Publicidad
Elecciones

Elecciones

OPINIóN IR

12/05/2021 A A
Imprimir
Elecciones
El 4 de mayo se celebraron elecciones autonómicas en Madrid, las más raras que se recuerdan: anticipadas –para una legislatura de dos años–, en un proceso condicionado por la covid-19, votando en un día laborable… Y, con todo, la participación –76,25 %– ha sido la más alta de la historia.

El PP arrasó; Más Madrid se convirtió en la segunda fuerza política; el PSOE se estrelló; Ciudadanos desapareció; Vox subió un pelín; y a Unidas Podemos le resultó insuficiente el ‘efecto Pablo Iglesias’. Ya sabes lo cambiante que es la política, pero no deja de llamar la atención que, en tan solo un par de años, los populares hayan obtenido más del doble de escaños, que Ciudadanos haya pasado de ocupar la vicepresidencia a quedarse sin representación en la Asamblea o que el vicepresidente segundo del gobierno estatal abandonara ese cargo para encabezar la candidatura de Unidas Podemos…

Pero aún más sorprendentes resultan lecturas, comentarios, opiniones… de partidarios de unos y de otros; y a todos los niveles, incluidos analistas, políticos y, simplemente, gente que ha querido compartir su punto de vista, por ejemplo, a través de las redes sociales.

Y es que ha estado caliente la cosa… Más allá de que se haya abusado de palabras como ‘democracia’ o ‘libertad’ –que tan bien suenan pero que a veces nos quedan demasiado grandes–, se ha cuestionado el buen juicio de los madrileños a la hora de votar; se ha presentado a Isabel Díaz Ayuso casi como una suerte de ‘mesías’; se ha mandado –poco menos– a Ángel Gabilondo al cadalso… político, claro; se ha insultado a Pablo Iglesias por considerar que lo mejor es dejar la política; y así, un largo etcétera. Y se han quedado tan anchos…

La pregunta ahora es si esos resultados son extrapolables al ámbito estatal. Y, hombre… quizá sea mucho decir, aunque sí es cierto que hemos estado pendientes de Madrid en toda España; ya ves que incluso aquí estamos hablando de ello… Pero centrémonos de nuevo en León, que tenemos mucho que decir. O deberíamos…
Volver arriba
Newsletter