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"El buen periodismo no es gratis, cuesta mucho liberar a un profesional para que investigue"

"El buen periodismo no es gratis, cuesta mucho liberar a un profesional para que investigue"

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Eduardo Suárez, en una de sus últimas visitas a su tierra, León. | ANDRÉS DE LA TORRE Ampliar imagen Eduardo Suárez, en una de sus últimas visitas a su tierra, León. | ANDRÉS DE LA TORRE
Susana Martín | 17/01/2015 A A
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"El buen periodismo no es gratis, cuesta mucho liberar a un profesional para que investigue"
Entrevista Eduardo Suárez es periodista leonés y cofundador del diario digital El Español
Entiende su pasión por el periodismo como una oportunidad para llevar a cabo un servicio público fundamental. El periodista Eduardo Suárez (León, 1979) ha desarrollado casi toda su carrera profesional en El Mundo y ahora emprende la aventura más emocionante de su vida, la puesta en marcha de un nuevo diario cuyo principal objetivo  será desalojar a los que llaman ‘comadrejas del poder’ en un año crucial para este país, dicen. Esquivando las presiones del poder económico y político con la ayuda y el apoyo de sus lectores, Suárez compartirá las riendas de este ambicioso proyecto con Pedro J. Ramírez, Alfredo Triviño o María Ramírez.

Un leonés en la fundación de uno de los proyectos periodísticos que más expectativas están creando en los últimos tiempos. Tras su paso por El Mundo, de donde se fue justo el día en que ganó el Premio García Márquez de Periodismo, ahora es uno de los fundadores de El Español, el digital que dirigirá Pedro J. Ramírez. ¿Cómo y cuando nació este proyecto?
– María Ramírez y yo llevábamos varios meses dándole vueltas a construir un proyecto digital. Nuestros años en EEUU nos han ayudado a conocer iniciativas muy interesantes como Vox, Quartz y tantas otras. Creemos que en el periodismo español hay mucho por hacer y que los medios tradicionales no están innovando lo suficiente. Nuestro objetivo es hacer un medio valiente e innovador, que cuente aquello que otros medios no pueden o no quieren contar y que aproveche las posibilidades de la tecnología para aportar mejor información.

- ¿Aún le queda sabor amargo tras su salida de El Mundo?
– Ninguno. Mirar hacia delante es más gratificante que mirar hacia atrás.

- El digital comenzará en otoño, pero ya han abierto un blog. ¿Para ir ‘calentando motores?
– El blog será un lugar donde iremos contando nuestro nacimiento, donde empezaremos a publicar artículos sobre asuntos importantes y donde publicaremos las cartas de Pedro J. Ramírez. La idea es que vaya creciendo poco a poco durante estos meses a medida que se acerque el lanzamiento del otoño.

- Proclaman el ‘no hace falta papel’ y se lanzan sólo en digital. ¿Por qué?
– Nuestro #nohacefaltapapel es el nombre del blog que creamos María y yo a principios de abril del año pasado. Alguno lo entiende como un lema contra las ediciones impresas pero no lo es. Decimos que no hace falta papel para hacer buen periodismo, no que sea imposible hacer buen periodismo en papel. Respetamos y admiramos el trabajo de muchos colegas en las ediciones impresas pero creemos que tiene más sentido emprender un proyecto digital. Hoy los diarios impresos gastan más dinero en comprar papel que en pagar a sus periodistas. Eso no tiene sentido, mucho menos en un mundo conectado como el de hoy.

- El periodismo ha sufrido un vuelco importante con la crisis y es una de las profesiones más golpeadas. ¿Qué salvación le ve?
– El periodismo está pasando por una reconversión industrial en todo el mundo, y también en España. Las empresas de medios tienen estructuras obsoletas, concebidas para un tiempo en que tenían el monopolio de la distribución de información. Hoy todo eso ha cambiado. Cualquiera puede publicar en igualdad de condiciones en cualquier dispositivo electrónico y eso cambia las reglas. En España eso se ha agravado durante estos años por las presiones insoportables del poder político y del económico, que han aprovechado la debilidad de las empresas de medios para ponernos de rodillas a los periodistas. Ésa es la situación que debe cambiar.

