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En hacendera

En hacendera

OPINIóN IR

14/03/2019 A A
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En hacendera
Un par de días llevo dándole vueltas a qué escribir en esta columna. Cuando al fin encontré un tema llegó el fuego y arrasó con todo. Y es que así son las llamas que cuando hacen acto de presencia se propagan incendiando todo lo planeado y preconcebido anteriormente. Algo que seguro que ayer experimentaron mis vecinos de Almanza cuando su casa fue allanada con nocturnidad por un violento fuego doméstico. Un incendio que vuelve a poner de manifiesto dos realidades. La primera es la necesidad de que el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (Sepeis) pase del interminable engranaje burocrático en el que lleva atascado toda la legislatura a la realidad. Con las arcas llenas y la intención de todos, no se entiende cómo los gestores de la provincia no han logrado poner en marcha el proyecto, tan urgente como necesario, de parques de bomberos comarcales. Ayer los bomberos, que una vez en la localidad me consta que realizaron una labor encomiable, tardaron una hora en aparecer por Almanza. Algo que con el parque planteado para Cistierna se hubiera resuelto en 20 minutos, evitando así que una segunda vivienda fuera calcinada. Varias más pudieron ser pasto de las llamas si no es por la acción de los de siempre, y esta es la segunda cuestión, de los vecinos de la villa, los cuales con sus escaleras lograron salvar a los cuatro miembros de una familia y con sus mangueras evitaron que el fuego devorara varias viviendas más. Un trabajo en hacendera, como enseñaron los abuelos, en el que todos colaboraron y lograron hacer un servicio a la comunidad. Cuentan que algunos pusieron el mono de faena, que otras señoras se acordaban de su patrón San Antonio, pero que todos actuaron rápido porque la necesidad era apremiante. Que tomen nota en el Palacio de los Guzmanes.

En la España vaciada (que no es lo mismo que vacía) a veces no llega la cobertura, a veces no llegan los bomberos pero siempre llega la solidaridad. Una solidaridad que estoy seguro no acabó durante la madrugada del miércoles y que ayudará a que esta familia, que recorrió la península de esquina a esquina para trabajar en el mundo rural de León, renazca literalmente de sus cenizas.
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