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Evitar la repetición siempre que sea posible

Evitar la repetición siempre que sea posible

OPINIóN IR

16/09/2021 A A
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Evitar la repetición siempre que sea posible
A partir de la Lomloe se está fraguando progresivamente un nuevo modelo de evaluación y promoción que entrará en vigor este mes. La pandemia ha marcado un antes y un después. Ante una situación pandémica especial se tomó una decisión de exigencia especial. Todo parece que el proyecto de decreto de evaluación y promoción que saldrá de la ley Celaá establecerá provisionalmente las mismas medidas transitorias que se han aplicado de forma excepcional en los dos últimos cursos con motivo de la pandemia. Los contenidos específicos de cada materia que los alumnos debían aprenderse pasan a tener un carácter meramente orientativo y no definitivo. Esto va a afectar directamente a la promoción o repetición de los alumnos. En los dos últimos cursos apenas si ha habido alumnos repetidores. En muchos casos la evaluación ha sido positiva o se ha aproximado mucho al aprobado general. Y esto crea una cierta adición y algún día, más pronto que tarde, superaremos la pandemia, pero seguiremos aprobando masivamente o promocionando a los alumnos sin mirar el número de suspensos. Podría ser una secuela más del coronavirus: «Después de relajar la exigencia hasta límites impensables, ahora va a ser muy difícil elevar el listón hasta lo que hace dos años considerábamos normal».

La pregunta clave es: ¿La repetición de los alumnos es positiva o negativa? ¿Es mejor que repitan curso los alumnos que no han superado las asignaturas o es preferible que promocionen y pasen de curso, aunque sobrepasen el número de las asignaturas suspensas permitidas? Nuestro punto de vista es que la repetición deberá ser realmente ‘excepcional’. El 29 % de los alumnos españoles han repetido al menos un curso a los 15 años, según el Informe Pisa. Ello tiene un coste adicional para el sistema que el ministerio cifra en unos 3.000 millones de euros al año. España triplica el número de repetidores de Europa: 16 % en Francia, el 13 % en Italia, el 5 % en Canadá o el 2 % en el Reino Unido. Si aquí redujéramos la repetición al 11 % de la OCDE, ahorraríamos unos 1.000 millones de euros al año que podríamos destinar a ampliar los programas de refuerzo. En el borrador del nuevo decreto ya se perfilan las grandes líneas sobre evaluación, promoción y obtención de títulos que estableció la nueva ley educativa aprobada en diciembre. Las autonomías podrán establecer directrices para la actuación de los equipos docentes sobre la promoción y obtención del título de la ESO, pero nunca el número de materias no superadas puede ser la única circunstancia para tener en cuenta en la decisión. La gran diferencia no consiste en que los alumnos puedan pasar con muchas asignaturas suspensas, sino que el número de materias no superadas deja de ser el elemento clave de la cuestión y es sustituido por lo que el equipo docente considere mejor para la trayectoria del alumno.

La Comunidad Valenciana, Baleares, La Rioja, Extremadura, Canarias, Euskadi y Cataluña ya se adelantaron «con motivo de la pandemia». El 41 % del alumnado español ya estudia en comunidades donde la decisión sobre si un alumno pasa de curso la toma el equipo docente según considere qué es mejor para el estudiante. Parece que, en estos centros, al desvincularse el número de suspensos y las repeticiones, se están complicando las reuniones de final de curso en las que los profesores tienen que decidir la promoción y, por lo tanto, la obtención de títulos por parte de los alumnos.

Entendemos la postura de los sindicatos Anpe y CSIF en contra de la nueva regulación porque reducirá el esfuerzo de los estudiantes. Por otra parte, estamos en contra de que desde las autoridades educativas se lance continuamente el mensaje de que «se puede titular con suspensos» porque eso desmotiva al alumnado e irrita al profesorado. Confieso que tengo muchas dudas en este tema a pasar de que lo he vivido muy de cerca en mi vida profesional. Pero estoy plenamente convencido de que la repetición debería ser ‘excepcionalísima’ porque opino que es preferible promocionar con muchas asignaturas suspensas, siempre y cuando la decisión se deje en manos del equipo docente que son los que mejor conocen a los alumnos y que posteriormente se establezcan «medidas de refuerzo educativo» para todos los alumnos que pasen con materias no aprobadas y se sigan los planes de recuperación establecidos por el centro. Creemos que hacer repetir a un alumno al que el equipo de profesores lo ven con posibilidades de remontar sin repetir, independientemente del número de suspensos e independientemente de las causas de esos suspensos (enfermedad, problemas familiares o crisis personal), es una faena y una mala jugada que puede causar un gran deterioro a ese alumno. Tuve la mala experiencia de conocer muy pocos alumnos a los que beneficiase la repetición de curso. Esta vez sí nos unimos a la idea del gobierno de poner coto a la repetición escolar porque, también en nuestra opinión, «la repetición de curso debería ser evitada siempre que sea posible».

Esta semana la prensa española lanzaba esta noticia: «El Gobierno elimina los exámenes de recuperación en la ESO y se podrá pasar de curso directamente». Nada nuevo. Era lo esperado. El artículo 9.5 del borrador de nuevo decreto señala, en referencia a la ESO: «Las decisiones sobre promoción y titulación serán adoptadas colegiadamente por el equipo docente tras una convocatoria de evaluación que tendrá lugar al finalizar el curso escolar». Ninguna sorpresa. Cada vez nos sorprenden menos. Parece que los alumnos de la ESO no tendrán que examinarse de las asignaturas suspendidas una vez terminen el curso, si se aprueba el proyecto de real decreto por el que se regula la evaluación, la promoción y la titulación en ESO. Pero vamos a esperar para ver cómo queda esto porque no sabemos los parches o remiendos que el decreto puede aún sufrir hasta su aprobación y, además, a partir de él cada comunidad autónoma podrá desarrollar su propia norma al respecto. Cuando las ocurrencias y retoques a la normativa pasen a ser definitivos, nosotros volveremos a opinar sobre el tema, pero ya seguros de cómo van a promocionar nuestros alumnos castellano y leoneses.
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