"Echo de menos la morcilla de Babia, la catedral, las tapas por el Húmedo, el aire de la montaña, los hayedos" - Hábleme de sus inicios y su trayectoria.
– Mi trayectoria empieza delante del quiosco El Jardín de la calle Federico Echevarría. Allí me paré un día de otoño de 1993 a decidir qué periódico compraba. Mi profesor de Historia en los Maristas, Orencio Cuevas, nos había pedido que compráramos un periódico y que siguiéramos un tema durante todo el curso. Allí, por casualidad, decidí comprar El Mundo y me empecé a enamorar de esta profesión. Estudié en la Universidad Pontificia de Salamanca e hice prácticas en varios medios, entre ellos  en Onda Cero León. En tercero de carrera entré Opinión de El Mundo y estuve siete años. En 2007 me fui de corresponsal: Londres, luego NY y Bruselas.

- ¿Qué le aportaron sus experiencias como corresponsal?
– Muchísimas cosas. Pero lo más importante es la experiencia del periodismo en los países anglosajones, donde nada se da por supuesto, el contacto con las fuentes directas es sagrado y hay un respeto enorme por la profesión.

- Y ahora, en esta nueva etapa en El Español, ¿tendrán su base en Madrid o contarán también con otras sedes?
– El proyecto tendrá su base en Madrid pero aún quedan por decidir muchas cosas. Es el inicio de un camino largo y apasionante pero que se presume agotador. Hemos dicho que seremos universales y por ahora creo que lo hemos demostrado a la hora de cubrir los sucesos de París. Seremos un diario abierto a lo que ocurra en el mundo y muy pronto tendremos periodistas especialistas en información internacional.

- Hábleme del equipo fundacional de El Español. Cuántos son y cuáles son sus distintas funciones. ¿Con qué equipo cuentan ya?
– Por ahora somos María Ramírez, Alfredo Triviño, Pedro J. Ramírez y yo. Muy pronto iremos anunciando nombres de profesionales excelentes. Nuestro objetivo es armar una redacción con recursos en los próximos meses.

"Arrancaremos con unos 60 periodistas, pero en un digital es más importante quiénes que cuántos" - Anunciaba recientemente en su Facebook que ha invertido todos sus ahorros en este proyecto… Pedro J. también. ¿Cuánto dinero hace falta para echar a andar un proyecto de esta envergadura? ¿Qué previsiones tienen, creen que será rentable a corto plazo?
– Pedro J. ha invertido toda su indemnización de El Mundo: 5,3 millones. Yo he invertido una parte importante de mis ahorros, digamos que el doble del importe del Premio Gabriel García Márquez que me otorgaron en Medellín y que premia al mejor reportaje del año en español. Un proyecto digital puede nacer con muy poco dinero pero queremos crear algo sólido y capaz de resistir cualquier presión del poder, por eso el control los primeros años estará en manos de los promotores. Aspiramos a ser rentables en tres años. Ahora estamos embarcados en un proceso de crowdfunding muy ambicioso. Queremos reclutar accionistas que nos ayuden a sostener el proyecto. En apenas 24 horas recaudamos 220.000 euros...

- ¿Cuánta gente piensan fichar?
– Nuestro objetivo es arrancar con una redacción de unos 60 periodistas e ir ampliándola poco a poco. Pero en un digital es más importante quiénes que cuántos. Nos esperan unos meses muy importantes: es importante decidir quiénes nos acompañan en esta aventura.

- Han iniciado una potente campaña de promoción en las redes sociales. También a través de ellas han dado la oportunidad de enviar el cv. ¿Cuántos han recibido ya?
– Hemos recibido unos 2.500 y muchos otros ofrecimientos. Aún está por definir la estructura de la redacción.

