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García-Osuna: "No soy profeta en mi ciudad, aunque a lo mejor es que no me lo merezco"

García-Osuna: "No soy profeta en mi ciudad, aunque a lo mejor es que no me lo merezco"

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El médico e historiador José María Manuel García-Osuna. | D.M. Ampliar imagen El médico e historiador José María Manuel García-Osuna. | D.M.
Estefanía Niño | 10/08/2015 A A
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García-Osuna: "No soy profeta en mi ciudad, aunque a lo mejor es que no me lo merezco"
Historia De sólida formación científica y humanística, divide su tiempo entre la medicina y su pasión por la historia
El leonés José María García-Osuna ejerce como médico  en Avilés y de manera paralela trabaja en su otra pasión, la historia, campo en el que también se ha doctorado. Con dos libros en el mercado, y otros tres listos para publicar, su currículo como historiador y divulgador contempla 181 trabajos de historia, 28 biografías de música culta y 61 conferencias. Asegura no ser profeta en su tierra, León, si bien la historia del Reino es uno de sus campos de estudio predilecto.

–Es usted doctor en medicina, profesión que ejerce en Avilés, y también doctor en Historia Antigua. ¿Cómo compagina estas dos pasiones y en qué momento se planteó el segundo doctorado?
Realice el doctorado en Historia Antigua, con los cursos en Historia Medieval, ¡no faltaría más!, ya que yo soy un nacionalista leonés, y en Prehistoria (Neanderthales) en la UNLE, cuando estaba haciendo el MIR (del año 1999 al 2002), es decir al unísono.

–Leonés de nacimiento, sus estudios y disertaciones versan sobre el Reino de León. ¿Es una cuestión de raíces o es una parte de nuestra historia poco explorada?
La historia medieval leonesa está mal estudiada, no apoyada y manipulada por la Xunta de León y Castilla Tengo 181 trabajos de historia, hasta ahora, 28 biografías de Música Culta, y mis trabajos son, de forma mayoritaria sobre Antigua y sobre Medieval, en esta segunda faceta he abarcado cuestiones importantes del Medioevo, sobre todo del Alto Medioevo, por ejemplo: Los Plantagenêt; Carlomagno, Abd Al-Rahman III, Federico Barbarroja, Los Templarios, vikingos, algunos reyes visigodos (Leovigildo, Wamba), etc,  y, por supuesto, lo relativo a los reyes-privativos (política y sociología) del Regnum Imperium  Legionensis y otros hechos (batallas, fueros, ciudades, El Cid…), sin olvidar que Isabel la Católica o Fernando V el Católico o Sancho III el Mayor de Pamplona son reyes de León.

  En mi discurso de entrada como miembro de la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas (Asemeya) lo hice sobre ‘Sancho I el Craso de León’. He dado varias conferencias sobre ellos y he escrito, con cierta enjundia (más de 20 hojas) y he publicado ya Ordoño III, Bermudo III, Alfonso VI, Fruela II, Alfonso IX, Ordoño I, Fernando I, Bermudo II, García I y Alfonso VII. De algunos de ellos realicé, previamente, pequeñas monografías de entrenamiento menores de diez hojas, concretamente en Locus Apellationis sobre Alfonso V, Ordoño II y Ramiro II, o en la Exposición Filatélica del 1100 Aniversario. Este año publicaré, en Nalgures de La Coruña, una de Ordoño II de más de 50 hojas. Salvo en Pro Monumenta (Bermudo II) nunca nada en la caput regni, León-urbe, sí en La Bañeza o en Astorga, y en el resto del País Leonés (Toro, Zamora, Salamanca).

  No me publicaron la biografía de Alfonso X el Sabio de León y Castilla porqué hacia apología del Reino de León  La historia medieval leonesa está mal estudiada, no apoyada y manipulada por la Xunta de León y Castilla, ¡no he entendido nunca porqué no nos miman! Y cuando entra en el trono leonés, el infante leonés, Fernando III el Santo de León y de Castilla, toda la historiografía hispana, sobre todo León y Castilla, es un caos-drama-tragedia-maledicencia.  A mí no me publicaron la mejor biografía escrita hasta ahora sobre Alfonso X el Sabio de León y de Castilla, con prólogo magistral del profesor Hermenegildo López, en cierta editorial, porqué hacia «apología del Reino de León», como si yo fuese un terrorista, para un rey que se define siempre como rey de Castilla, de León y de Andalucía, que realiza exigencias al rey de Portugal sobre el Algarve «por haber sido territorio del reino de León», con las cortes reunidas siempre por separado y legislando para ambos territorios de forma diferente y, para más inri, siendo un rey que tiene un  primer título otorgado por su padre (Fernando III el Santo) de Infante Leonés, para que aprenda a gobernar en León, Zamora, Toro, Salamanca, únicamente y hasta la muerte de su padre. Yo realizo la novedad absoluta de su terrible patología: tenía un melanoma invasivo en la cara, su hijo Sancho IV por ello le llamaba leproso, y una sinusitis crónica, con exacerbaciones donde le salía el ojo derecho de la órbita por la presión del pus, su hijo le llamaba hereje, con unas cefaleas terribles por el dolor y ataques de ira por ello incoercibles.

