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Fuente de Oliva espera y desespera ante la burocracia de la Diputación

Fuente de Oliva espera y desespera ante la burocracia de la Diputación

EL BIERZO IR

La entrada al pueblo de Fuente de Oliva, donde siguen esperando por el asfalto que permita a los coches llegar en buenas condiciones al pueblo. | L.N.C. Ampliar imagen La entrada al pueblo de Fuente de Oliva, donde siguen esperando por el asfalto que permita a los coches llegar en buenas condiciones al pueblo. | L.N.C.
L.N.C | 20/12/2021 A A
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Fuente de Oliva espera y desespera ante la burocracia de la Diputación
Medio Rural La pedanía de Balboa que hace un año se quejó del abandono y quiso unirse a Galicia tiene la promesa de Morán de asfaltar su pista, pero ya lleva un año redactándose una memoria
Hace justo un año, las olvidadas aldeas bercianas de Fuente de Oliva y Castiñeiras, en el municipio de Balboa, de apenas un puñado de habitantes, se convertían en centro de atención mediática y política porque estallaron contra el abandono.

Hace justo ese año, la Junta Vecinal que comparten estos dos pequeños pueblos al límite de Galicia, solicitaban formar parte del municipio lucense de Cervantes, ante su sentir identitario y el abandono institucional de parte de León y Castilla y León. Ya de aquella, advertían que no era «sólo una llamada de atención, sino una propuesta seria, se trata de poner la línea en su sitio», explicaba el pedáneo, Fernando Cerezales.

Y es que, estaban hartos de reclamar sin ser atendidos, de ser el único pueblo sin carretera asfaltada, entre otras muchas carencias.
Ese toque hizo reaccionar a las instituciones que tienen competencias directas sobre el servicio en esos pueblos. No exactamente la reacción que necesitaban, de ponerse manos a la obra y asfaltar los últimos kilómetros de pista que llevan al pueblo. Porque de inicio, lo que se llevaron, fueron broncas.

Por ejemplo, el presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, calificaba de «desafortunada» la acción de la Junta Vecinal y la catalogaba de «amenaza». Toda una institución como la Diputación sintiéndose amenazada por unos pocos vecinos de una aldea.
Morán no dudaba de catalogar unas reivindicaciones eternas básicas como es el asfaltado de una carretera, como «un calentón» y animaba a la pedanía a «trabajar de manera ordenada».

Desde la Junta, también broncas y balones fuera. Desde la Consejería de Presidencia, achacaban el «desapego» de Fuente de Oliva con la Comunidad de Castilla y León a demandas de infraestructuras que dependen de la Diputación Provincial de León, que aunque ahora esté en manos del PSOE, el propio PP llevaba años gobernando sin reparar en la necesidad básica de una carretera de acceso a un pueblo.
No obstante, esa no era la única reivindicación, ya que también otros servicios básicos como la sanidad o la conectividad o el desarrollo rural, dependen de la Junta y también son carencias en estas aldeas.

El caso es que doce meses después, aquella llamada de atención, sí ha tenido algunas consecuencias positivas. Es cierto que «al ritmo lento» de las grandes administraciones, apunta Cerezales, pero algo es algo. Morán se desplazó al pueblo, se hizo una foto y lanzó una promesa: encargar una memoria valorada para ensanchar y asfaltar la pista.

Zahorra y paciencia

Esa memoria sigue en marcha un año después. La Diputación de León está los trámites. «Han elegido el camino largo, y dicen que es el camino seguro», apunta resignado el presidente de la Junta Vecinal, que agradece la respuesta de la institución provincial, «pero sólo estaré satisfecho cuando vea al presidente en la carretera cortando la cinta de inauguración de la carretera». Y es que, en los pueblos pequeños, dice, están hartos de proyectos que se quedan a medias, incluso estando todo aprobado, cuando cambia el gobierno de una institución superior, o viene una crisis.

"No hay que reventar la montaña ni atravesar un robledal ni el Amazonas para esos procesos burocráticos tan largos. E asfaltar una pista que ya está. Bueno, pues habrá que esperar..., Lo cierto es que consideran que «no es crear una pista nueva, no hay que reventar la montaña ni atravesar un robledal ni el Amazonas como para tener que pasar todos esos procesos burocráticos tan largos, se trata de asfaltar una pista que ya está. Bueno, pues habrá que esperar, espero que no mucho más, para que todo el proyecto esté listo».

Así, pues, están pendientes de cada avance y advierte que «no quitaremos el ojo de encima». Mientras tanto, explica «tenemos que reparar nosotros los baches de la pista» con material cedido, por ejemplo, con Cementos Cosmos, como varias toneladas de zahorra.

Así que tendrán que seguir echándole zahorra y paciencia a la pista, mientras en León terminan a redactar tal memoria y se pueda ver pronto el asfalto en el acceso al pueblo.
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