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El mito de la normalidad

El mito de la normalidad

OPINIóN IR

16/04/2019 A A
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El mito de la normalidad
Esta semana me llegó el vídeo ‘El mito de la normalidad’, del Doctor Gabor Maté donde nos plantea la enfermedad no como un fenómeno aislado del individuo sino como un paradigma fabricado por la propia cultura, por la propia sociedad.

Y el problema es que nos encontramos en una sociedad materialista que nos separa de la propia espiritualidad, de la propia sociedad e ignora nuestras necesidades emocionales. Y reflejo de un sistema económico que dice: «no importa quién eres, sino cómo te valoran». ¿Y cómo se te valora?: por lo que produces y consumes. Por eso a las personas mayores se les excluye. Alinearnos con la ‘Inteligencia’ es tanto como manifestar compasión, conexión, amor. De ahí, nos aclara este experto en tratamiento de adicciones y trastornos por déficit de atención, que el mejor lugar para padecer una esquizofrenia sería cualquier pueblecito de África o de Asia, donde nos sentiremos aceptados, acogidos, donde se generan espacios para las diferencias y para expresar lo que cada cual quiera expresar y donde podrías encontrar un significado a tu enfermedad.

Y veo cómo cada vez hay más personas «que necesitan ser curadas» de la ansiedad y del estrés, probablemente porque estamos instalados en una sociedad de la prisa –de ahí el movimiento ‘slow’– y de la apariencia –casi sin tiempo a cambiarnos de máscara–, donde nos ‘reconocen’ en la medida en que somos eficaces y productivos y donde hemos perdido la tertulia y el hablar por hablar. De ahí la trascendencia de cualquier manifestación cultural, artística o literaria como puede ser cada encuentro de Cuento Cuentos Contigo –segundo viernes de mes en el Varsovia– donde se te valora por ser tú mismo. Y es que la belleza salva. O el que existan entidades colaborativas como Adas –Asociación deportiva, artística y solidaria–, donde ‘el secreto’ de la felicidad está en olvidarse por un rato de uno mismo para darse a los demás. Y pienso que, menos mal, además, nos queda la propia familia, donde ‘vales’ por el mero hecho de existir. Es en estos ámbitos donde podemos respirar y sobrevivir de este materialismo imperante donde tan idealizado está el individualismo y que tan nefastas consecuencias producen como puedes comprobar si analizas qué está ocurriendo en los países nórdicos como lo hace el documental ‘La teoría sueca del amor’. Ya sabes, si quieres ser ‘normal’, que nadie te quite tu espiritualidad.
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