  Los agravios al león rampante o pasante son infinitos. Por ejemplo un profesor de la Universidad del País Vasco, en Vitoria, José Ángel Lema Pueyo, escribe para Trea un libro sobre Alfonso I el Batallador, esposo extraño de Urraca I de León y se «lía» a escribir sobre rey castellano o de Castilla y León, debe ser que era rey autonómico y no lo sabía. En un momento determinado, debió ser bajo los efectos verídicos del chacolí, se le escapa escribir que la titulación, siempre, del rey era ‘emperador de León y rey de España’. Así firmaba en todas las ocasiones, y no digamos nada de su inteligente esposa, Urraca I, a la que le colocan un castellanismo que ella ignoraba.  Y, ya para acabar, tenemos a Fernando I que le califican los ínclitos y eximios castellanos y españoles en general como "el primer rey de Castilla", yo tengo toda su diplomatura del Centro de Estudios e Investigación San Isidoro y nunca jamás firma así cuando es conde-dependiente de Castilla ("imperante Fredenandus comites in Castillia"), y solo lo hace como rey cuando lo es de León por matrimonio con la reina Sancha de León.  Y ya lo de Alfonso VI y su castellanidad daría para escribir mil volúmenes de errores. A todo ello la Junta de León y Castilla ni se la espera.

–Ha escrito varios libros, como ‘El gran rey Alfonso VIII de Castilla, el de Las Navas de Tolosa’ o ‘Breve historia de Fernando el Católico’, y es ya un veterano conferenciante, ¿tiene algún trabajo más pendiente de publicación?

He dado 61 conferencias. Espero publicar tres libros este año (Alfonso X y Alfonso VII), si algún editor valiente, culto y coherente se atreve a acercarse a dos reyes de León, que no sabían que lo eran de la autonomía de León y Castilla o Castilla y León. De aquí a fin de año publicaré un trabajo sobre los lazos de la vecindad medieval (en Toro), una monografía de Fernando el Católico, Ordoño II (La Coruña), los Magistrados en Roma, a algún juez le puede servir, Pompeyo Magno, Enrique II Plantagenêt, el Gran Rey Suppiluliuma I de los hititas , una de mis debilidades históricas, Palestina en la época de Cristo (cofradía de las Siete Palabras de León), Los Gladiadores de Roma (Albacete), etc, nada en León-capital salvo en las Siete Palabras donde colaboro con absoluta gratitud, por mi parte, hacia ellos, sobre todo hacia mi amigo y su abad, Javier Cuadrado.

 Procuro hacer muy distendida la parte final de la conferencia y que el público se implique  No soy profeta en mi ciudad, aunque a lo mejor es que no me lo merezco, mi colaboración ciudadana ha ido descendiendo desde 2011 hasta el cero metafísico. Supongo que cuando la Cultural ascienda a 2ª haré el pregón para fastidiar a la Federación de León y Castilla. Por cierto y como quería Lucas de Tuy «El Tudense» para él y para mi Llión debe ir por delante de Castiella y al que no le guste… Tengo varias conferencias hasta fin de año, espero y deseo fervientemente que alguna sea en León o en la leonesa Zamora.

–En sus conferencias, el público se divierte, y es que la historia es mucho más que simples fechas. ¿Cuáles son las anécdotas históricas a las que más recurre o aquellas que el público mejor valora?
De todo tipo. Leonor de Aquitania, Carlos II, El Gran Capitán, etc. Voy a relatar una de la gran reina de Inglaterra, quizás la muyer, por tiempo y circunstancias, más grande de la historia, Leonor de Aquitania, madre de Ricardo I Corazón de León y de Juan sin Tierra y de Leonor de Castilla.  Escribió al papa Eugenio III, para poderse divorciar del rey Luis VII de Francia y poderse casar con Enrique II Plantagenêt de Inglaterra y le dijo: «Santidad, mi esposo, el rey Luis, es más monje que soldado en la cama…». Procuro hacer muy distendida la parte final de la conferencia y para conseguir que el público se implique y me pregunte.

