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El ataque del lobo sarnoso y mataperros

El ataque del lobo sarnoso y mataperros

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Fulgencio Fernández | 21/04/2019 A A
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El ataque del lobo sarnoso y mataperros
La historia de la semana Un lobo con sarna, de aspecto repulsivo, entró días pasados en las localidades de El Valle y Rozuelo, llevándose de la primera de ellas un perro como presa, un yorkshire
El lobo es uno de esos animales cuyas andanzas siempre son noticia. Al margen de ser uno de esos animales que no dejan indiferente a nadie.

Un lobo recorriendo un pueblo habitado, a plena luz del día, siempre es noticia, lo ha sido estos días aliñada además con el hecho de ser un lobo enfermo —con sarna— y de atacar y apresar a un animal al que nunca solía atacar para comer, un perro.

Ocurrió en León, en varios pueblos del ayuntamiento de Folgoso de la Ribera y lo recoge la revista Jara y Sedal con imágenes que obtuvo el vecino de la comarca Imanol Fernández, que también reprodujo el conocido cazador Michel Coya y se reabrió el viejo debate sobre el comportamiento del lobo matando al perro y los problemas que podría causar la propagación de la enfermedad que padece, la sarna, en otros animales. Lo cierto es que su aspecto es realmente repelente.

Los hechos son que el pasado domingo, hacia las ocho de la tarde, el citado Imanol Fernández pudo observar como el lobo sarnoso ‘cazaba’ un yorkshire en las calles de El Valle (ayuntamiento de Folgoso) y se lo llevaba en su boca. No pudo tomar imágenes entonces pero lo buscó en días sucesivos consciente de que andaba por allí y podía volver a actuar, y fue tres días más tarde cuando tomó la serie de fotografías que reproduce el último número de Jara y Sedal, en este caso por las calles de otro pueblo cercano y del mismo municipio: Rozuelo. Aunque, en esta ocasión, no cazó ninguna pieza.

Cuenta el joven Imanol Fernández que el primer día «escuchamos como el llanto de un perro y al acudir al lugar de donde procedía fue cuando encontramos al lobo con el perro en la boca. Salimos detrás de él pero no logramos que lo soltara pues pronto desapareció en el monte».

El lobo sigue siendo el centro de las conversaciones e, incluso, se le espera. Ya antes parece que había acorralado a otro perro en un corral, pero la llegada del dueño le hizo huir.
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