El pedáneo que se desaveró

El pedáneo que se desaveró

OPINIóN IR

17/04/2022 A A
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El pedáneo que se desaveró
Estamos invadidos en la cosa de la ruralidad, que no hay dios quien entienda a los que llaman de la capital, de repente les da un aire y después de teorizar sobre todo lo vaciado van y llenan los pueblos de turistas, las carreteras de bicicletas, los bares de gente que sabe lo que se trae entre manos o al menos eso dice y hasta de sabios que tienen la solución para este atropello de Putin, otra cosa es que haya quien les quiera escuchar;que habiendo limonada que trasegar la gente no está para muchas pijadinas de poca índole.

Que así se nos murió el pedáneo de Almuzara sin que nadie escuchara su solución. Resulta que el 11 S en los Estados Unidos ocurrió aquello terrible de las Torres Gemelas y cuando solo había pasado un mes, concretamente el 11 de octubre, en el baile de la víspera del Pilar con una orquesta que corría a cargo del pecunio de los guardias del cuartel nuevo, que nos lo había hecho Roldán muy guapo, aunque algo bajo en cemento.

Bueno, vuelvo al suco, que ya me esnorté y me metí en un cuartel cuando andaba por un baile en compañía del pedáneo de Almuzara, que presidentes habría muchos pero pedáneos sólo él. Pues resulta que estaba el pedáneo averao a la esquina de la barra mirando así como de soslayo a las conversaciones, que todas giraban en lo tocante al ataque a las torres gemelas, que también había varias soluciones depende de cada cual, en qué número de cubalibre se expusiera, si era una solución teórica o práctica incluso de si alguien te escuchara, que no era el caso.

Excepto cuando el pedaleo se desaveró de la barra, que advierto que fue una separación traumática, se acercó a un grupo de discusión y cuando dijo muy serio «escuchar una cosa» sí que se hizo el silencio. Con el trabajo que le costó desaverarse de la barra no era cosa de echar en saco roto lo que una autoridad tiene que decir a sus ciudadanos.

– Os estoy escuchando y, perdonad que os diga una cosa:«No tenéis ni puta idea». Lo único que hace falta en lo de las Torres Gemelas es un presidente con dos cojones». Se hizo el silencio y remató:«Como lo tiene Almuzara».

¿Véis qué fácil era?
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