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En memoria de los pueblos abandonados

EL BIERZOIR

Imagen actual del arco que se convierte ahora en monumento a los pueblos abandonados. Ampliar imagen Imagen actual del arco que se convierte ahora en monumento a los pueblos abandonados.
M.I. | 06/12/2018 A A
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En memoria de los pueblos abandonados
Sociedad Santa Marina estrena arco en la iglesia, heredado de la parroquia desaparecida de Santibáñez de Montes, que será un recuerdo a ese pueblo
Con la reubicación del arco triunfal de la iglesia del pueblo desaparecido de Santibáñez de Montes en la de Santa Marina de Torre, se culmina un proyecto que quiere recordar la memoria de los pueblos abandonados. Con la colocación de este arco, que separaba la nave del prebisterio «arco de entrada y arco de sacristía de la malograda iglesia de San Juan Evangelista del desaparecido pueblo de Santibáñez de Montes», el pueblo quiere agradecer los desvelos de los vecinos por recuperarse de los daños de la edad y el olvido.

«Es un reconocimiento al interés de un pueblo por recuperar, rehabilitar, adecentar y poner en valor sus bienes patrimoniales arquitectónicos. La ejecución de este proyecto es el colofón a las labores de recuperación y puesta en valor de la iglesia parroquial y su entorno, labores que se iniciaron en el año 1.998 y que concluirán con este proyecto», explica el pedáneo de Santa Marina, Melchor Moreno.

El arco triunfal de la iglesia San Juan Evangelista de Santibáñez de Montes lo conforman 28 piezas entre pilares y dovelas que han estado custodiadas durante 18 años en la nave pabellón de Santa Marina de Torre.

La reubicación del arco ha sido una preocupación de la Junta Vecinal, apoyada desde el principio por el Ayuntamiento, que ha persistido en conseguir financiación solicitando una subvención por tres años consecutivos a la Diputación provincial a través del Instituto Leonés de Cultura, institución que en la convocatoria de este año 2.018 concedió 5.000 euros de ayuda de los 8.800 euros que supone el coste del proyecto.

El desaparecido pueblo de Santibáñez de Montes fue abandonado por sus vecinos en la década de los años sesenta del pasado siglo y dejó de ser entidad local en el año 2010. Durante las décadas de los ochenta y noventa «sus abandonadas calles fueron ocupadas por decenas de vacas que deambulaban libremente por las abandonadas calles y convertían sus edificios en cuadras y establos».

A finales de los años noventa, tras la compra casa por casa a los antiguos propietarios, una empresa minera lo adquirió y sobre él inició una explotación a cielo abierto. A consecuencia de ello, muchos edificios, ya en estado ruinoso, se vieron gravemente afectados y destruidos por las labores mineras, entre ellos, la iglesia de San Juan Evangelista.

Paralelamente el pueblo de Santa Marina de Torre inició la rehabilitación de su iglesia parroquial y su entorno, antiguo cementerio en donde ahora se ha levantado el monumento «A la memoria de los pueblos abandonados» (1999- 2001). Durante la realización de las obras de rehabilitación la Junta Vecinal y la parroquia de Santa Marina solicitaron al obispado de Astorga , como propietario del bien, y a Patrimonio de la Junta de Castilla y León parte de los materiales constructivos del templo de San Juan Evangelista de Santibáñez de Montes, iglesia que se encuentra en una situación ya de ruina.

De hecho, cuando Patrimonio procedió a autorizar la retirada de dichos elementos constructivos (artesonado, losas de piso, arco pórtico de entrada, arco acceso a sacristía, arco triunfal) la techumbre ya se había caído y el artesonado se perdió para siempre.

Finalmente, concedidas las autorizaciones, vecinos de Santa Marina, con la supervisión de la técnico del Obispado, trasladaron las piezas de los arcos reutilizándose el del pórtico con el mismo fin. El arco de la entrada a la sacristía se reutiliza como acceso al campanario y varias losas del piso para el mismo fin en la iglesia de Santa Marina.

Sin embargo el arco triunfal se deposita en el pabellón del pueblo donde ha estado 18 años. El monumento «A la memoria de los pueblos abandonados» se inaugurará el sábado 8 de diciembre coincidiendo con la celebración en el pueblo de una fiesta de gran arraigo entre los vecino, la fiesta de Santa Bárbara.
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