemos tenido un exceso de gasto. Todo lo que ha llevado de cuidado de los trabajadores y de los centros ha supuesto un esfuerzo económico muy importante. Y las ayudas que hemos tenido externa han sido insuficientes. Del fondo adicional que puso el Gobierno a disposición de las administraciones locales, solo llegó a las provincias el 55%, el resto se lo quedó Castilla y León. Este año apenas notaremos la merma en los ingresos ordinarios, pero es posible que para el año que viene sí, porque la economía del país ha quedado muy tocada.

–Son numerosos los alcaldes, como los destacados socialistas como Abel Caballero u Óscar Puente, los que exigen al Gobierno que permita a las administraciones menores invertir sus remanentes ¿Comparte esa postura pese a que en Madrid gobierne su partido?
– La posibilidad de los gasto de los remanentes está condicionada a la situación que nos dejó el anterior equipo de gobierno con un operación de equilibrio financiero que nos compromete para dos años. Por otro lado, nos condiciona el pensar en el futuro, en el 2021-22, que haya una merma de ingresos y tengamos que hacerlo frente con nuestros propios recursos. No obstante, a veces decimos cosas por un lado y hacemos las contrarias por el otro. Recientemente todos los partidos políticos hemos demandado la utilización de remanentes, una regla de gasto más flexible durante dos años, fondos adicionales para las administraciones locales, un fondo de 5.000 millones procedente de Europa y de 1,5 millones para transporte público en las grandes ciudades. Pero curiosamente, cuando necesitamos esos fondos extraordinarios para gastos ordinarios que estamos teniendo, la Junta de Castilla y León, con un decreto del 2 de julio, nos cambia el planteamiento de la utilización de la ley, que era para gastos fijos y ahora nos lo condiciona al 50%. Necesitamos fondos incondicionados, para que los podamos gastar en los servicios, que a veces son competencias impropias, pero tenemos que ayudar a nuestros vecinos. Mi propuesta es que retire ese Real Decreto, que además no es la fórmula adecuada.
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