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Elegir ser ignorantes

Elegir ser ignorantes

OPINIóN IR

08/09/2018 A A
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Elegir ser ignorantes
Las noticias no interesan, al menos las serias, porque las que hablan de banalidades que no aportan nada sí que interesan. Esto se puede trasladar a cualquier ámbito social. Estamos en la era de las ‘fake news’, en la era de la posverdad y en un momento histórico que ha sobrepasado cualquier límite imaginable de información. Con todas las posibilidades de aprender, de expandir la mente, de buscar el conocimiento, hay gente que decide elegir su opinión y nada más. Da igual si están equivocados, da igual que su opinión se base en mentiras, da igual porque es suya y jamás van a buscar, leer o ver información que la contradiga. Por ello, a esa parte de la sociedad le dan igual los temas serios. Porque hacen pensar, replantearse las ideas y, tal vez, con suerte, darse cuenta de que su opinión no es sinónimo de veracidad. Hay quienes eligen conscientemente la ignorancia y eso es lo más triste. Pudiendo tener el conocimiento eligen no tenerlo, ignorarlo, vivir en la cueva con las sombras en vez de salir a buscar a quienes las proyectan. Tal vez sea por la cantidad infame de información al alcance por lo que la sociedad de la información tiene ignorantes y analfabetos funcionales. El exceso de la información que llega desde todas partes no deja tiempo de reacción, no permite pensar. Pero no se pueden echar balones fuera y cargar ahora contra la cantidad de información. Cada uno tiene la responsabilidad consigo mismo de ser crítico, de buscar e informarse con hechos y no con opiniones. Y además, existen personas que se dedican a divulgar el saber y la realidad. Aquellos que sí tienen conocimiento y que, de forma altruista, lo regalan a quien quiera leer, escuchar o ver. Y he aquí el verdadero problema, que no hay quienes les lean, vean ni escuchen. Quienes intentan divulgar información importante, valiosa y que lleva muchas horas de trabajo, sienten frustración. Ese sentimiento de impotencia con el que hay que lidiar a diario, porque siempre va a primar el cotilleo ante la información, y el bulo ante la verdad. Vivimos en la sociedad de la frustración y de la ignorancia porque a algunos aún nos frustra lo ignorantes que eligen ser algunas personas.
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