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Estudiar es de...

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14/04/2018 A A
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Estudiar es de...
Tengo amigos que no pudieron estudiar lo que querían por motivos económicos. Creo que todos conocemos a alguien. Es una quemadura que todavía escuece en las conversaciones: "yo hubiera querido ser, pero...". Esa oportunidad no lograda es un fracaso inmerecido que siempre está ahí. Un deseo que se vio frustrado desde el comienzo, y que llevó a un inicio fallido a partir del que se fue construyendo una vida distinta.

Pagar los costes de un piso en otra ciudad, los viajes, la comida y otros gastos, además de la universidad o centro en el que uno se quiere titular no está al alcance de todos. Algunos lo logran, pero haciendo equilibrios que cuestan muchos años complicados a sus familias. Yo tuve suerte y pude hacer lo que quería: Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Siempre con beca. Así que había que estudiar y mantener la luz del flexo encendida muchas horas por la noche, en esa inmovilidad silenciosa del currante estudiantil frente a la inminencia del próximo examen.

Por esto, y por muchos más motivos que podría argumentar, el caso ‘Cifuentes, máster del universo’ y su resolución son importantes, Majos.

No se trata sólo de dignidad y de no pisotear el esfuerzo de tantos estudiantes y de tantas familias, aunque esto ya sería suficiente. Se trata de mucho más: ¿o es que un presunto falseamiento de documentos públicos no es importante para un cargo ídem?

Por eso el amigo Miguel Barrero, escritor y periodista asturiano, ironizaba esta semana en el ágora de las redes y decía: "Moraleja: estudiar es de pobres". Y no sólo porque, visto lo visto, alguno podría añadir: y de tontos.

Algo huele a podrido cuando, como rastreaba este jueves el periódico ‘El Confidencial’, han desaparecido o se han modificado en la web del Congreso títulos en el curriculum vitae de casi una veintena de diputados. Hay másteres que se han evaporado, diplomas que han adelgazado o MBA que ya no se consideran relevantes y se han enviado al cajón. ¿Por qué? No nos equivoquemos: esto no es un truquillo de principiante, como aquello de poner en el currículum "inglés medio-alto". Du yu anderstán?
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