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Echando la vista atrás

Echando la vista atrás

OPINIóN IR

29/09/2021 A A
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Echando la vista atrás
Buena parte de lo que somos se lo debemos a nuestros padres. Y aunque, quizás, no pensemos demasiado en ello, de vez en cuando –en ocasiones porque la vida te asesta tal zurriagazo que te frena en seco y te invita a reflexionar– sí que echamos la vista atrás… Y como imagino que tú también, por un motivo u otro, habrás pasado por algo así, ya me dirás si coincidimos…

Sin pretenderlo, comienzan a amontonarse en tu cabeza un sinfín de recuerdos de distintos momentos, unos más recientes y otros más antiguos, que se remontan tan atrás como alcanza la memoria… Incluso, si cierras los ojos, casi puedes hasta sentir, de alguna manera, esos besos y abrazos de tus padres que tanto reconfortan. Y, entonces sí, empiezas a ser realmente consciente del papel que han jugado en tu vida…

Probablemente no tardes en darte cuenta de que –por mucho que suene a tópico– se han volcado siempre contigo; de que te han educado lo mejor que han sabido; de que te han transmitido todo aquello que consideraban que sería bueno para ti; de que han hecho lo posible, y casi lo imposible, para procurarte un futuro mejor. Y eso que, a buen seguro, no siempre se lo hemos puesto fácil… que más de una discusión, con razón o sin ella, hemos tenido todos.

Es cierto que, con el tiempo, vas forjando tu propia personalidad, incorporando una parte sí y otra no de todo el legado –enseñanzas, creencias, valores, ideales…– que heredas de tus padres; pero el poso que, de una u otra forma, deja en ti, es probablemente mucho mayor de lo que imaginas…

Y si, como te decía, quizá no pensemos demasiado en ello, lo más seguro es que tampoco les hayamos dado las gracias como deberíamos –por más que queramos, siempre nos quedaremos cortos– por todo lo que han hecho por nosotros. Para ellos ni siquiera es necesario, pero no está de más recordarles de vez en cuando lo muy agradecidos que estamos. Lo mucho que les queremos. Aunque ya no se encuentren entre nosotros. Cualquier momento es bueno, así que… ¿por qué no ahora mismo?
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