¡El frío que pasé en El Ferral!

¡El frío que pasé en El Ferral!

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¿Quién no guarda entre sus recuerdos la fotografía con los amigos de la mili? Del CIR de El Ferral hay miles repartidas por todo el país. | FERNANDO RUBIO Ampliar imagen ¿Quién no guarda entre sus recuerdos la fotografía con los amigos de la mili? Del CIR de El Ferral hay miles repartidas por todo el país. | FERNANDO RUBIO
Fulgencio Fernández | 10/01/2022 A A
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¡El frío que pasé en El Ferral!
El León de Fernando Rubio El Campamento de El Ferral (CIR nº12) esta presente en los recuerdos de miles de leoneses pero también de muchos más miles de reclutas españoles que pasaron por sus barracones y que aún no han olvidado el frío de aquellas instalaciones
Pocas veces se hace más necesario aquello de mirar las historias con los ojos del tiempo en el que ocurrieron como al hablar de las historias de la mili, tomando aquella frase que saltó del humor a la vida "las historias de la puta mili".

Es tan necesario ponerlas en el contexto de hoy que los jóvenes actuales ya no saben, más bien no vivieron, lo que es hacer la mili, ahora se va al Ejército como una opción más en la vida pero nada que ver con aquel servicio militar obligatorio. Tanto han cambiado los tiempos que uno de los beneficios que siempre se le otorgaban a la mili es que para muchos jóvenes "era la primera oportunidad que tenían de salir de su pueblo"; algo que hoy también resulta impensable. Otros ‘beneficios’ eran la alfabetización de quienes llegaban con muchas deficiencias educativas, que no eran pocos, o poder sacar el carnet de conducir.

Y en ese "ir a la mili" León contaba con uno de los destinos, uno de los campamentos, más recordados de España: El Ferral, el CIR (Centro de Instrucción de Reclutas) número 12, por el que en cada reemplazo (varios al año) pasaban miles de soldados camino de su destino. Miles de chavales de veinte años llegados de todos los puntos del país, incluido Andalucía, Extremadura, Canarias... Y cito estas tres comunidades porque los soldados que desde ellas, y otras de clima cálido, fueron los que popularizaron una de las frases que más veces te dicen cuando saben que eres de León: "El frío que pasé yo en El Ferral".

No exageran pues hasta los propios leoneses que hicieron allí la mili (imagínate en los reemplazos de los meses de diciembre, enero...) pronuncian la misma expresión. Y, sin embargo, en la mayoría de los casos los recuerdos son buenos, seguramente tener veinte años ayuda mucho.

Uno de los leoneses que pasó por El Ferral fue, precisamente, nuestro Fernando Rubio, el autor de las fotos de este lunes, pertenecientes a dos de sus series: ambas de 1970, una de ellas del temido diciembre. Explica que también sus recuerdos son buenos: "Yo no me puedo quejar de mili, pero no me marcó de manera especial. A los pocos días de incorporarme (al Ferral), me di cuenta que, cuando alguien quería salir o entrar de la base con el coche, señalaba con las luces un cambio de corta a larga y, automáticamente los que estaban en la barrera la abrían y te dejaban salir sin más complicación. A la hora de la cena, regresábamos y el mismo procedimiento te valía para la entrada".

Coincidió además, para él, un acontecimiento muy especial: "El nacimiento de mi hija, en el mes de noviembre de 1970, aunque todavía estaba de recluta, los fríos de El Ferral me habían llevado al hospital militar, que estaba en el Cuartel de San Marcelo. Me dieron una semana de permiso. Lo curioso es que al siguiente reemplazo en enero del año 1971, los quintos casados ya no tuvieron que incorporarse al servicio militar obligatorio. Por poco me pierdo la mili".

Después ya disfrutó de un destino mucho más llevadero, pudo compatibilizar la mili con el trabajo de fotógrafo de prensa, "dándose alguna vez la circunstancia de acudir a algún acto con uniforme y con mi mejor apariencia marcial y coincidiendo con el entonces gobernador militar Excmo. Sr. Manuel Alonso Cabeza, un gran militar y excelente persona".

Y, al final, ...la verde (la cartilla de haber hecho la mili) con la famosa frase: "El Valor: se le supone".



Miles de jóvenes pasaron por El Ferral. Algunos famosos —como Antonio Flores, o un hijo de la Duquesa de Alba— que propiciaron la presencia en la ciudad para la Jura de Bandera de La Faraona o ‘doña’ Cayetana. También futbolistas como Quini o Buyo y otros que jugaron cedidos en la Cultural, como Paton (del Español) o Narciso, que se quedó varios años y le dio muchas tardes de gloria al equipo leonés.

Seguramente quienes más agradecían su presencia eran los bares que vendían bocadillos, tanto en El Ferral como en León, para los días que los reclutas tenían paseo o salidas. También las salas de baile en las que se les distinguía bien, unos porque no quitaban el uniforme, otros por el pelo rapado al uno o, incluso, al cero y a todos por los lamentos del frío que pasaban, que popularizó la expresión de "si quieres ligar en León hablando de frío déjalo estar".

Historias de la p. mili ¿Quién no las ha contado alguna vez?, ¿quién no cuenta una anécdota del cabo Piucurri?, ¿quien no pasó frío en El Ferral?
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