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El puñetazo del Papa

El puñetazo del Papa

OPINIóN IR

20/01/2015 A A
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El puñetazo del Papa
El Papa Francisco es una persona muy extrovertida y que habla mucho con todo el mundo, que se comporta siempre con gran naturalidad, cosa que le hace muy cercano a la gente. Si a esto añadimos lo que supone atender a los periodistas en medio del cansancio de un largo viaje, no es de extrañar que alguna vez pueda hacer afirmaciones discutibles. Nada tienen que ver estas declaraciones con la infalibilidad pontificia o con la publicación de un documento solemne por parte del Papa.

Dicho esto, es preciso reconocer que pocas personas han condenado con tanta rotundidad como lo ha hecho Francisco el fundamentalismo o la utilización del nombre de Dios para cometer atentados terroristas. El Papa tiene muy claro que los que atentaron en París contra un grupo de caricaturistas no tienen ninguna justificación. Entonces, ¿por qué dijo eso de que si alguien ofendía a la madre de alguien, no debería extrañarse de recibir un puñetazo? ¿Está por ello justificando a los terroristas? ¿Acaso significa que ya no tienen sentido las palabras evangélicas sobre el perdón a los enemigos o el poner la otra mejilla? ¿Es tal vez una forma de justificar la venganza? De ninguna manera.

Lo que el Papa quería decir es que la libertad de expresión no da derecho a insultar y a ofender. Pongamos algún ejemplo. Imagine usted que, puesto que tiene derecho a expresarse libremente, hace unas declaraciones ofensivas contra los homosexuales. No por ello se justifica que atenten contra usted, ni mucho menos que le maten. Ahora bien ¿cree que su derecho a la libertad de expresión justifica el que usted les pueda insultar y ofender? ¿Se extrañaría de que le lloviesen infinidad de críticas? Pongamos otro ejemplo, casi el mismo que puso el Papa. Alguien tiene en sus manos un retrato de su madre, y usted le escupe y lo pisa. ¿No entiende que el hijo pueda sentirse ofendido o que tome represalias? ¿Eso no es una provocación innecesaria? Ciertamente nada justifica que ese Señor le vaya a pegar a usted un tiro. Pero, ¿qué necesidad tiene usted de provocarlo? En el tema religioso el respeto es también muy importante.
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