–Ejerce en Asturias, pero es usted leonés, de hecho recientemente estuvo dando una conferencia en un pueblo de montaña ligado a su niñez, Los Barrios de Gordón. ¿Cómo fue su acogida y cuáles sus primeros recuerdos de Los Barrios?
Tres cuartos de leonés, nací en el Sanatorio Miranda, vivía en Burgo Nuevo y estudié en los jesuitas, y un cuerto de asturiano d’Uvieu, pero yo ejerzo al 1000% de leonés en todo momento y ocasión. Mi familia materna y paterna leonesa (la asturiano ye de Oviedo y de Porcello-Xixón) es de Santa Lucía de Gordón, de León-capital, de Busdongo y existía una prima-carnal de mi padre, Irene Redruello Osuna, de Los Barrios, a la que yo vi tres o cuatro veces en mi vida, y mi recuerdo de ella era la de ser una muyer muy amable, agradable y buena persona. Por lo tanto tenía una ilusión e interés enormes en ir a Los Barrios de Gordón, donde solo estuve una vez cuando tenía 7 años, y mi único recuerdo fue que mi tía Irene y mi padre me montaron en un asno, es uno de los animales que más quiero, el pobre animal empezó a correr y me tiré en marcha cayendo sobre un no mullido lecho. Me llevó la secretaria de la Asociación El Manahorio, me he afiliado, mi amiga Lorena Folledo, un ser humano excelente, y me trataron de maravilla, me sentí muy cómodo y muy vinculado a mis raíces, el público se divirtió, y espero volver, la iglesia-ermita estaba llena o casi.  De la misma forma que el año pasado en Ciñera, ahora me falta ir a Santa Lucía, respirar el aire y pisar, con respeto, la tierra de mi querido abuelo José María Rodríguez García.

  Peleo por realizar ciencia, rigor y divulgación de una de las grandes disciplinas de la humanidad Antes de que se me olvide, yo formo parte de múltiples asociaciones del País Leonés, pagando la cuota puntualmente o por adelantado, siempre que puedo colaborar: El Manahorio; Raíces Lacianiegas, Instituto de Estudios Bercianos, Pro Monumenta, Cofradía de Alfonso VII el Emperador y el Pendón de Baeza, Instituto de Estudios Zamoranos (CSIC); Instituto de Estudios Benaventanos (CSIC), Pro Culto de Toro, Rey Ordoño I de Villamejil y la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús (León).  Yo publiqué, creo que soy una modesta excepción, solo tres trabajos en la prestigiosa revista, ya desaparecida, ‘Histoira-16’ y el 100% fueron portada: Cleopatra, la tercera cruzada y Esparta.

–Por último, ¿cuál es su próximo reto o aventura histórica, en qué está trabajando actualmente?
He terminado cinco trabajos: ‘La monarquía en Roma’, ‘Ramiro III de León’, ‘El Rey Godo Chindasvinto’, ‘La sociología de los cheyenes’, ‘Las sectas en la época de Cristo’, y un libro ‘Ricardo I Corazón de León Plantagenêt rey de Inglaterra’,  donde me acercaré a la patología del monarca, soberano que me encanta.

  Soy el único Académico-Correspondiente de la Real Academia de Medicina de Asturias del Área Sanitaria de Avilés y, por primera vez en dicha institución, el discurso de entrada de un académico fue sobre historia, y tripliqué a los que suelen ir a esos eventos, tuve más de 200 personas, se tituló ‘La muerte del rey Ricardo I Corazón de León Plantagenêt de Inglaterra’. Peleo por realizar ciencia, rigor y divulgación de una de las grandes disciplinas de la humanidad, que es la historia o el estudio de su pasado. También me dedico a la Música Culta, mi hijo se llama Wolfgang José, incluso di una conferencia, año 2006, en Mansilla de las Mulas celebrando el 250 aniversario del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). En suma procuro aprender de todo el que me quiera enseñar o ayudar, ya que me suelo aplicar aquello que dice Platón que dijo Sócrates "Solo sé que no sé nada".
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