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El refugio de las palomas que es túnel de Palombeira

El refugio de las palomas que es túnel de Palombeira

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Este túnel de la Palombeira servía para evacuar los esteriles de las minas. | ISASY CADIERNO Ampliar imagen Este túnel de la Palombeira servía para evacuar los esteriles de las minas. | ISASY CADIERNO
Fulgencio Fernández | 30/11/2020 A A
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El refugio de las palomas que es túnel de Palombeira
Patrimonio La minería romana sembró muchos lugares de tesoros; más allá del esplendor de las Médulas, la eternidad de piedra de los canales o la mina interior de Llamas de Cabrera, por citar algunos, hay lugares realmente mágicos, como el Túnel de la Palombeira, hasta el que nos acercamos de la mano de una fotógrafa y ‘buscadora de tesoros’ e historias, Isasy Cadierno
Vaya por delante, no es el Túnel de la Palombeira ningún hallazgo extraordinario, ningún descubrimiento, pues si no pronto aparecerán los habituales de «eso lo conocemos de toda la vida de dios». No es eso, pero sí es un lugar cargado de magia, bastante olvidado en medio de una tierra con otros muchos tesoros y un rincón que nos lleva de paseo a los restos esparcidos por la provincia de un pueblo que, no se puede negar, sembró oro y lo vamos encontrando pepita a pepita. Ésta es otra, grande.

Y si añadimos la mano que nos guía gana mucho más encanto, Isasy Cadierno, mujer de la tierra, buscadora impenitente, andarina, fotógrafa... Mejor cogemos la definición de quien la conoce bien, la periodista Toñi Reinares: «Isasy Cadierno forma parte de la tribu de magos que campan en Maragatería. No ‘vende’ pócimas mágicas ni falsos mitos, ella cada vez que se asoma a su grupo de Facebook, Topolina-Teleno, es para responder a un ‘por qué’. (...) Ella habla en tercera persona de los magos porque no se da cuenta de que forma parte de ese grupo de habitantes de la Somoza, que como ella misma describe, tienen «sabiduría, son personas que como mi abuela no saben escribir y simplemente con mirar donde caía un rayo entendían. Son gente que está en sintonía con lo que hacen, a lo mejor no entienden lo que le vas a contar que tiene aquella piedra, pero están ahí porque son la piedra». Y remata Reinares: «El rastreo del monte Isasy lo inició en Molinaferrera de la mano de su abuela Leonor, «que nos llevaba a los nietos de paseo al canal romano y nos contaba historias mientras merendábamos. Siempre iba buscando cosas con su palo, para ella la idea era que algo tenía que haber enterrado».

En la actualidad este impresionante túnel se encuentra anegado, haciendo imposible transitar su recorrido; en épocas pasadas lugareños e investigadores lo recorrían en barquichuela» Ahora es Isasy Cadierno quien nos lleva de la mano. Esta vez hasta un lugar cuyo nombre ya resulta un gancho casi irresistible: ‘El túnel de la Palombeira’, un lugar bastante desconocido a pesar de ser bastante accesible. En el entorno de Las Médulas y ocupando la vallina final del barranco de La Balouta hacia Salas de La Ribera y desembocando en el río Sil. Recuerda Cadierno que «estas obras de origen Romano son uno de los legados más impresionantes que recorren parte de nuestra historia. Ese recorrido de hace dos mil años se contiene entre los caminos olvidados y recónditos, siendo comparable su extraordinario trabajo, únicamente con algunos trabajos faraónicos. Un Imperio implacable, que dejó sus huellas imborrables, capaz de transformar cualquier piedra , cualquier paisaje o montaña».

Entre esas obras faraónicas está este túnel de la palombeira o de la palombera, del que explica Isasy Cadierno que «fue excavado para transportar los estériles de la mina de las Médulas. Su trazado parte desde el gran complejo minero, recorriendo doscientos metros ,desde su embocadura (que se encuentra colmatada) hasta su salida de evacuación». En las que la parte que se puede recorrer ofrece imágenes tan espectaculares como las fotografías que aparecen en estas páginas.

- En la actualidad este impresionante túnel se encuentra anegado, haciendo imposible transitar su recorrido completo, aunque algunos lugareños en épocas pasadas e investigadores, consiguieron recorrerlo en una barca en su totalidad.

Todavía hay quien recuerda las barcas allí esperando, pero ya resulta imposible recorrerlo.

José Castaño Posse (1904): "Parece que el nombre se debe a que era refugio de palomas, que proporcionaba tanto pichones como estiércol a los habitantes de La Balouta" Sobre este rincón escribía Francisco A. Ferrero en La Nueva Crónica al hablar de ‘la cara oculta de Las Médulas’: «El despoblado (desde 1973) de La Balouta está ligado inexorablemente a su galería de evacuación de estériles de La Palombera. Es apreciable el cono de deyección de estériles que tiene como origen la salida del túnel de La Palombera ocupando toda la vallina final del barranco de La Balouta hacia Salas de La Ribera y desembocando en el río Sil. El túnel de la Palombera fue construido y utilizado para desviar el agua y los lodos arcillosos y cantos rodados evitando el estrechamiento de la garganta de La Balouta, fácilmente colmatable de estériles y perdiendo con ello la pendiente necesaria para la evacuación por gravedad de los mismos hacia el río Sil».

Y recordaba lo que bastantes años antes, en 1904, escribía José Castaño Posse de este lugar en su ‘Excursión por las Médulas’: «Sorprendióme en extremo la entrada de aquella cueva. Tanto por su elevación, como por la gran semejanza que tiene con ciertos arcos de arquitectura arábiga. (...) Parece ser que el nombre deriva de que antiguamente era refugio de palomas que proporcionaba tanto pichones como estiércol a los habitantes de La Balouta».

Se sabe que en su interior hay tres grandes charcos de agua o pequeñas lagunas, profundos, y que, como se ha dicho, hasta no hace mucho tiempo se podían recorrer en las barcas que allí había.
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