El 6 de mayo

El 6 de mayo

OPINIóN IR

25/05/2022 A A
Imprimir
El 6 de mayo
El mismo día en que se dinamitó la central térmica de La Robla, acudí para ver por última vez un símbolo de progreso que algún día tuvo esta localidad. Más allá de la importancia laboral, la Térmica era un símbolo de la ciudad, un icono a los pies del Rabizo que, cuando venías de Asturias parecía decirte: «Ya queda menos para llegar a casa».

La ruina inicial fue la de la Hullera Vasco Leonesa –La Vasco, como dicen en la comarca–. Bloques de viviendas abandonadas, naves desiertas, jardines sombríos, ‘la fusca’ vacía... y los conductos por donde discurría el negro torrente de carbón parados, desde que los grandes de la energía decidieron importarlo de Rusia, Polonia o Ucrania, porque salía más barato. Las consecuencias: paro, despoblación y crisis generalizada.

Uno de los valores roblanos era la Escuela de FP, Virgen del Buen Suceso, un edificio funcional, decorado profusamente por Vela Zanetti, donde los jóvenes de la comarca se formaban con una enseñanza de calidad y grandes recursos materiales. Salían de allí, soldadores, electricistas, mineros e informáticos con unas capacidades que les catapultaban al mundo laboral, para abrise camino en la vida.

A veces, entraba en los talleres para ver los complejos circuitos de los cables o cómo se cortaba el metal, como la mantequilla... Cuando me insinuaban que estaba estorbando, volvía a mi despacho para preparar las clases. En esta escuela, encontré a mi mejor amigo que, a pesar del paso de los años, lo es.

Son recuerdos que nos dicen que, al menos en la Robla, «cualquier tiempo pasado fue mejor».

La verdadera crisis enegética está por llegar. El lobby de las eléctricas, con la complicidad de un gobierno irresponsable, y la jefa de la UE, Úrsula Von... (por cierto úrsula, del latín, significa osezna) urdieron el timo consentido de facturar la luz al precio del gas. Pero no hay retroceso posible y en todos los hogares españoles, se apremian a cambiar instalaciones con grandes obras y gastos.

El desconcierto europeo es tal que, después del daño, dicen que hay que recurrir a las reservas de carbón porque Rusia no está para ayudar a sus enemigos. En cuanto a España, que Argelia es poco fiable.

Todo apunta a la manipulación de las masas: restricciones y recortes de derechos durante la pandemia; obligatoriedad, sin exclusión de plegarnos a los intereses de las grandes empresas y la UE; manipulación en los hábitos de vida personal y costumbres; y la cortina de humo de una guerra, cuyo alcance ignoramos y que no traerá nada bueno. Acaso el pretexto para asumir más poder, más autoritarismo, más sumisión, más ruina. Tiempo al tiempo.
Volver arriba

Newsletter