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El verano de los entierros debidos

El verano de los entierros debidos

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Manuel Rodríguez Díez, alcalde de Riello, ejerciendo de monaguillo del párroco, \ Ampliar imagen Manuel Rodríguez Díez, alcalde de Riello, ejerciendo de monaguillo del párroco, \"y tendré que repetir este verano\", explica. | SAÚL ARÉN
Fulgencio Fernández | 12/07/2020 A A
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El verano de los entierros debidos
La historia de la semana Muchos fallecidos durante el confinamiento tuvieron una triste y solitaria despedida, por ello, muchas familias se reúnen este verano para un adiós "en toda regla"
En el homenaje que el viernes se le rindió en Cirujales a Genara Fernández también hubo una ceremonia religiosa, a petición de la familia. La ofició el párroco de Riello y a su lado, de singular monaguillo, estaba el alcalde del municipio, Manuel Díez , que también se sumó al acto a su vecina, en las dos vertientes, civil y religiosa.

Al finalizar el acto, ante el inevitable comentario de su ‘ascenso o descenso’, de alcalde a monaguillo, Rodríguez desvelo, de alguna manera, otra de las consecuencias desconocidas u olvidades de esta pandemia. «No eches en saco roto lo de monaguillo pues, desgraciadamemte, se me presenta un verano con mucho trabajo en este apartado pues tenemos entierros aplazados para prácticamente todos los fines de semana. Algunos de vecinos que tuvimos que enterrar en una muy triste intimidad y otra de vecinos residentes fuera del municipio que quieren traer los restos de sus familiares a su pueblo, donde a ellos les gustaría haber sido enterrados».

E iba echando cuentas: «El día 25 enterramos a mi madre porque el 18 lo habían pedido en un pueblo aquí al lado y después varios más...».

Yes que entre los fallecidos en estas semanas de confinamiento y restricciones estaba la propia madre del alcalde, la recordada Visitación Díez, de Casa Visi en Riello, uno de los templos de la gastronomía provincial, con especial recuerdo de sus patatas».

- Fue muy duro. Estaba yo solo en el velatorio pues mi hermana no pudo llegar y no dejaban entrar a nadie. Lo tienes que pasar para entenderlo, de ahí que le hagamos una despedida ahora ¿cómo no voy a entender a todos los que quieren enterrar los restos de sus familiares arropados, reunidos».

Y remata con un «aquí en Omaña se nos han ido muchos, esto ha sido más duro de lo que parece».

Está siendo el duro verano de los entierros debidos. No solo en Omaña.
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