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En un rincón de Madrid

En un rincón de Madrid

OPINIóN IR

14/10/2020 A A
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En un rincón de Madrid
Antes de nada, recordar que durante décadas, la capital de España correspondió a Valladolid, donde nació Felipe II. Pero no nos acomplejemos, porque León fue un vasto reino por siglos y siglos, hasta caer en desgracia.

Luego, volvieron las aguas a su cauce, y el poder político se estableció en Madrid, hasta el día de hoy, y por el momento. El poder político, llevó al poder económico y social, haciendo de ella una ciudad próspera y acogedora, como un crisol donde se funden gentes de toda condición y procedencia.

En ella se asientan la Moncloa –el 10 de Downing Street de Sánchez–, el Parlamento, la RAE, el Constitucional, y otros tribunales e importantes despachos; los ministerios, el Palacio de Oriente, Teatro Real, la Puerta de Alcalá, y otros muchas construcciones heredadas de un fecundo pasado. Y la estatua de ‘Cascorro’, como símbolo de resistencia.

Hoy por hoy, es el lugar donde se toman las decisiones más decisivas. Incluso, paradógicamente, en contra de la propia Capital de España, que sufre un asedio por parte de la camarilla de Sánchez, para debilitar su pujanza económica y, de paso, arrebatar la alcaldía al Partido Popular.

El valor simbólico y representativo de Madrid como capital de España, es equiparable al daño que, desde propio gobierno de separatistas y bolivarianos podemitas, están infligiendo a nuestro País, a base de erosionar las principales instituciones, valores morales y símbolos históricos. Un ejemplo palpable es la similitud entre lo que los talibanes hicieron con los Budas de Bamiyán –dinamitados– y lo que pretenden, desde le gobierno, con la destrucción de el Valle de los Caídos.

Pero la historia sabe de la capacidad de Madrid y España para renacer de sus cenizas. La defensa de la República, en la Capital, fue la más contumaz y sacrificada durante la Guerra Civil.

En la subsiguiente II G. Mundial, Hitler preguntó a sus generales: «¿Arde París?» Lo que me hace pensar –ante el actual asedio– en «¿Arde Madrid?» Que algunos pretenden. Hitler llegó al poder en unas elecciones. Pedro Sánchez también. Por un lado, una atroz dictadura y por otro, una dictadura ‘light’. Pero, en ambos casos, igualmente basadas en el engaño y asalto al poder.

Mas no hay que perder la esperanza. En un rincón de Madrid, hay un cuadro donde se ve cómo los madrileños son fusilados, por defender su ciudad. Era el 2 de Mayo y lo pintó un aragonés llamado Francisco de Goya y Lucientes.
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