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Endesa dona 118 baterías para que Ponferrada dé luz a sus pueblos

Endesa dona 118 baterías para que Ponferrada dé luz a sus pueblos

EL BIERZO IR

Entrega de las baterías por parte de Endesa al Ayuntamiento de Ponferrada. Ampliar imagen Entrega de las baterías por parte de Endesa al Ayuntamiento de Ponferrada.
L.N.C. | 06/10/2022 A A
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Endesa dona 118 baterías para que Ponferrada dé luz a sus pueblos
Sociedad Carracedo de Compludo y San Adrián nutrirán sus plantas fotovoltáicas con ellas, que fueron parte de la central de Compostilla y ahora tienen una segunda vida
Endesa ha entregado al Ayuntamiento de Ponferrada baterías de gel con las que mejorar el servicio eléctrico en el rural. Se trata de equipos procedentes de la central térmica de Endesa en Compostilla. La entrega oficial fue efectuada al alcalde, Olegario Ramón, por el director general de Endesa Noroeste, Miguel Temboury, en la casa consistorial.

Endesa está desmantelando su planta de Cubillos del Sil aplicando los criterios de la economía circular, de modo que todo aquello que puede tener una segunda vida se gestiona. En el caso de los restos de estructuras y edificios, también se evita en lo posible el depósito en un vertedero y se promueve su reciclado.

Los trabajos de desmantelamiento están siendo realizados por la compañía Recife Metal, que comparte con Endesa los criterios de sostenibilidad para buscar la reutilización de equipos por entidades de interés social.

El lote de material entregado por Endesa al Ayuntamiento está formado por 118 baterías con sus correspondientes armarios. Hasta ahora se encontraban en la sala eléctrica de la planta de desulfuración, donde eran empleadas para dar tensión segura. Las baterías son de gel, con lo que prescinden del electrolito que habitualmente usan estos equipos. Gracias a ello resultan más seguras y no precisan mantenimiento, explican fuentes de Endesa.

El Ayuntamiento destinará las baterías a mejorar las necesidades energéticas de algunos núcleos rurales de Ponferrada a los no que no llega la acometida eléctrica, en concreto Carracedo de Compludo y San Adrián de Valdueza, que están a 40 y 25 kilómetros, respectivamente, de la capital municipal. En estos lugares hay familias que protagonizan iniciativas de repoblación que se ven dificultadas por carencias energéticas que palían con huertos fotovoltaicos. Estos precisan con urgencia baterías de nueva tecnología, como las que ahora facilita Endesa.

Tras firmar el acta de recepción de los equipos, el alcalde, Olegario Ramón, ha declarado que “estamos ante un buen ejemplo de colaboración entre instituciones públicas y privadas, así como de la materialización práctica de los criterios y principios de la economía circular”. El regidor agradece personalmente al director general de Endesa Noroeste, Miguel Temboury, el impulso a esta iniciativa a raíz de las conversaciones iniciadas con él en abril de este mismo año.

Por su parte, Temboury, ha manifestado su satisfacción por poder ayudar a mejorar la calidad de vida de unos vecinos de Ponferrada. “También nos alegra que estos utilicen energía fotovoltaica, porque las renovables son el futuro del sector. La economía del futuro inmediato será circular y descarbonizada, y esta donación que hoy hacemos es un caso práctico de circularidad y descarbonización”.

El director general de Endesa Noroeste espera encontrar nuevas oportunidades de colaboración con el Ayuntamiento.

Economía circular en el desmantelamiento de las instalaciones de Cubillos

El desmantelamiento de la central térmica de Compostilla y de su vertedero, en Cubillos del Sil, es una operación de gran complejidad técnica en el que Endesa aplica el denominado sistema de demolición selectiva para optimizar el aprovechamiento de los residuos, estimados en 266.870 toneladas, y su posterior reutilización como segundo uso o materia prima.

Las instalaciones ocupan unas 375 hectáreas, superficie en la que se distinguen tres zonas claramente diferenciadas: un área que alberga los grupos de generación eléctrica, otra que acoge los parques de transformación e instalaciones auxiliares, y el parque de carbones con el vertedero de residuos no peligrosos.

Las tareas, en las que trabajan por término medio unas 130 personas, se prolongarán durante unos 48 meses. El equipo humano está formado en gran parte por residentes en el Bierzo, ya que Endesa, dentro de su compromiso con la sostenibilidad, dio prioridad en el concurso de adjudicación a las ofertas que incluyesen el mayor número de trabajadores locales. Estos son el 80 % del total.

El sistema de demolición selectiva se define como aquel conjunto de operaciones realizadas de forma gradual y coordinada para el máximo aprovechamiento de los materiales que constituyen el residuo de demolición, minimizando así la fracción destinada a vertedero. Se trata de un objetivo muy ambicioso, teniendo en cuenta que los residuos superarán las 266.870 toneladas.

Dentro de ese compromiso está prevista la reutilización de los residuos de hormigón, para lo que instalará en Compostilla un equipo de machaqueo con capacidad para tratar 300 toneladas por hora. Contará al menos con una machacadora de mandíbulas, un separador magnético para la segregación de las armaduras desprendidas y un cribado para la clasificación de los hormigones triturados. De esta manera se obtendrá una valorización del acero de armaduras y un árido reciclado que se empleará en el relleno de los huecos generados en las obras.

Los materiales de yeso, las mezclas bituminosas, las tierras y rocas no contaminadas, los revestimientos refractarios, los lodos que contienen sustancias peligrosas, los residuos cálcicos, las cenizas y las maderas que contienen sustancias peligrosas se remiten a un gestor autorizado. Ese mismo destino se da a los residuos de transformadores. Los restos de fibras y amiantos han sido retirados por empresas especializadas.

Se donarán 74 equipos

Endesa tiene en curso la donación de 74 equipos que fueron utilizados en la central térmica de Compostilla, que podrán ser mantenidos en uso o expuestos como piezas de museo, según los casos. Nueve entidades sin ánimo de lucro y vinculadas con el Bierzo son las beneficiadas con esta medida, que forma parte de los planes de responsabilidad social de la compañía.

Antes del desmantelamiento, la compañía realizó un estudio para determinar qué equipos de la central podrían tener una nueva vida en procesos de producción, o cuáles podrían ser donados a entidades públicas diversas que los usen o los incorporen a colecciones museísticas. En este proceso, Endesa identificó a nueve entidades de interés público para recibir las donaciones. Se trata de la Consejería de Medio Ambiente, los ayuntamientos de Ponferrada y de Cubillos del Sil, la Universidad de León, la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden), la Fundación Santa Bárbara, el Hospital El Bierzo, el Centro de Formación Fuentesnuevas y la Asociación Berciana de Agricultores.

Hay equipos de gran tamaño que pasarán a ser expuestos en el Museo de la Energía, otros ya tienen nueva vida en centros de formación, donde los alumnos los manejan en las clases prácticas; hay asimismo bienes de interés cultural.

El director general territorial de Endesa, Miguel Temboury, explicó que “nuestros proyectos para Compostilla tras el final de la térmica están centrados en la economía circular, con sendas plantas de reciclaje de palas eólicas y de baterías de vehículos eléctricos, lo que es coherente con darle una segunda vida a los equipos de la térmica que puedan prestar algún servicio a entidades del Bierzo”.
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