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España no es país para séniores

España no es país para séniores

TRIBUNA DE OPINIóN IR

Antonio Vieito Fernández | 01/05/2021 A A
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España no es país para séniores
Como miembro de ‘+45 ACTIVOS’, os invito a formar parte de la asociación. Llevamos más de un año con una pandemia provocada por un virus biológico y ya tenemos vacuna, perdón vacunas, pero tenemos otro virus que lleva con nosotros más de una década, este es sociológico y con graves implicaciones económicas para la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena, salvo excepciones contadas.

Este virus veterano, como a los que ataca no tiene vacuna aún, es conocido como edadismo laboral o ‘ageism’ en ámbitos anglófonos. Ante esta situación tan dramática dos profesionales séniores con una larga trayectoria en posiciones de relevancia y responsabilidad, al verse contagiados por el citado virus, decidieron fundar la asociación apolítica y si ánimo de lucro ‘+45 ACTIVOS’, ellos son Antonio de la Calle Lara y David Sánchez Fernández, presidente y secretario respectivamente.

El edadismo laboral es un fenómeno sociológico que, basándose en criterios y estereotipos falsos, discrimina a personas o colectivos por motivos de edad. El objetivo principal de la asociación es lograr que el legislativo y ejecutivo, aprueben una vacuna legislativa para acabar con este virus sociológico, que nos está matando civilmente como bien comenta nuestro secretario en sus publicaciones en la red social profesional LinkedIn, junto a otras medidas transversales de apoyo.

Los últimos ejecutivos y legislativos, agentes sociales y medios de comunicación han relegado este problema al rincón del olvido, quien si está realizando su trabajo es el poder judicial con sus sentencias, ahí tenemos la sentencia del Juzgado de lo Social n° 33 de Madrid, que ha condenado a una conocida multinacional tecnológica, en una sentencia de noviembre de 2020, declarando la nulidad en cinco despidos a profesionales séniores e indemnizándoles con 20.000 € a cada uno por daños morales, por cierto el magistrado que firmó esa sentencia, actualmente es el Presidente de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional.

Parece que en los últimos meses algunos medios de comunicación han decidido colaborar, dando voz a quienes llevamos años sufriendo las consecuencias de este terrible virus sociológico, lo cual es de un agradecimiento infinito.

En un Estado social y democrático de derecho como es el nuestro y señala nuestra Carta Magna en su artículo 1.1, donde se establecen como valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico a la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político; en el 9.2, que le asigna a los poderes públicos la promoción de las condiciones para que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas y por último en el 14, donde concreta la igualdad ante la ley, prohibiendo todo tipo de discriminaciones, que afecten al ámbito personal o social de las personas, a lo que hay que añadir lo establecido en el derecho comunitario, es inadmisible que se estén realizando estas prácticas en ámbitos laborales, sencillamente porque se están vulnerando derechos fundamentales.

En España en el mes de marzo, somos 1.940.154 trabajadores mayores de 45 años, registrados en los servicios públicos de empleo del SEPE y registros de empleo de las CC. AA, lo que supone un 49,12 % del total y concretamente en León 17.538, de los cuales 10.028 son mujeres y 7.510 hombres, en términos relativos un 52,11% del total de inscritos.

En importante señalar que en Estados Unidos, el país más liberal del mundo a nivel económico y defensor de los derechos fundamentales,cuentan con una legislación contra los sesgos discriminatorios en el trabajo desde el año 1967, que entró en vigor en junio de 1968, siendo presidente Lyndon Baines Johnson, conocida como ADEA (Age Discrimination in Employment Act), la Ley contra la Discriminación en el Empleo por motivos de Edad, habiendo sufrido modificaciones posteriores para incluir otro tipo de discriminaciones.

Es intolerable que en una de las democracias más consolidadas del mundo y un país democrático de la UE, en el año 21 del siglo XXI, con nuestra Constitución del 78 y siglo XX, ya veterana también, son 42 años, se estén realizando y consintiendo estas prácticas ilegales e ilícitas.

Es absurdo que España se permita este lujo, despreciar e ignorar al talento sénior por una cuestión de costes, sustituyéndolo por talento júnior con salarios bajos y temporalidad.

Ambos talentos no somos rivales, ni estamos en una competición, las sinergias de ambos son totalmente compatibles y necesarias, los días de antaño lo han demostrado.

Por lógica del mercado los séniores deberán ser remunerados mejor que los júniores, es sentido común, las carreras profesionales son ascendentes con el transcurso del tiempo, aportamos experiencia, autonomía, independencia, capacidad de negociación, madurez, resiliencia, prudencia y esfuerzo.

Nos tachan de analfabetos tecnológicos, otra mentira más de nuestro mercado laboral, los ‘séniores’ inventamos la tecnología como comenta en muchas publicaciones y entrevistas Antonio de la Calle, nuestro presidente, somos los que hemos implantado los sistemas informáticos en muchas empresas donde hemos iniciado nuestra carrera profesional, en estos momentos estoy redactando este texto con un iPad, una conexión Wi-Fi de fibra óptica y un smartphone de apoyo.

Varios miembros de la asociación, voluntarios y colaboradores llevamos meses de trabajo altruista y por fin se ha logrado que la Cámara Alta, el Senado, nos reciba el próximo mes, para escuchar nuestras reivindicaciones y propuestas, con el objetivo de que se legisle, para que no se discrimine por criterios de edad en el acceso al mercado de trabajo.

Desde la asociación, se remitido un documento con 24 propuestas a la comisión para la reconstrucción y así colaborar, en la solución de este grave problema de nuestro mercado de trabajo.

Somos ya más de 12.000 los asociados a ‘+45 ACTIVOS’.

Si quieres formar parte de este proyecto gratuito, lo puedes hacer en ‘mas45activos.org’.

Recordad: el tiempo es lo único que no se puede comprar ni vender.

Solo unos pocos están inmunizados y a salvo de este virus.

El resto, si la salud y el destino lo permiten, cumplimos años y por ello nos discriminan laboralmente.

Contra la discriminación, solo cabe la legislación y añadiría que también la educación.

Como dice mi compañero de la asociación en esta frase brillante, «La edad no nos descalifica para trabajar».
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