- ¿Qué perfiles buscan? ¿Qué es imprescindible para trabajar con ustedes?
– Buscamos buenos periodistas, que tengan un gusto por el reporterismo y sientan pasión por el periodismo. Que sean valientes y combativos. Que no estén de vuelta. Que sepan inglés o cualquier otro idioma. Que se muevan con soltura en las redes sociales y que tengan buenas fuentes. También queremos ilustradores y expertos en vídeo o tecnología. Queremos CV y ejemplos de lo que saben hacer.

- ¿No dependerán de la publicidad?
– Aspiramos a tener muchas fuentes de ingresos. Tendremos publicidad pero también un número de suscriptores. Cuantos más suscriptores tengamos, menos dependeremos de la publicidad.

- ¿Su web tendrá todos los contenidos de pago, o cómo se lo plantean?
– Seremos un medio abierto, cualquiera podrá acceder a nuestros contenidos, lo que no quiere decir que nuestros suscriptores no tendrán contenidos y ventajas que no tengan los demás.

- ¿Las redes sociales serán una de sus grandes bazas?
– Sin duda. Los periodistas debemos estar donde estén nuestros lectores. No podemos quedarnos al margen de la realidad.  

- En su blog han colgado su declaración de intenciones y reportajes, además del vídeo de presentación. Todo suena muy bien, ¿pero qué hará El Español para asentarse que no hayan hecho decenas de digitales ya?
– Ese es nuestro gran desafío. Tenemos algunas ideas pero es aún un poco pronto para compartirlas.

- La teoría es sencilla, pero en la práctica, ¿cómo van a conseguir hacer un periodismo lo más objetivo posible? ¿Cómo piensan huir de las presiones, de las censuras, de las amenazas…?
– Es esencial la ayuda de los lectores. Los medios más independientes son aquellos que tienen lectores comprometidos. El buen periodismo no es gratis. Cuesta mucho dinero liberar a un periodista para hacer una serie de reportajes o para investigar un escándalo de corrupción. Son cosas que sólo lograremos con el respaldo económico y moral de nuestros lectores. Más aún en este año tan importante para el futuro de nuestro país.

- La figura de Pedro Jota seguirá siendo el eje del nuevo proyecto, ¿seguirá siendo un periódico personalista?
– Su valor y su trayectoria profesional son uno de los grandes activos del proyecto. Pero nuestro objetivo es que El Español sea un proyecto plural. Aspiramos a llegar a una generación más joven y tener un alcance transversal, no circunscrito a ningún grupo ideológico ni social. Muchos lectores están de acuerdo con ese planteamiento, como demuestra el respaldo que hemos recibido hasta ahora en la red.

- Y mientras tanto, ¿en qué están?
– Dando forma al producto, gestionando las redes sociales y alimentando el blog. Es un trabajo ímprobo.

- ¿Ejerce de leonés desde la distancia, o viene mucho? Aquí ha vivido poco pero tiene a su familia…
– Ejerzo mucho de leonés. Allí tengo a mis padres, a mi hermana y enseguida a mi sobrina Carlota. Mis padres son quienes me han ayudado (y me siguen ayudando) a cumplir mi sueño de ser periodista y se lo agradezco siempre que puedo. También me gustaría decir una cosa: mis padres –Ángel y María José– son los dos maestros de escuela y siempre ejercieron su trabajo con una gran dedicación y una enorme profesionalidad. Me gustaría pensar que he heredado al menos una parte de esa vocación de servicio público que siempre vi en ellos. Ojalá eso se note también en El Español.

- ¿Cómo ve su tierra cuando viene? Qué es lo que más echa de menos?
– Echo de menos la morcilla de Babia, la catedral, las tapas por el Húmedo, el aire de la montaña, los hayedos. León es un lugar maravilloso y siempre es un placer volver.
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