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El Palacio de los Pernía como epicentro del arte en la provincia

El Palacio de los Pernía como epicentro del arte en la provincia

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Los asistentes a la inauguración de la exposición. | L.N.C. Ampliar imagen Los asistentes a la inauguración de la exposición. | L.N.C.
L.N.C. | 19/09/2020 A A
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El Palacio de los Pernía como epicentro del arte en la provincia
Arte El ILC abre la exposición colectiva ‘Naturalezas’ en la que 21 autores exhiben sus obras en Otero de Escarpizo
El Palacio de los Pernía de Otero de Escarpizo exhibe la muestra colectiva ‘Naturalezas’, en la que el visitante tiene ocasión de apreciar la variedad y el dinamismo de la creación actual cultivada en la provincia a través de la obra de 21 artistas vinculados a ella.

La muestra, que forma parte del programa itinerante diseñado por el Departamento de Arte y Exposiciones del Instituto Leonés de Cultura (ILC) dependiente de la Diputación de León, está comisariada por Luis García Martínez, director del Departamento de Arte y Exposiciones y organizada por el ILC y el Ayuntamiento de Villaobispo de Otero.

‘Naturalezas’ presenta a creadores con un espectro de edades y de planteamientos teóricos y prácticos muy amplio y diverso que aportan un conjunto de obras “que dialogan con el espacio arquitectónico y al mismo tiempo con el espacio natural, generando una simbiosis que potencia ambas realidades, por un lado, el conjunto histórico artístico del palacio, y por otro, la sugerencia de las propias creaciones”, como explica Luis García.

Así, en relación al sentido mitológico y simbólico de la naturaleza como elemento de fertilidad, surge impresionante la ‘Venus del tanga’ de Jonás Pérez, recreada en un magnífico traslado de puntos, en talla directa, por José Luis Casas; mientras que las formas naturales estructuradas y ordenadas como expresión de la espiritualidad brotan en el ‘Mandala azul’ fotográfico de Cristina Ibáñez y Fernando Tuñón. El sentido evocador y poético de la naturaleza yerma, desnuda y muerta, es evocado en la fotografía ‘Esqueleto’ de Casimiro Martinferre; y la vinculación entre la pintura barroca clásica de bodegones de Sanchez Cotán y la fotográfica actual se encarna de forma bellísima y magistral en las dos piezas de la serie ‘Naturalezas muertas’ de Julia González Liébana.

Por otro lado, la exposición rinde un sencillo pero profundo y sincero homenaje al recordado Miguel Escanciano, músico, intelectual, poeta y creador fundamental en la transición democrática en León, con la utilización de su obra en el cartel de la muestra. Se trata de una composición geométrica, realizada con materiales naturales, vinculada a la reivindicación del mundo textil experimental como medio creativo.

Además, José Antonio Santocildes parte de su profundo conocimiento del comportamiento, tratamiento y elaboración de las maderas naturales para aportar una instalación abierta compuesta por tres módulos con un cierto sentido minimalista. La muestra también cuenta con una pieza de Carlos Cuenllas de gran tamaño y que surge del tratamiento, por medio de pigmentos y colas, de una superficie de lona, tensionando el concepto mismo de cuadro y de pintura. A partir del lienzo, Rafael Anel plantea una sutil, mínima y escueta sugerencia de un paisaje por medio de la línea del horizonte en un espacio totalmente vacío. Ramón Isidoro, con dos piezas pictóricas muy minimalistas, representa la máxima simplificación formal y estética de un paisaje simbólico y metafórico, y Eugenia Navajo nos aproxima a una instalación con cierta inspiración en el Land Art al utilizar materiales de origen natural y degradables, con sentido efímero y ecológico, que dialoga con los árboles del jardín en perfecta conjunción. Por su parte, el poeta visual Gustavo Vega, en una pieza de acero y bronce, aporta una composición que articula al mismo tiempo el elemento natural, en referencia a los puntos cardinales, y un componente gastronómico. José Antolín Álvarez Chamorro conjuga a la perfección la coordinación del tratamiento de la madera natural con el elemento de origen industrial, relacionando directamente lo etnográfico con la escultura actual.

La capacidad evocadora de la naturaleza irrumpe con intensidad y carga bucólica en el ready-made personal de Carlos Pérez, que sugiere un pájaro volando sobre una nube. La destrucción a base de elementos naturales surge con intensidad en la pieza de Sebastián Román, donde parece vislumbrarse la imagen de New York, y la figuración que genera la síntesis entre la naturaleza y el hombre emerge con intensidad en las genuinas y magistrales ilustraciones de Bruno Santín, ilustrador de amplio reconocimiento internacional. La formulación constructiva de la figura humana se hace presente en la obra de Cosme Paredes mientras que la libertad creativa e imaginativa de un mundo especial, barroco e ingenuo, emerge con fuerza en la obra del joven Sergio Valbuena. La delicadeza, el colorido sutil, la equilibrada composición y el movimiento tienen protagonismo en el magnífico trabajo de LI Xu. El mundo mágico y con cierta carga simbólica y surreal emerge con fuerza e intensidad en el mundo propio de Pedro Victorioso. Y la libertad del trazo expresivo y gestual, la explosión del color que dinamiza la composición de forma vibrante, sobresale en la pieza de Camino Román.

Inaugurada por el diputado de Cultura y vicepresidente del ILC, Pablo López Presa, y por representantes municipales y artistas, podrá visitarse hasta el mes de febrero de 2021 en el Palacio de los Pernía, museo etnográfico y centro cultural, ubicado en la localidad cepedana de Otero de Escarpizo, cerca de Astorga, con el siguiente horario: martes de 16 a 20 horas, de miércoles a sábado de 10 a 14 y de 16 a 20 horas y los domingos de 10 a 14 horas.
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