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El primero de 3.623

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OPINIóN IR

02/01/2020 A A
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El primero de 3.623
Un padre enseña. Enseña de mucho. Enseña de casi todo. Entre lo mucho que me enseñó el mío estuvieron las tres primeras lecciones que asumí sobre el oficio de juntar letras. Ayudarle a colocar la prensa diaria en el quiosco del pueblo me enseñó más de esta profesión que muchas asignaturas de la facultad. Diría, incluso, que muchos cursos enteros del plan de estudios.

La primera de esas enseñanzas fue heredada de su padre: «los periódicos solo ponen dos verdades: la fecha y el precio». Un comentario que frecuentemente compartía con clientes de ‘Casa Perico’ y que recuerda que uno debe calzarse siempre botas de plomo cuando se dispone a pisar terreno informativo.

Esta otra lección era más de logística propia. Nunca, jamás, si el Barça ganaba un título al día siguiente se podía vender en ‘Casa Perico’ un ejemplar de ‘Sport’ o ‘Mundo Deportivo’. Se habían acabado, misteriosamente no vinieron en el reparto o cualquier otra excusa. No cabe duda, era importante aprender que en el tema prensa también debe haber ‘principios’ que estén por delante de la ganancia económica.

La última era que los días de Navidad, Año Nuevo y Sábado Santo son los únicos que no hay periódico. Los dos primeros eran los días del año que mi padre se podía permitir el lujo de no trabajar y echar la mañana conmigo. Supongo que por ello no me haya hecho falta mirar dos veces al calendario para saber que este jueves es el primer día del año (y de la década) que sale el periódico.

Las primeras páginas de 363 (y de 3.623) libros con caducidad diaria que al finalizar la jornada no tendrán más valor que ser el envoltorio del bocadillo que se lleva el domingo ‘a la Cultu’ o una buena alfombra para cuando nos decidamos a pintar el salón. No obstante, como casi siempre, la unión hace la fuerza y todos esos periódicos juntos compondrán el relato del León de este 2020 (y de los nuevos años veinte). Intentaré que la parte que me toque narrar vaya escrita con botas de plomo, principios y teniendo claro que la actualidad solo descansa un par de veces al año. Vamos, lo que aprendí en aquellas tres primeras lecciones sobre Periodismo.
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