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El último romance del último yegüero

El último romance del último yegüero

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Fulgencio Fernández | 24/11/2019 A A
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El último romance del último yegüero
Obituario Raimundo Díez Escanciano fue pastor trashumante y yegüero, pasó a la historia literaria contando su viaje con las ovejas en un largo romance, escrito a 4 manos con 3 compañeros. Era el último vivo, ha fallecido
No es normal que un pastor de ovejas pase a la historia de la literatura. O sí, hay tradición. El caso es que Raimundo Díez Escanciano, pastor trashumante y yegüero de Tejerina, lo consiguió junto a otros compañeros de profesión: Fausto Rodríguez, Onésimo Villarroel y Tomás del Blanco.

Los cuatro, recordaba Raimundo, el último vivo, «Los cuatro pastores se convirtieron hicimos también yegüeros, un 10 de noviembre de 1948, para solucionar el problema del transporte en ferrocarril de los animales de carga que eran imprescindibles para el pastoreo en las dehesas manchegas y extremeñas».

Y aquel viaje de los cuatro yegüeros lo iban contando, verso a verso, día a día, durante casi un mes. «Cada noche, a la luz de la lumbre y a lapicero, escribimos en verso todo lo que nos había ocurrido a lo largo del día», nos recordaba Raimundo el año pasado, con 94 años, el día de la presentación del libro que se editó con el largo romance y a cuya presentación no quiso faltar, pese a que estaba prácticamente ciego.

Es más, pese a haber transcurrido medio siglo el bueno de Raimundo, un hombre de una tremenda educación, no había olvidado ni uno de los 1304 versos del largo poema. Sólo había que darle pie y ya seguía.

Se ha ido esta semana, a los 95 años, el último de los yegüeros poeta. Se fue con sus compañeros el pastor que hizo historia en la literatura.
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