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El mito del Momo que no debería dar miedo a nadie

El mito del Momo que no debería dar miedo a nadie

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Alguna de las imágenes que llegan estos días a menores para instarles a hacer determinados retos. | L.N.C. Ampliar imagen Alguna de las imágenes que llegan estos días a menores para instarles a hacer determinados retos. | L.N.C.
Sergio Jorge | 06/04/2019 A A
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El mito del Momo que no debería dar miedo a nadie
Tecnologías El Incibe alerta del reto viral que ha vuelto a ponerse de moda entre adolescentes y niños, que ahora incita a que se autolesionen bajo graves amenazas
Como si de un personaje terrorífico de cualquier serie de televisión se tratara, muchos niños y adolescentes han vuelto a recibir últimamente las imágenes de Momo, un feo y deformado monstruo que ahora llega con más peligro, porque insta a los receptores a hacer estúpidos retos que les obliga a autolesionarse. Y todo ello sin que se enteren las madres y padres, con el consiguiente riesgo para los menores. Por eso el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), por medio de su plataforma Internet Segura For Kids (is4k.es), ha lanzado el aviso de que hay que tener cuidado con este reto viral que puede provocar más problemas de los que se puede pensar.

Tal y como recuerda el Incibe, Momo simplemente «es una fotografía de una escultura con apariencia terrorífica, mezcla de mujer y de ave, que un artista contemporáneo creó con fines cinematográficos y finalmente fue expuesta en un museo japonés». Pero pronto esa imagen, acompañada de mensajes amenazantes en primera persona, se hizo viral entre los menores por medio de las redes sociales. Además, esta viralidad basada en el miedo irracional se vio potenciada por muchos ‘youtubers’ que, con el ánimo de conseguir seguidores, distorsionaron el argumento original sobre este falso personaje.

Pero ahora el problema es mayor, porque en estos mensajes se incita a los niños y adolescentes a autolesionarse, pero con amenazas de que si no lo hacen, «volverá para hacerles daño». Es más, hay vídeos en los que se explica incluso cómo tienen que hacerse estas peligrosas lesiones.
Hay que tener en cuenta que este tipo de retos virales, basados en bulos que afectan a niños y adolescentes, se transmiten en largas cadenas que pueden volver a ponerse de moda, pero también se aprovechan por «quien trata de infundir el odio y el miedo en internet, para lo que se aprovecha de todas aquellas personas que puedan resultar susceptibles de caer en sus trampas», apuntan en el Incibe, refiriéndose así a «menores y personas confiadas y desconocedoras de las temáticas planteadas como cebo».Y a ello se une que se difunde por plataformas de uso muy extendido, en muchos casos dedicadas a menores, aunque desde Youtube se niega que entre su contenido se incluya este tipo de vídeos que infunden miedo o incluso amenazan a los receptores.

Desde el Incibe son conscientes de que «los menores no tienen aún la suficiente conciencia crítica, por lo que resultan susceptibles de ser influidos negativamente a nivel emocional o de realizar prácticas de riesgo». Por eso, aconsejan que «lejos de culpabilizarles en caso de caer en la trampa, hay que acompañarles en todo momento tratando de que logren una buena educación digital».

Ante esta situación, lo más recomendable es desarrollar la capacidad crítica de los menores puesto que «los vídeos existen pero no se dispone de la certeza sobre su circulación en canales de contenidos para menores», por eso «es importante tener precaución y evitar en la medida de lo posible compartir este tipo de contenidos», ya que así se frena su difusión y, sobre todo, «generar alarma social».

Pero también se deja claro que los padres tienen que intentar ejercer una labor de acompañamiento y supervisión de los menores cuando se acercan a internet, todo de forma paulatina según va madurando y adquiriendo responsabilidad el menor, para así ser capaces de identificar situaciones de riesgo, porque «facilitará que acudan a los padres ante posibles incidentes».

El Incibe recomienda apoyarse en herramientas como el control parental, pero sobre todo «acordar normas y límites claros sobre el uso que hacen de internet y los dispositivos», además de «reportar cualquier contenido inadecuado e, incluso, ilícito dentro del sitio en el que se visualicen», comunicándolo también a estamentos como IS4K por medio del teléfono 900 116 117.
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